viernes, 28 de agosto de 2015

#26 Pasen, lean, sientan y vean: Peter Pan.


"Verás, Wendy, cuando el primer niño rió por primera vez, su risa se rompió en mil pedazos que saltaron por los aires en todas direcciones, y así fue como aparecieron las hadas."


-Porque siempre se cruzan hadas en nuestro camino, con sonrisas que saltan en todas direcciones y llegan hasta nosotros en el momento más oportuno. GRACIAS.

-Porque cuando la realidad duele siempre es posible evadirse y emprender un viaje mágico a la isla de Nunca Jamás, un lugar donde vivir aventuras inolvidables,  un lugar donde contemplar sirenas, descubrir hadas, luchar contra piratas y conocer a los indios...un lugar donde aprender lecciones que nos traigan de vuelta a la realidad con ganas de asumir, sobrellevar, luchar.

-Porque siempre quedarán los libros, el cine, el vino, la buena compañía,  las puestas de sol...la vida.

- Por todo eso y mucho más, este blog volverá a la normalidad en el mes de septiembre. Nos leemos.

"A lo largo de nuestra vida, a todos nosotros nos suceden cosas extrañas sin que nos demos cuenta de que han ocurrido hasta pasado cierto tiempo." James M. Barrie (Peter Pan).

jueves, 11 de junio de 2015

La muerte de la bien amada, de Marc Bernard.

"Pido permiso para ir a salto de mata, dejando que los recuerdos afloren al azar; quizá las repeticiones posean un significado obsesivo que se me escapa, un orden que me es ajeno. Deseo hablar de Else tal y como la voy rememorando, reconstruirla como un rompecabezas, en lugar de hacer un retrato perfilado con excesiva lógica. Lo que perderá en nitidez acaso lo gane en autenticidad."


Marc Bernard (1900-1983) escritor francés, crítico literario y periodista, conoció en 1938, casualmente en el Louvre a la que sería el amor de su vida, Else Reichmann, una joven  judía que tuvo que huir de su país, Austria, para escapar del Holocausto, llegando a París como paso previo para partir hacía América. Una partida que no tuvo lugar al conocer a Marc. En 1969, contrae una enfermedad y la vida del matrimonio ya no será la misma.

Cuando la muerte nos desestabiliza hasta los cimientos, tenemos la opción de tirar la toalla  o intentar sobrevivir. Marc Bernard optó por la segunda opción, a través de la escritura. La pérdida de su mujer inspiró tres libros y este de Errata Naturae es uno de ellos. En él nos habla de Else: de cómo la conocío, de su día a día, de su enfermedad, de su carácter, todo sin seguir un orden concreto y conforme le asaltan los recuerdos.

 Pronto nos damos cuenta de que estamos ante una relación apasionada que pedura más allá de la muerte. De forma reflexiva, personal e intimista, Bernard desnuda su alma al lector, de tal forma que uno siente pudor al acompañarlo en ese viaje al interior de su corazón.  

Este libro, escrito con un estilo poético maravilloso, conmueve, duele y remueve a quien lo lee,  al saber, entre otras muchas cosas, que puede existir ese tipo de amor entre dos personas. Cada letra, cada palabra, cada página está impecablemente escrita y cargada de emoción, y solo por eso merece ser leído.

"El dolor nos engrandece si le somos fieles".

martes, 9 de junio de 2015

El peso del tiempo, de Gerardo Pérez Sánchez.

"No tengas miedo a sentir de forma extrema. Solo así lograrás sentirte vivo en este mundo. Para todo lo demás ya están los robots. Los románticos como nosotros sufrimos más, pero vivimos más. En el fondo sabes que las cosas solo pueden mejorar porque, no te engañes amigo, tu vida ahora mismo es una caricatura de lo que debería ser."


Conocí a Gerardo a través de su blog, "El séptimo arte por Gerardo Pérez Sánchez". A raíz de ahí hemos compartido cine, literatura y alguna que otra cