miércoles, 9 de agosto de 2017

Vacaciones de verano.




Pues eso, que por aquí también me tomo un respiro y echo el cierre temporal hasta septiembre. Hasta entonces, disfrutad del verano. Nos leemos a la vuelta. ¡Gracias por estar!

lunes, 7 de agosto de 2017

Más allá del invierno. Isabel Allende.

"En medio del invierno aprendí por fin que había en mí un verano invencible". Albert Camus.


He leído varios libros de Isabel Allende. Si la memoria no me falla, este es el sexto. No son pocos, aunque si los comparo con todos los que tiene, sí que puede resultar insuficiente. "Más allá del invierno" ha supuesto mi reencuentro de ella tras unos años sin leer sus novelas.

En esta ocasión, nos situamos en Nueva York, azotada por una brutal tormenta de nieve que paraliza prácticamente la vida de sus habitantes. En estas circunstancias conoceremos a los tres personajes que protagonizan la historia: Lucía, una profesora universitaria de origen chileno. A Richard, americano, también profesor universitario, jefe, vecino y casero de Lucía, ya que ella se aloja en un pequeño apartamento-sótano de su propiedad, y Evelyn, una joven guatemalteca sin papeles.

Lucía es una mujer mayor alegre y optimista que se siente atraída por Richard, que parece no corresponderle. Al contrario que ella, él es arisco, huraño, inseguro, solitario y algo hipocondríaco. En medio del temporal de nieve, Richard se ve obligado a llevar al veterinario a uno de sus gatos. A la vuelta, su coche chocará con el de Evelyn, una chica que casi no le habla y no reacciona ante el incidente. Richard le da una tarjeta de visita. Ese choque cambiará la vida de los tres protagonistas...

Estamos ante una novela de personajes. En los capítulos se van intercalando el presente, el cómo se cruzan estos tres destinos, con el pasado de cada uno. Así, conoceremos los entresijos del golpe de estado en Chile, la emigración en América y el negocio que se esconde tras ella, los narcos y pandilleros de Guatemala, etc.

Reconozco que al principio me costó entrar en la historia. No terminaba de conectar con los personajes, y el ritmo me parecía lento, seguramente debido a que la trama del presente se veía constantemente interrumpida con la alternancia del pasado de los personajes, un pasado muy extenso y minucioso, algo que a su vez (y aquí está lo bueno) me ha ayudado finalmente a entender a los protagonistas y conectar con ellos.

Sin ser la novela de Allende que más me ha gustado, he disfrutado mucho más de lo esperado, he reído y he llorado con su lectura. Su mensaje,  tan acertado y con origen en la frase de Camus arriba citada, coincide con el invierno particular en que se encontraba la autora al enfrentarse a esta novela.

Me he encontrado con un invierno meteorológico, pero símbolo y metáfora también del invierno vital por el que han pasado los protagonistas, que, cuando parace todo perdido, no se dan por vencidos y finalmente optan por buscar la calidez y la luz del destino, porque, aunque no se puedan cambiar las cosas, aunque no se pueda cambiar el duro pasado, sí se puede cambiar la perspectiva con la que lo vemos, o la forma en la que gestionamos las huellas que nos ha dejado. Y es que, en nuestro invierno personal y en las imperfecciones de la  vida, podemos encontrar la calidez y la luz de un verano emergente que espera en nuestro interior. Y esa es una lección vital que repasaremos y afianzaremos con este libro

martes, 1 de agosto de 2017

Manual de remedios. Ella Berthoud y Susan Elderkin.



Biblioterapia (del gr. biblíon, libro, y therapeía, asistencia), f. prescripción de novelas para las dolencias de la vida (Berthoud y Elderkin, 2014).

Hace un par de semanas hablaba de la atracción hacia esos títulos que hacen alusión a bibliotecas, librerías y literatura en general. Son libros que hacen saltar nuestra alarma lectora y que acabamos haciendo nuestros, porque constituyen una debilidad a la que nos encanta sucumbir.

Este libro es un manual de medicina, solo que algo diferente a los demás. Así nos lo advierten las autoras a en su comienzo. Aquí no hay distinción entre el dolor físico y el emocional. Aquí encontraremos situaciones de todo tipo: habituales, difíciles,  extraordinarias... y para cada una de ellas se nos ofrecerá un medicamento que no es el que venden en las farmacias, sino en las librerías, bibliotecas y similares.

Ella Berthoud y Susan Elderkin estudiaron Literatura en la Universidad de Cambridge. En 2008 establecieron un servicio de recetas literarias en la londinense The School of Life, y desde entonces prescriben libros a pacientes de todo el mundo. Son biblioterapeutas ¿Puede haber una profesión más bonita y más curiosa? Berthoud y Elderkin creen que las obras de ficción son la mejor cura. A veces, solo supondrán un consuelo, pero en cualquier caso, hallaremos el poder de la literatura, el poder de viajar estando sentado en el sofá y regresar de ese viaje siendo una persona distinta, descubriendo cosas nuevas o planteándote otras perspectivas.

Y así encontraremos remedios literarios para la jaqueca, para el corazón roto y para una serie de dolencias que se recogen de la A hasta la Z. Además, el lector dispone también de una serie de consejos y sugerencias intercaladas a lo largo de las páginas para, por ejemplo, descubrir qué tipo de humor es el que te gusta en las novelas.

Se trata de un volumen completísimo y lleno de curiosidades,  que anima a retomar ejemplares ya leídos, hacer crecer nuestra lista de títulos por leer, así como descubrir otros hasta entonces desconocidos. Si a ello sumamos la preciosa edición en la que se ha publicado el manual (el interior es justo lo que promete el exterior), no queda otra que afirmar que estamos ante un libro imprescindible.
 

martes, 25 de julio de 2017

Encender de nuevo las estrellas. Karine Lambert.


"Siempre se mantuvo digna e impecable. Y sensata, tan sensata. El pudor no explica todos los silencios, pero cada cual hace lo que puede con lo que le toca. Y ella solo ha sido la hija de, la hermana de , la mujer de."


Karine Lambert es fotógrafa y escritora belga. Su primera novela fue todo un éxito que yo desconocía: "El edificio de las mujeres que renunciaron a los hombres".  El título que hoy os traigo es su segundo trabajo y desde este preciso instante os digo que me ha encantado. 

Conocemos a Marguerite, una anciana que siempre ha vivido a la sombra de su marido, Henri, el notario de la localidad, recién fallecido. Ha pasado cincuenta y cinco años casada con un hombre arisco, estirado, que solo espera de su mujer que se mantenga permanentemente digna e impecable, dedicada en exclusiva al hogar y dando ejemplo en los círculos en que se mueve él. No puede permitirse en ningún momento ser ella misma. Al quedarse viuda y tras tantos años de dependencia de Henri, se bloquea, se siente sola y aterrada ante el paso de los días, ante actos tan cotidianos como tramitar algún documento en su banco, cosas de las que nunca se ha tenido que encargar.

Por otro lado, conocemos a Marcel, un argelino de origen francés; también ha perdido a su mujer, que lo era todo para él. Su historia es idílica. Conoció a Nora siendo un niño, y desde entonces ha estado con ella. Cuando fallece, la tristeza y la desesperación de apoderan de él, la vida deja de tener sentido.

 Marguerite y Marcel son radicalmente opuestos, pero sus caminos se cruzarán de forma inesperada, dando lugar a una historia preciosa e inesperada. Poco más de doscientas páginas necesita Lambert para adentrarse en estos personajes y emocionarnos con ellos. El amor y el duelo en el ocaso de la vida se aborda de una forma muy natural, sencilla y creíble, y así acompañaremos a los protagonistas ante los inconvenientes de una segunda oportunidad en la vida, el qué dirán y la incomprensión o desconfianza de los hijos.

A menudo nos encontramos con la frialdad que produce el dolor en estas personas que enviudan siendo ya muy mayores, y que pasan por momentos en los que el consuelo de los hijos no es suficiente.  A veces hay cierta tendencia a pensar que "es ley de vida" o "es lo que toca", pero no. La edad y el paso de los años pueden arrugar la piel, pero no los sentimientos ni el alma de un anciano.

Encender de nuevo las estrellas es, en definitiva, una historia conmovedora, sencilla, cargada de emotividad y ternura, sin azúcar ni edulcorantes innecesarios. Un libro que transforma la desesperanza en ilusión.

martes, 18 de julio de 2017

El extraño verano de Tom Harvey.



Había leído los dos títulos anteriores de Mikel Santiago, "La última noche en Tremore Beach" y "El mal camino". Disfruté mucho de ambas lecturas, por lo que, cuando supe de su nueva novela, tuve claro que la leería.

En esta ocasión conocemos a Tom Harvey, el protagonista y narrador de la historia, que nos cuenta cómo una noche en la que estaba con una mujer en Roma, recibe la llamada de Bob Ardlan, un pintor de éxito, padre de su exmujer. Hacía años que no sabía de él, así que en ese momento decide no cogerle el teléfono. Sin embargo, dos días después, Tom tiene conocimiento de que Bob ha perdido la vida al caerse desde el balcón de su mansión en Tremonte (un lugar idílico al sur de Italia), y que sucedió el mismo día de la llamada,  por lo que se traslada al lugar para acompañar a su ex en tan duros momentos. A la vista de las circunstancias, Tom no podrá evitar preguntarse si realmente la muerte se debe a un accidente. A partir de ahí todo se irá complicando, hasta el punto de poner en riesgo su vida.

Tom Harvey es un personaje que despierta tu simpatía desde el principio. Es músico y se gana la vida con los bolos que le salen además de trabajar como guía turístico en Roma. Cuando sabe de la muerte de Bob, no duda en acudir en ayuda de Elena, de la que siempre ha estado enamorado. En esta ocasión descubrirá el mundillo del arte y de la riqueza en el que se movían padre e hija, conocerá a las personas que rodeaban a Bob (un maduro seductor que no dejaba indiferente a nadie): un aprendiz, el marchante, una escritora de éxito venida a menos, el propietario del Mandrake (un lujoso local de copas) etc. Nuestro protagonista comprobará que prácticamente todos tenían algún motivo para odiarle, haciéndonos partícipes de sus sospechas y de su "¿quién lo hizo?".
 
Nuevamente me ha gustado leer a Mikel Santiago. Tiene un sello propio y elementos comunes que podemos encontrar en sus libros: suspense de menos a más, pesadillas, pinceladas paranormales,  momentos de tensión ambientados en la noche que te atrapan, un protagonista creíble, cercano y vinculado a la música...

Un thriller con el que el autor dice al final pretender que el lector se divierta en este nuevo viaje y que lo siga acompañando. Creo que cumple sobradamente con el objetivo a lo largo de las casi 500 páginas de esta historia.  En lo que a mí respecta,  puede seguir contando conmigo como lectora.
 

martes, 11 de julio de 2017

La biblioteca de los libros rechazados. David Foenkinos.

«El protagonista trabaja en una biblioteca que acepta todos los libros que han rechazado las editoriales. Se puede uno encontrar allí, por ejemplo, con un hombre que ha acudido a dejar un manuscrito tras haber padecido cientos de rechazos. Y de esa forma se van juntando ante los ojos del narrador libros de todo tipo. Se puede encontrar allí tanto con un ensayo como El cultivo de las flores a la luz de las velas en una habitación de hotel como con un libro de cocina que recoge todas las recetas de los platos que aparecen en la obra de Dostoievski».


  Todavía no me había estrenado con David Foenkinos. Increíble pero cierto. Algunos títulos me llamaban la atención, alguno en concreto bastante, pero no sé por qué  (¿prejuicios?) no daba el paso. LLegó  "La biblioteca de los libros rechazados", con ese título y/o imán para los lectores como yo, que acuden a la llamada de novelas sobre librerías o similares, como así sucedió cuando me lo crucé en la biblioteca, animada previamente por la reseña de Mónica.

Conocemos al señor Gourvec, un bibliotecario algo excéntrico en lo profesional y en lo personal que, inspirado por una novela que ha leído, decide crear en la biblioteca de su pueblo (Crozon) una sección  dedicada a los libros rechazados por las editoriales. Tras poner varios anuncios, muchos escritores llegan a cruzarse Francia entera para quitarse de encima el fruto de su fracaso, hasta el punto de tratarse de una especie de Camino de Santiago literario, por el valor místico y simbólico de "acabar con la frustración de que no le publiquen a uno". Un verano, una joven editora con un futuro muy prometedor y su marido, escritor, se van de vacaciones a Crozon y visitan tan peculiar biblioteca, descubriendo entre sus títulos abandonados una joya titulada "Las últimas horas de una historia de amor". La editora cree que el libro merece ser publicado, por lo que, al tratar de contactar con su autor, resulta que este ha fallecido, y no parece que sea el verdadero autor, pues la familia, sorprendida, afirma que el finado nunca leyó ni escribió nada.

Se inicia así una especia de thiller literario en el que las vidas de  diversos personajes varipintos se cruzan en la búsqueda de la verdadera autoría de la novela: la editora mencionada y su marido, un escritor cuya obra pretende ser comprometida e intelectual, resultando inaccesible para cualquiera que no sea él; el bibliotecario que convierte los fracasos ajenos en triunfos propios y la bibliotecaria que lo acompaña en su andadura; una vendedora de lencería, un crítico literario venido a menos y el supuesto autor (el pizzero del pueblo).

 Me ha encantado la historia en general, digo en general porque coincido con otros lectores en que el epílogo y la forma de resolverse la trama no me parecen acertados. Una lástima, pero pese a ello he disfrutado mucho de los numerosos guiños metaliterarios, del sentido del humor de Foenkinos, de la ironía y la crítica al mundillo editorial (tornándose en sátira en algunos momentos). Un libro francamente divertido y recomendable.


martes, 4 de julio de 2017

La chica en la niebla. Donato Carrisi.

"Porque el peaje para que la gente pueda
 seguir su vida es la indiferencia"





La chica en la niebla supone mi estreno con Donato Carrisi. No ha ido mal, me he encontrado con una novela de suspense muy entretenida. No buscaba más en ese momento. Veamos.

En un pequeño pueblo de montaña ha desaparecido una joven de 16 años: Anna Lou, una chica aniñada, tímida, muy familiar y con pocos amigos. Todo apunta a que no se ha ido por voluntad propia, pero, al tratarse de una pequeña comunidad muy religiosa donde todos se conocen, todo apunta también a que alguien conocido es el culpable de la misteriosa desaparición. El agente especial Vogel será el encargado de la investigación. Conoceremos entonces a este investigador atípico que parece haber olvidado la vocación y la ética en su trabajo.

 Dos son los aspectos que más destacaría de esta historia. La ambientación tan lograda en ese pueblo tan cerrado y peculiar, y la caracterización de uno de sus principales protagonistas: Vogel, un personaje destestable,  un agente especial que solo quiere resultar mediático y salir airoso de los casos que se le presentan, aunque ello suponga alejarse de la verdad y presentar a la opinión pública sospechosos sin pruebas concluyentes. Todos sabemos de la tendencia a creernos lo primero que leemos en los medios y las trágicas consecuencias que ello conlleva a veces, y eso queda muy bien reflejado aquí, donde investigador y prensa se alimentan mutuamente.

A lo largo de los capítulos se intercalan los días posteriores a la desaparición de la joven con los meses posteriores en los que, un buen día, aparece Vogel manchado de sangre tras haber tenido un accidente y, aparentemente, haber perdido la memoria. ¿Qué ha ocurrido? Al llegar al final lo sabremos todo.

En definitiva, aunque no es el libro que esperaba tras leer opiniones tan entusiastas, sí que es una historia que recomiendo. Un thriller que va de menos a más, con ritmo desigual (al principio pausado y posteriormente mucho más trepidante) y con momentos cargados de tensión que hacen que lo devores en solo unas horas.

martes, 27 de junio de 2017

La mala hierba. Agustín Martínez.



"La mala hierba" es la segunda novela de Agustín Martínez. Su debut tuvo lugar con "Monteperdido", un título que todavía no he leído, pero que, visto lo visto, seguro leeré. Lo mío con este libro fue amor a primera vista. De entrada, la portada me pareció inquietante, eché un vistazo a su primer capítulo, que empieza así:

"Quiero recordarte descansando sobre mi pecho, exhausta después de hacer el amor, y no como el barco que se hunde en un charco de sangre a mis pies. Lo intento con todas mis fuerzas; juro que lo intento."

Y bueno, llamadme intensa, pero me pareció uno de los comienzos más impactantes que he leído en los últimos tiempos, así que tenía que seguir leyendo. Ya he comentado en alguna ocasión que disfruto cada vez más de saber lo mínimo sobre el argumento de una novela, y en esa ocasión vuelve a suceder, así que solo os daré unas pinceladas.

 Jacobo es un padre de familia que, tras perder su trabajo, se ve obligado a empezar una nueva vida juanto a su mujer, Irene, y su hija adolescente, Miriam. El destino elegido será Portocarrero, un pueblo situado en pleno desierto almeriense, ya que Irene tiene un hermano allí y una propiedad heredada de sus padres donde poder vivir. Una vez instalados, con el paso del tiempo se darán cuenta de que nada es lo que parece, y que lo que parecía una nueva oportunidad en sus vidas se convierte en un infierno.

Como descubrimos nada más empezar,  en el primer párrafo, Irene ha siso asesinada, y a partir de ahí nos adentramos en una historia que no da tregua, donde nada es lo que parece, empezando por los vecinos y amigos de la infancia de Irene, que aparantemente los acogen y ayudan a la familia a salir adelante. 

Conocemos a unos personajes magníficamente perfilados, donde cada uno tiene muchas sombras que ocultar, donde ninguno despierta la simpatía ni la empatía del lector (ni la abogada excéntrica, ni la adolescente, porque se puede pasar por sus circunstancias sin ser tan insoportable), donde resurge constantemente la mala hierba que habita en el desierto, y es que el desierto es un personaje más de la historia, creando una atmósfera claustrofóbica, angustiosa e inquietante: árboles fosilizados, vientos africamos, calima y polvo sahariano...

 El desierto lleva el mal en su arena y se propaga entre los habitantes del pueblo, mientras que el escritor juega de forma constante con el lector, dosificando las pistas y los giros inesperados en los que nunca tienes claro quién es el culpable de todo lo que ocurre, hasta el final. 

Una novela muy recomendable, con una ambientación y unos personajes muy logrados, con un pulso narrativo impecable. Sin duda,  pasará a ser una de mis mejores lecturas del año.

martes, 20 de junio de 2017

Las lágrimas de Claire Jones. Berna González Harbour.



Este libro llegó a mí de forma inesperada. Me he acostumbrado a leer lo menos posible de la sinopsis, pero vi lo suficiente como para saber que se trata de la tercera entrega de la saga protagonizada por la comisaria María Ruiz. Ello no es impedimento para leer este título de forma independiente, ya que te sitúa perfectamemente en el estado actual de la protagonista y te explica cómo ha llegado hasta la situación en la que se encuentra. Así lo he hecho yo, estrenándome con la autora. Berna González Harbour es periodista, escritora,  analista política y colaboradora cultural.

En "Las lágrimas de Claire Jones" conocemos a María Ruíz, de unos cuarenta años, una psicóloga del cuerpo de policía que con el tiempo, las circunstancias y los acontecimientos que tienen lugar ejerciendo su profesión, elige hacerse policía, siendo en la actualidad comisaria. Es independiente, inteligente, leal y valiente. Actualmente se encuentra destinada (desterrada más bien) en Soria, donde nunca tiene lugar algún suceso destacable más allá del último asesinato que ocurrió en 1954. Allí lleva una vida aletargada y llena de rutinas, que solo rompe los fines de semana al visitar a su compañero Tomás que se encuentra en un hospital de Ávila. Un día Carlos, comisario y viejo amigo de María, la convence para que se despeje y desconecte de todo haciéndole una visita a Santander, pero lo que iba a ser un paréntesis para la comisaria se complica: una simple investigación de Carlos sobre un coche abandonado da lugar al hallazgo de un cadáver de forma inesperada.

 A partir de ahí, María reaviva la llama de su profesión al encontrar un nuevo aliciente en su carrera, pero se trata de un caso sobre el que ella no tiene potestad alguna, y no tiene demasiados amigos entre sus superiores, por lo que no lo tendrá fácil...

 Como adelantaba, no puedo comparar esta historia con los anteriores títulos, aunque  he leído (por aportar un dato curioso) que la escritora ha tardado más en terminar esta entrega (dos años, cuando para las anteriores necesitó solo tres meses). El caso es que me ha gustado mucho. Me ha resultado un lectura muy ágil, por sus numerosos diálogos y la tensión dosificada a lo largo de sus páginas. Casi sin darnos cuenta nos adentramos en una trama vinculada a la historia de los cuáqueros (una especie de comunidad religiosa de origen inglés), concretamente, la de muchas de sus mujeres, que desempeñaron un papel muy importante en los campos de refugiados españoles en el sur de Francia durante la Guerra Civil. Esta labor se entremezclará en el presente con la aparición de importantes hombres de negocios irregulares, policías corruptos, misteriosas desapariciones...y, por supuesto, sabremos quién es y qué tiene que ver Claire Jones con todo esto. La comisaria Ruiz no estará sola en sus indagaciones. Contará con el apoyo incondicional de Carlos, Martín, Esteban y Luna, un periodista que no dudará en ayudar a nuestra protagonista.

De forma paralela al transcurso de la investigación, iremos profundizando en el carácter y en el pasado tanto de María Ruiz como de Claire Jones (una joven que, tras una visita inesperada se plantea su presente y empieza a hacerse preguntas sobre su corto pasado), desembocando finalmente en una lectura muy bien hilvanada, ejecutada y resuelta satisfactoriamente

Sin duda, me pondré al día con las entregas anteriores ("Verano en rojo" y "Margen de error") y  seguiré los pasos de esta comisaria, un personaje muy creíble, una mujer de carne y hueso con sus tormentos y complejidades. 

martes, 6 de junio de 2017

La frontera del lobo. Sarah Hall.



Podría afirmar que el lobo es mi animal salvaje favorito. Siempre me han fascinado los lobos, y más desde hace unos diez años, cuando tuve la oportunidad de visitar una especie de reserva, verlos relativamente cerca y aprender mucho sobre ellos. Sin embargo, cuando supe de la existencia de este libro tuve mis reservas, porque no sabía si me encontraría con un ensayo disfrazado y, aunque no me pareciera mal, no era lo que quería leer en ese momento. Fue entonces cuando me encontré con algunas reseñas y vi que era un libro que podía gustarme, como así ha sido.

Sara Hall pertenece a una nueva generación de escritores británicos, ha recibido varios premios y tiene varios títulos publicados. Este es el primero que le leo. "La frontera del lobo" nos cuenta la historia de Rachel Caine, que lleva diez años estudiando y protegiendo las manadas de lobos en una reserva india de Idaho. Su vida da un giro inesperado cuando recibe una tentadora oferta de uno de los hombres más ricos del Reino Unido, el duque de Annerdale, que pretende reintroducir el lobo gris en los campos británicos. Ello supondrá el regreso de Rachel a Cumbria, su tierra natal, el reencuentro con su madre y la aceptación del proyecto más ambicioso al que se haya enfrentado nunca.

Para mí, esta,  más que una novela de personajes ha sido una novela de paisajes, y me explico. Rachel es una mujer con la que resulta muy difícil empatizar. Tiene un pasado complicado con una familia desestructurada capitaneada por una madre nada fácil. Ese pasado cargado de carencias afectivas ha dejado huella en ella a la hora de relacionarse con amistades, hombres, con su hermano... Rachel es una reconocida profesional, es admirada por sus compañeros. Es buena persona, pero fría, distante, siempre en guardia, lo que le hace actuar de una forma y tomar ciertas decisiones que no despiertan precisamente la simpatía del lector. Ello, unido a mi adoración hacia estos animales salvajes, ha hecho que haya disfrutado mucho más de los maravillosos paisajes donde tiene lugar la historia, de la exploración de la naturaleza que hace la autora, su forma de plasmar la belleza de la vida y comportamiento de los lobos, empleando a veces alegorías que invitan a la reflexión.

 El final, y esa es mi principal objeción,  deja muchos cabos sueltos, pero en general me ha parecido una historia muy entretenida y amena, para leer sin prisas y perderse por sus horizontes, especialmente si te gustan estos animales. 

 

martes, 30 de mayo de 2017

Mensajes desde el lago. Mercedes Pinto Maldonado.




Mensajes desde el lago es la segunda parte de "Cartas a una extraña", un libro que en general me gustó bastante, al igual que el estilo de su autora,  por lo que tuve claro que quería saber cómo continuaba la historia. Si no habéis leído el primero, mi recomendación es que no sigáis leyendo este post.

Recordemos que aquella primera parte nos contaba la historia de Berta, una treintañera independiente que vive en Londres. Allí dirige un restaurante de cierto prestigio, y allí se fue para huir de una madre y una hermana tóxicas, dictatoriales y desconocedoras del concepto cariño o familia. Cuando Berta recibe una llamada avisándole de la muerte de su madre, tiene que volver a Madrid para gestionar el testamento. A raíz de ahí, y de forma casual, descubrirá unas cartas que cambiarán su vida al conocer a un misterioso pintor, Saúl,  que vive en Estados Unidos y al que finalmente tiene la ocasión de conocer en París, aunque solo por unos minutos.
 
En "Mensajes desde el lago",  Berta ha regresado a Londres, pero su vida ya no es la misma. Su estancia allí deja de tener sentido tras todo lo sucedido. Berta no ha cerrado definitivamente el capítulo de su pasado familiar, a lo que hay que añadir que descubre que tiene una sobrina de nueve años, por lo que decide volver a España.

Esta segunda parte me ha gustado. Con una estructura muy similar a la de la anterior entrega, seguimos la historia familiar de Berta y paralelamente la de Saúl desde que Berta dejó de leer sus cartas (ahora Saúl va escribiendo en una especia de diario). Asistiremos a la evolución de ambos protagonistas, que nos cuentan en primera persona lo que va sucediendo. Berta no estará sola en esta ocasión, contará con el apoyo de Alfonso, el detective que tanto la ayudó en la primera parte, y Mary, su amiga inglesa, con la que al principio es difícil empatizar por su aparente frivolidad y apariencia pija, pero que se acaba haciendo un hueco entrañable en la lectura. Con ellos se enfrentará a las nuevas trampas del destino.

Una vez más,  he disfrutado y he leído en muy poco tiempo un libro de Mercedes, y ello se debe a su estilo sencillo y elegante, a la abundancia de diálogos y la habilidad para alternar una trama familiar llena de intriga y suspense con una historia de amor.

No obstante, debo decir que no me ha gustado tanto como la primera parte. En algunas ocasiones, con el objetivo de recordar al lector en qué punto de la historia nos encontramos con respecto a la primera parte, se hace repetitivo. También hay aspectos que no me han terminado de convencer, como que en momentos dramáticos, o de mucha tensión, Berta hable de amor con su amiga, por poner un ejemplo. 

En definitiva, salvando estos matices, es un cierre de historia que me ha entretenido mucho y me ha gustado. Seguiré leyendo a Mercedes. Me gustan sus historias, su estilo y su independencia al moverse por este mundillo. 

 

martes, 23 de mayo de 2017

Mujer bajando una escalera. Bernhard Schlink.

"Tal vez vea usted el cuadro algún día. 
Desaparecido durante mucho tiempo, 
ha vuelto a aparecer de pronto..."


No es ninguna novedad que nuestra interminable lista de libros deseados no deja de crecer cuando paseamos por aquí. Y así es como llegué a este libro. Me fui de paseo a la cantina de Norah, un rincón imprescindible para mí y allí encontré una reseña impecable (esta) y un título con la máxima puntuación (este que os traigo). Fui en cuanto pude a la biblioteca, no estaba, y no pude esperar. Sí, con la de libros que tengo por leer, y recién pasado como quien dice el Día del libro,  no pude esperar y me fui a una librería para hacerlo mío. Desde ya anuncio que no voy a estar a la altura de su reseña, básicamente porque me ha gustado mucho, sí, pero con matices.

Un abogado se sorprende al ver en un museo un cuadro que conoce muy bien. En él, una mujer baja una escalera. Está desnuda, es rubia y su cuerpo pálido. Sus piernas son largas, sus caderas redondeadas  y sus pechos firmes. Pura sensualidad. Nuestro protagonista y narrador nos cuenta el origen: un millonario encarga a un joven pintor, Karl Schwind, que retrate a su esposa en esas condiciones. El pintor queda prendado de la modelo. La modelo se deja seducir por el joven. El pintor tiene la sensación de haber dado vida al mejor cuadro que pintará nunca y quiere dar marcha atrás en el negocio. Quiere quedárselo. El marido de la modelo se niega. El abogado, nuestro protagonista, será el intermediario en este asunto, implicándose hasta extremos insospechados.

Y así nos adentramos en esta historia dividida en tres partes, en la que el cuadro es el nexo entre el pasado y el presente. Un pasado, con tintes de thriller, donde conoceremos lo que pasó finalmente con la disputa y con las relaciones entre los intervinientes, y un presente que tiene lugar a raíz de encontrar nuestro protagonista el cuadro casualmente en un museo. Y aquí me planto, porque creo que ya he contado lo suficiente (puede que demasiado).

¿Lo mejor?  

*La maestría del autor para sorprender al lector con esta tercera parte de la historia, donde muestra una perspectiva totalmente diferente de la historia y sus personajes, un giro imprevisto  que te deja sobrecogido en algún momento.

*Los personajes tan bien perfilados y llenos de contrastes, destacando dos: por un lado el protagonista, un hombre imperfecto, muy imperfecto, pero bondadoso y leal hasta límites que podréis comprobar por vosotros mismos. Un personaje muy creíble, muy común.

 Por otro, la mujer del cuadro, Irene Gundlach, una mujer que desde el principio se siente víctima por su condición de musa para el pintor, o de trofeo, para su marido. Es muy difícil empatizar con Irene, porque no hay justificación alguna para su forma de actuar en determinados momentos. Irene llega a ser abanderada de la crueldad, y es que no es ni musa ni trofeo, sino más bien Femme Fatale. Una mujer deslumbrante a priori, pero que no es ni mucho menos lo que aparenta, aunque esto, como en la vida misma, no todos lo descubren, o no todos al mismo tiempo.

¿Lo peor?

*Mi sensación de que algunos sucesos entre los personajes son forzados, no ocurren de forma natural en la narración. 

*El final: no lo que ocurre, sino el cómo ocurre, ese toque surrealista tirando a Murakami sobraba, al menos para mí.


Y bueno, en general me ha gustado mucho la novela, y no deja de sorprenderme que Bernhard Schlink  (1944) creara toda esta trama a partir de un cuadro que le inspiró, como nos explica en una nota final. Se trata de "Ema, o desnudo bajando la escalera", de Gerhard Richter. Espero haber despertado vuestra curiosidad. Merece la pena.



martes, 16 de mayo de 2017

Uno entre un millón. Monica Wood.



Al parecer, este es el primer libro, de todos los que tiene en su haber,  traducido al castellano de Monica Wood. Empecé a verlo como novedad en las librerías y supe que trataba sobre la amistad entre un niño de 11 años y una anciana de 104. No quise saber más, me parecía que podía ser entrañable y acabó siendo más que eso. Recomiendo no leer la sinopsis. Para mi gusto, dice más de la cuenta, y ya os comento yo un poco el argumento.

Ona Vitkus es una anciana que vive sola y que recibe cada sábado la visita de un boy scout para echarle una mano en la casa y el jardín. Normalmente los niños asignados no duran mucho en el puesto asignado al no simpatizar con la anciana, algo recíproco, hasta que llega "el chico", nuestro protagonista, cuyo nombre no llegamos a conocer, sin que ello sea impedimento para que se haga rápidamente hueco en nuestro corazón. El niño es amable, pero extraño, muy peculiar. Está obsesionado con los récords Guinnes, emplea un vocabulario impropio para su edad. No tiene habilidades sociales, no le gusta el deporte, tiene una memoria extraordinaria para datos y fechas (no se dice explícitamente que el pequeño tenga algún trastorno, pero no hace falta: dos más dos son cuatro y con las pinceladas que la autora ofrece sobre su carácter ya sabemos de qué se trata). Poco a poco, y casi sin darse cuenta, surge entre ellos una amistad inesperada. 

Ona y el chico conectan desde el principio y van descubriendo que, más allá de la diferencia de edad, tienen mucho en común. A través de ellos conoceremos el pasado y la vida de Ona, así como a la desarraigada familia del chico: Quinn, su padre, un guitarrista que casi siempre está en la carretera debido a los conciertos en los que toca y Belle, la madre, de quien Quinn se ha separado en dos ocasiones. 

A lo largo de las páginas vamos contemplando de forma casi imperceptible y con un estilo muy sencillo, cómo esa amistad tan especial afecta a los que están alrededor del chico, porque estamos ante una novela de personajes, donde cada uno va desnudando su alma: una anciana que redescubre cosas en su pasado que no supo ver y que, gracias al chico, tiene ganas de seguir viviendo y seguir haciendo cosas, como superar un récord Guinnes; un padre atormentado que no comprende a su hijo, sus peculiaridades, que no sabe cómo tratarlo, y una madre que le reprocha el no saber hacerlo, el no saber quererlo. 

Que nadie piense que la autora va a dar los giros necesarios para que la historia acabe a gusto de todos. No. Es una historia creíble y su desenlace es coherente con todo lo que se nos va contando a lo largo de las páginas. Es un libro divertido y desgarrador según los capítulos, conmovedor (el penúltimo capítulo me llegó directo al corazón), es un libro sobre segundas oportunidades, sobre cómo la vida puede ser totalmente distinta a cómo la habíamos planeado, sin ser necesariamente malo que sea así.

No sé si ha sido por el momento en que lo he leído, o por estar especialmente sensibilizada con los niños como el protagonista, pero el caso es que esta novela me ha llegado. Mucho. Por supuesto, ni que decir tiene que la recomiendo.

martes, 9 de mayo de 2017

El paseo. Robert Walser.

"Declaro que una hermosa mañana, ya no sé exactamente a qué hora, como me vino en gana dar un paseo, me planté el sombrero en la cabeza, abandoné el cuarto de los escritos o de los espíritus, y bajé la escalera para salir a buen paso a la calle."


 El escritor suizo Robert Walser (1878-1956) no nació para someterse a ataduras o rutinas. No terminó sus estudios. Tuvos diversos trabajos. Autodidacta y errante, a partir de 1925 comenzó a sufrir trastornos psicológicos; dedicó los pocos años durante los que pudo escribir a diseccionar y plasmar en papel la cotidianidad de la vida. Y aquí es donde quiero llegar: rara es la vez que un escritor no deja algo de sí mismo en sus obras. Walser tuvo una vida llena de incomprensión,  penurias y dolor...pero nada de eso se refleja en lo que escribe.

Robert Walser adquirió un compromiso con la belleza y con la creación artística, y "El paseo" es buena muestra de ello. Me parece necesario comentarlo y resaltarlo porque, a priori, puede parecer un título insignificante y prescindible. Muchos pueden pensar que poco puede aportar un libro de 85 páginas que narra un simple paseo. Error. Os pido que no os dejéis llevar por las apariencias.

El autor sale una mañana a dar un paseo, compartiendo con el lector todo lo que ve, lo que oye, lo que hace. A lo largo de su recorrido acude al encuentro de una amiga, se detiene para hablar en un banco con una desconocida. Va a Correos, a Hacienda, acude a una comida con una amiga, pasea por el bosque etc. Walser comparte su jornada con mucha sencillez, ironía y sentido crítico.

Pero no estamos ante un paseo en sentido literal. Es un paseo vital y profundamente reflexivo. Sus descripciones cobran vida propia, convirtiéndose en un personaje más. Estamos ante una lectura que reconforta, que conmueve y deslumbra. No hay nada de ostentación ni en su recorrido ni en su estilo narrativo, como tampoco la hubo en su vida.

El paseo es una invitación a reflexionar sobre la vida, nos invita a saber mirar, a valorar esas pequeñas cosas que están al alcance de todos más allá del materialismo imperante, porque Walser supo hacerlo incluso cuando estaba ingresado, en sus peores momentos. Porque, como él mismo dice,  toda esta rica vida, los amables colores, su encanto, las humanas importancias como la familia, amigos, amantes y las bellas imágenes, no son eternas.

Me he dejado llevar y me he ido de paseo por el campo con Walser acompañándome, y os aseguro que ha sido terapéutico. En definitiva:

1. Recordad: Carpe diem.
2. Leedlo.

"A veces ando errante en la niebla y en mil vacilaciones y confusiones, y a menudo me siento miserablemente abandonado. Pero pienso que es bello luchar. Un hombre se siente orgulloso de las alegrías y del placer. En el fondo, lo único que da orgullo y alegría al espíritu son los esfuerzos superados con bravura y los sufrimientos soportados con paciencia."


martes, 25 de abril de 2017

Tú , mío. Erri De Luca.

"Los niños se hacían mayores a fuerza de escuchar."


Todos recordamos, en mayor o menor medida, nuestros veranos de la infancia. Yo recuerdo los míos perfectamente. Aquellos días de vacaciones donde disfrutaba de mi feliz ignorancia de las cosas, de la amistad y de los juegos en la calle, de las largas jornadas en la playa y de los primeros flirteos, el primer amor (¡platónico y finalmente correspondido, oigan!).

En "Tú, mío", Erri De Luca nos traslada a esos veranos. En otro tiempo (años 50), en otro lugar (la costa napolitana), pero con las mismas sensaciones, y lo hace a través de unas sencillas y poéticas descripciones que invitan a la reflexión sobre varios temas, como el paso de niño a adulto o las huellas imporrables que el pasado histórico puede dejar en las personas.

Nuestro protagonista es un joven de dieciséis años que pasa los días navegando y aprendiendo todo sobre la pesca y el mar de mano de Nicola, un curtido pescador que le habla de todo y de nada, de lo sencillo y lo complicado, de la vida. Las tardes y las noches las comparte con su familia y amigos. Pronto conocerá a Caia, una chica judía extraña y angelical que despertará en él sentimientos desconocidos, una chica que compartirá su duro pasado con él, haciendo que se haga preguntas de difícil respuesta, y es que no estamos ante una historia de mera transición hacia la madurez; estamos ante una historia sobre la carga del pasado y el olvido voluntario y consciente para lograr seguir adelante. 

En los años 50,  la Segunda Guerra Mundial está cerca o lejos, según se quiera ver. Para niños y jóvenes, lejos. Para los adultos, cerca, lo que se percibe en la tensión que hay entre el turimo alemán y los napolitanos, reflejada muy bien por el autor en el día a día de la vida en la costa de Nápoles. Nuestro protagonista empieza a hacerse preguntas sobre ese episodio histórico, quiere saber si los suyos, sus padres, miraron hacia otro lado y fueron cómplices, siendo de los que permitieron que el fascismo controlara Italia, o si por el contrario se opusieron en la medida de sus posibilidades.  Pero, a prioiri, ni la familia quiere responder, ni los libros de historia parecen arrojar luz.

Sin duda recomiendo esta novela breve (123 páginas) de ritmo pausado, bien escrita, que invita al recuerdo y a la reflexión.

"Yo era la única persona a la que le interesaban aquellas historias. Después de la guerra, los vivos habían endurecido el silencio, una callosidad en la piel muerta de la guerra. Querían habitar un mundo nuevo. Ya no había rey. Los alemanes solo eran aquel pueblo que venía a pasar las vacaciones en la isla".

martes, 18 de abril de 2017

Como fuego en el hielo. Luz Gabás.



Asistí hace poco a la presentación que de este libro hizo Luz Gabás en mi ciudad. Me gustó lo que contaba y cómo lo contaba,  no había leído nada de ella y me animé con su último título: "Como fuego en el hielo", un libro que he leído en muy poco tiempo y que en general me ha gustado, pero con matices.

Nos situamos en Madrid, 1843. Attua y Matías son dos jóvenes estudiantes. Una noche de juerga, el alcohol y los excesos le juegan una mala pasada a Matías, que, pese a las advertencias de su amigo, acaba batiéndose en duelo con el hijo de un conde. Ese suceso cambiará sus planes y sus destinos, debiendo huir precipitadamente de Madrid y regresar a Albort, su pueblo situado en el Pirineo. Matías continuará su huida hacia Francia, mientras que Attua se reencuenta con Cristela, su amor de toda la vida, con quien tiene planeado un futuro mejor alejados de la tiranía a la que el padre adoptivo de Cristela la tiene sometida. Sin embargo, nuevos acontecimientos impedirán que nada salga como esperan, debiendo alejarse el uno del otro, enfrentándose a los infortunios del destino, un destino que pondrá a prueba el amor entre ambos.

Muchos de los sucesos de esta novela están inspirados en hechos y personajes reales que vivieron a mediados del S.XIX (época de revoluciones y contrarrevoluciones, cambios de Constituciones, alternancia de gobiernos...) en ambos lados de los Pirineos (tanto en la parte francesa como en la española). Una época en la que comienza a ponerse de moda el "pirineísmo", donde la aristocracia y los viajeros románticos disfrutan de sus excursiones por las referidas montañas, en busca de la conexión con la naturaleza. Supone el inicio también del turismo termal como cura física y espiritual.

Este es el aspecto que más me ha gustado de la novela: el dominio de la autora al situar la historia en el contexto social y cultural de la época, así como las maravillosas descripciones de los Montes Malditos, y de las poblaciones de su alrededor, que tan bien conoce Luz Gabás. Lo mismo sucede con los personajes, bien elaborados, lleno de matices, nada estereotipados, inspirados también en nombres reales, tanto los protagonistas  como los secundarios ( en este sentido, sin duda, me quedo con Shelton, que me ha cautivado en todos los sentidos, especialmente con su filosofía de vida).

Sin embargo, hay matices y elementos que no me han convencido, como por ejemplo, que me ha parecido  muy previsible en general. Por otro lado, entiendo que es una historia romántica, no solo en cuanto al romanticismo como movimiento cultural de la época, sino en cuanto a la historia de amor en sí entre Attua y Cristela, una historia que no me ha terminado de llegar, seguramente por resultarme demasiado azucarada en determinados momentos (y eso que yo soy bastante ñoña para estas cosas). A ello se suma (y esto también es subjetivo)  que me quedo con la sensación de que  la autora ha recurrido a la "salida" más fácil a la hora de poner fin a la historia y cuadrarla con sus deseos.

No obstante, estos matices no han impedido que me haya resultado muy entretenida. De hecho, repetiré con Gabás más adelante.




martes, 4 de abril de 2017

No te supe perder. Salvador Navarro.



Conocí a Salvador Navarro en una presentación en mi ciudad. Me gustó, pero más me ha terminado gustando con el paso del tiempo, no solo como escritor, sino como persona. Me encanta leer su blog, coincido la mayor parte de las veces con su visión de las cosas, con su forma de ver la vida, y me declaro fan absoluta de su forma de expresarlo (si tenéis curiosidad, pinchad aquí para conocerle un poco más). 

Este libro llegó a mí por una bonita e inesperada sorpresa, justo en el momento oportuno, y llegó junto a la advertencia de que su final era cerrado (había leído del autor "Huyendo de mí", y su final fue mi principal objeción).  "No te supe perder" fue finalista  del XIX Premio Internacional de Novela Luis Berenguer y, aunque no me gusten demasiado las etiquetas, por situar el libro un poco, seguiré lo que dice la propia sinopsis,  porque creo que no debo decir mucho más sobre su argumento y contenido.

Estamos ante una novela coral con elementos propios de novela negra. En ella conocemos a Marga, una chica joven e independiente cuya orientación sexual no termina de ser aceptada por sus padres: Lucía y Roberto, un matrimonio en crisis con otro hijo más, Rodri. Marga conoce en la facultad a Yann,  y a través de él a su pandilla. Van entrando en juego una serie de personajes cuyas conexiones y relaciones iremos descubriendo a lo largo de los capítulos.

Casi sin darnos cuenta, nos sumergimos en una  historia sobre relaciones humanas, los proyectos y zancadillas que la vida en cada uno de ellos; las consecuencias de la incapacidad de amar o de haber crecido en un entorno familiar donde el maltrato está presente, repitiéndose los esquemas del pasado, y es este uno de los puntos fuertes de la novela: la violencia de género no queda plasmada de forma "típica" de víctima y verdugo sin más, no. Aquí se refleja el sufrimiento y la contrariedad por parte de quien se sorprende ante sus propias reacciones, porque no siempre se ve venir o es fácil detectar o identificar el origen de esta pesadilla y el autor aquí ofrece un prisma diferente y complejo alejado de lo habitual.

Siempre digo que Salvador Navarro se maneja muy bien en la ambientación (Sevilla y Cádiz, en esta ocasión) y en la construcción de los personajes,  pero en esta ocasión la complejidad de de estos últimos y la carga psicológica de los mismos eclipsa todo lo demás, y no solo por la forma en la que aborda el tema del maltrato. Me parece soberbia su forma de dar vida a tantos personajes tan diferentes entre sí de forma creíble, cargados de matices y detalles, empleando un lenguaje directo y adaptado según las circunstancias. Nada se escapa de su radiografía del alma humana, de lo mejor y lo peor de lo que somos capaces,  no deja al azar los efectos colaterales o lo aparentemente secundario en la trama.

Me ha encantado percibir el sello personal de Salvador. Creo que, como se suele decir coloquialmente, ya le he cogido el punto. Y sí, el final es cerrado. Algo precipitado, pero impactante y cerrado. No es una novela al uso, no, pero sin duda la recomiendo.

martes, 28 de marzo de 2017

Mac y su contratiempo. Enrique Vila-Matas.

"Me fascina el género de los libros póstumos, últimamente tan en boga, y estoy pensando en falsificar uno que pudiera parecer póstumo e inacabado cuando en realidad estaría por completo terminado. De morirme mientras lo escribo, se convertiría, eso sí, en un libro en verdad último e interrumpido, lo que arruinaría, entre otras cosas, la gran ilusión que tengo por falsificar. Pero un debutante ha de estar preparado para aceptarlo todo, y yo en verdad soy tan sólo un principiante. Mi nombre es Mac. Quizás porque debuto, lo mejor será que sea prudente y espere un tiempo antes de afrontar cualquier reto de las dimensiones de un falso libro póstumo. Dada mi condición de principiante en la escritura, mi prioridad no será construir inmediatamente ese libro último, o tramar cualquier otro tipo de falsificación, sino simplemente escribir todos los días, a ver qué pasa (...) De momento, me contento con escribir este diario que empiezo hoy, completamente aterrado, sin atreverme siquiera a mirarme al espejo, no fuera que viera mi cabeza hundida en el cuello de mi camisa."


Este es un título que no recomendaría a todo el mundo, y soy consciente de que al decir determinadas cosas sobre él voy a espantar a posibles lectores, pero nada más lejos de mi intención. Es un libro que me ha encantado, como me encanta su autor (especialmente desde que tuve la ocasión de acudir a una charla sobre literatura que daba en mi ciudad). Lo compré en una de mis visitas a la librería. Dudaba entre este y otro, pero empecé a leer la primera página y mis dudas se disiparon con el fragmento que os he dejado arriba.Veamos.

Mac es un hombre maduro en paro, constructor (aunque más adelante veremos que esto no es del todo exacto) y lector voraz que decide iniciarse en la escritura. Para ello, comienza a practicar con un diario, creando una rutina y obligándose a escribir todos los días. Un día se encuentra en la librería a su vecino, Sánchez, un conocido escritor al que Mac tiene cierta aversión. Allí le oye hablar con la librera sobre una de sus novelas "Walter y su contratiempo", de la que no se enorgullece por las circunstancias y el estado (alcoholizado) en que la escribió años atrás.  Es entonces cuando Mac decide reescribir esa novela olvidada, falsificarla como si fuera póstuma.

A lo largo de los capítulos (el narrador es el propio protagonista) acompañamos a Mac en su ejercicio creativo. A través de las apariciones de su mujer y de lo que Mac cuenta en sus diario vamos descubriendo quién hay detrás de tan  excéntrico personaje. Una historia que Vila-Matas aprovecha para llevar a cabo un ejercicio de metaliteratura brillante y enriquecedor.

A caballo entre el ensayo y la narración, el autor nos habla sobre la creación literaria, dando un repaso mayúsculo a la literatura. Nos habla de lo que ya está inventado, de la repetición, las novelas, los relatos... y lo hace con tal sentido del humor que he disfrutado desde la primera a la última página. Para alguien como yo,  que lleva la ironía en la sangre y que la intenta contener constantemente, es un gustazo leer un libro donde se da rienda suelta a esta forma de expresión con elegancia e inteligencia. Me he reído en muchas ocasiones y no he podido evitar acordarme de autores y títulos concretos cuando Mac habla de la prosa incongruente, de las rarezas de muchos escritores, rarezas intencionadas e impostadas. 

 Estamos ante una historia que contiene a su vez múltiples historias (como el propio Mac, que es una caja de sorpresas), arriesgada, divertida y llena de originalidad. ¡Leedla! Dice Vila-Matas que este título es una síntesis de todo lo escrito hasta ahora, y desde luego pienso comprobarlo. Se admiten sugerencias.

martes, 21 de marzo de 2017

El hombre que plantaba árboles. Jean Giono.

"Cuando recordaba que todo aquello había surgido de las manos y del alma de ese hombre sin recursos técnicos, comprendía que los hombres podían ser tan eficientes como Dios en ámbitos ajenos a la destrucción."





Conocía esta fábula clásica, pero no me he acercado a ella hasta que se me cruzó en el camino al buscar un libro que regalar a una buena amiga con la que no es nada fácil acertar en lo que a lecturas se refiere.

Escrita por Jean Giono, un francés de origen humilde, cuenta la historia (narrada en primera persona) de un joven que emprende un largo viaje por una zona totalmente alejada del conocimiento y visita de los turistas en los Alpes, cerca de la Provenza. A lo largo de la caminata solo encuentra llanuras monótonas y paisajes desoladores.  

Nuestro protagonista se queda sin agua y la busca desesperadamente hasta llegar a un pueblo fantasma donde acaba encontrando a un pastor que le da de beber y lo acoge en su casa. Se trata de Elzéard Bouffier, un hombre de algo más de cincuenta años que, tras perder a su único hijo y a su mujer, se retira a la soledad y se deleita viviendo sin prisas, con sus ovejas y con su perro,  plantando árboles. Lleva a cabo la tarea desinteresadamente, ni siquiera conoce a los posibles propietarios de las tierras. Considera que la zona está muriendo por la falta de árboles y como carece de ocupaciones más importantes, decide poner remedio a la situación. 

El viajero regresa a casa y un año más tarde, en 1914, estalla la guerra, donde será reclutado durante cinco años. Tras la horrible experiencia, decide alejarse de todos y de todo y viaja para reencontrarse con Elzéard. Su sorpresa será mayúscula al comprobar cómo ha cambiado el paisaje, el maravilloso bosque que ha cobrado vida de la sola mano de un hombre y que le valdrá, con el paso de los años,  la protección de la Administración.

Estamos ante una pequeña joya  que fue rechazada en principio por las editoriales, tras lo cual el autor la puso a disposición de la revista Vogue. Desde ese momento, fruto de un gran acto de generosidad, permitió la libre circulación del texto (que puede encontrarse fácilmente por la red), con el propósito de que llegase al mayor número posible de lectores y los inspirase de alguna forma. Y así fue, porque "El hombre que plantaba árboles" es un canto a la naturaleza, a las segundas oportunidades y al cambio de vida cuando a priori parece que no tienes motivos para seguir; un cuento sobre la superación de las adversidades y sobre lo que puede llegar a conseguir un solo hombre cuando no se da por vencido, cuando la constancia y la perseverancia son los valores que rigen su vida

En nuestro país hay diversas ediciones disponibles. La que compré para el regalo es la de Duomo, por las ilustraciones y porque contiene también un par de escenas en Pop-Up. También cuenta con su adaptación cinematográfica en forma de corto. Una historia inspiradora y llena de esperanza.

 "Sin embargo, cabe imaginar que para llevar a cabo semejante hazaña, tuvo que vencer la adversidad; para lograr la victoria de tal pasión, tuvo que luchar desesperadamente."


martes, 14 de marzo de 2017

Sombras de agua. Félix G. Modroño.


 Hace ya unos meses llegó a las librerías la nueva entrega de la serie de Félix G. Modroño protagonizada por el doctor Zúñiga tras "La sangre de los crucificados" y "Muerte dulce". En teoría se pueden leer de forma independiente, pero no lo aconsejo. Al seguir el orden disfrutas más de las historias y sigues la evolución de los personajes.

En esta ocasión, nos situamos en 1684. Nuestro protagonista parte desde Valencia hacia Venecia con su inseparable Pelayo en misión diplomática, ya que se está organizando una liga católica para vencer a los turcos y es de suma importancia la intervención de Venecia. En ese contexto nos encontramos cuando el dogo veneciano (la máxima autoridad), ante la fama que precede a Zúñiga como investigador, le pide que indague sobre la recepción de un mensaje anónimo recibido en una boca de león (las bocas de león son buzones públicos distribuidos por la ciudad, donde los ciudadanos pueden dejar acusaciones y denuncias) que amenaza con hundir  Venecia bajo su sangre durante la Cuaresma. En la investigación contará con la ayuda de Elena Corner Piscopia, la primera mujer en obtener un doctorado universitario, que se encuentra sumergida en la organización de una reunión de científicos para tratar la vigencia del pensamiento aristotélico.

 Nuevamente he disfrutado mucho de esta entrega de Don  Fernando de Zúniga. Bajo mi punto de vista, esta vez predomina más el componente histórico de la trama sobre el thriller en sí, lo que en mi caso y tratándose de la Venecia de 1684 no ha supuesto ningún incoveniente. Una vez más el escritor hace con sobrada solvencia que nos traslademos a una ciudad que se convierte en un personaje más. Y digo que lo hace con solvencia porque yo, cuando pienso en Venecia, pienso en mi demofobia, y en una ciudad a punto de hundirse bajo el agua, pero no por una conjura, sino por el peso de los turistas. Sin embargo, durante la lectura he sido capaz de dejarme llevar hacia esa otra Venecia, gracias a un contexto social, cultural e histórico muy bien perfilado y documentado, y sobre el que yo conocía muy poco. La ciudad nos envuelve en su niebla, en sus misterios,  en el anonimato de las máscaras de carnaval, en el romanticismo, porque en esta nueva entrega hay más romanticismo

De igual forma, están muy bien perfilados los personajes, tanto los reales como los ficcionados, tanto los secundarios como los principales. Entre estos últimos notaremos algunas ausencias, y también presenciaremos la evolución de Zúñiga y Pelayo, la complicidad entre ambos.  Individualmente considerados, el primero se muestra un pelín menos vanidoso y nuevamente melancólico. El segundo va madurando más gracias a las nuevas experiencias.

En cuanto a la trama, que se va complicando,  está bien hilada hasta llegar al desenlace de todos los puntos, incluido incidente inicial que tiene lugar en Valencia (confieso que en algún momento dudé de la capacidad del autor a la hora de deshacer el entuerto que estaba montando, duda infundada, lo sé, pero es que yo soy muy de dudar). El final es lo que más me ha gustado, sin matices, en su totalidad. Mucho más que el de las anteriores entregas.

 Y bueno, si alguien no conoce todavía a Félix, pues que pase por aquí y se anime a leer sus letras.

martes, 7 de marzo de 2017

Media vida. Care Santos.

"Quienes piensan que el tiempo lo cura todo es porque nunca tuvieron heridas profundas"


Nuevamente acabo de forma muy satisfactoria la lectura de una novela premiada. En esta ocasión, se trata del Nadal 2017 y de mi primer acercamiento (y no el último) a Care Santos. Os adelanto que Media vida me ha gustado mucho.

Nos situamos en el verano de 1950. En un internado de monjas, lo normal es que en esa época las adolescentes disfruten de las vacaciones, pero algunas permanecen también allí en la época estival, bien porque sus familias están demasiado ocupadas para atenderlas o porque son huérfanas. Es lo que le ocurre a nuestras cinco amigas protagonistas, que se disponen a jugar a las prendas una calurosa noche a modo de despedida de dos integrantes del grupo: Marta y Olga, gemelas que parten al día siguiente hacia una nueva vida. Sin embargo, nada saldrá como habían previsto, y el juego se le irá de las manos trayendo consigo trágicas consecuencias...Tras este capítulo de la infancia, la autora nos traslada a 1981, donde iremos conociendo capítulo a capítulo qué ha sido de cada una de las protagonistas y cómo ha sido su vida durante ese paréntesis de 30 años, y donde tendrán la oportunidad de reencontrarse a raíz de una cena organizada por una de ellas.

Comenta la autora al final del libro que una reunión de antiguas alumnas en 2015 le inspiró para escribir esta historia, aunque finalmente se decantó por describir la generación anterior, la de sus madres, algo que bajo mi punto de vista,  hace con éxito, pues uno de los aspectos destacables de la novela es la forma de plasmar el contexto social de la época y cómo se perfilan los personajes en base a él.  A veces no valoramos el mérito de esta generación de mujeres que han vivido la posguerra, han pasado por una dictadura y la llegada de la democracia, con los cambios culturales, sociales e ideológicos que ello conlleva. 

Nuestras protagonistas experimentan el vivir como jóvenes internas educadas por monjas en un lugar donde prácticamente todo es pecado, donde hay que ducharse con el camisón puesto y donde hay que vendarse el pecho para disimularlo, y llegan a la madurez en un país donde se han empezado a ver las cosas de otra forma.  A nivel personal, he recordado las conversaciones mantenidas con mi madre cuando me contaba lo que supuso la llegada de la Ley del Divorcio y el impacto que causó en mi abuela y en algunas amigas, o lo que supuso la publicación de "El informe Hite" etc.

Aunque hay un narrador omnisciente, para mí es una novela coral de carácter reflexivo, donde asistiremos a la evolución de cada una de las cinco protagonistas. Algunas se adaptan a los nuevos tiempos, incluso forman parte activa  de ellos (el caso de Julia), otras se quedan ancladas en el pasado y dejan que la amargura de esos tiempos se traslade al presente, como el caso de Olga. Otras lo han tenido muy, muy difícil, por hacer frente a la hipocresía social imperante, como Nina. 

Una lectura que pasa casi sin darte cuenta y que no puedo dejar de recomendar. Una historia sobre amistad, amor, madurez y perdón. Una novela sobre, como leeremos en sus páginas,  vidas lentas que entran en aceleración y vidas rápidas que se detienen, porque no todo ocurre cuando debe ocurrir.

Comentaba al principio que es mi primera lectura de la autora. Se admiten sugerencias para repetir. Gracias.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Sorteo 7º Aniversario: participantes y ganadores.


Ya estoy aquí para dejar la lista de participantes. Algunos os habéis olvidado de dejar en enlace o captura de ser seguidor, siendo el único requisito para participar (tirón de orejas modo on). 

Aprovecho para comentar que es posible que algunos me veáis de nuevo como seguidora en vuestros blogs, y es que he tenido que hacer cambios para vincuarlo a una nueva cuenta de Gmail. Y dicho esto, ahí va la lista. ¡Suerte a todos!

1. Abril
2. Kelika 
3. Natalia
4. Inés
5. Francisco
6. Eyra
7. Albanta
8. Mª Ángeles
9. Norah Bennett
10. Judith
11. Cristina Roes
12. Mientras Leo
13. Margari
14. Ful Navalón
15. Vero77
16. Mara Jss
17. Buscando mi equilibrio
18. Inquilinas Netherfield
19. Mallirubi
20. Vanesa HicEtNunc
21. Alhana RhiverCross
22. Isaura B.P
23. Dumain
24. Ángelo Leon
25. Marisa G.
26. Paseando entre páginas
27. María López Iglesias.
28. Marina Ort.

----------------------------


Y los ganadores son....

Ejemplar de "La felicidad conyugal".



"Ejemplar de El chal". 

¡Enhorabuena! Escribidme a rociocazandoestrellas@gmail.com para facilitarme vuestros datos. Tenéis 48 horas para hacerlo. Gracias a todos por participar.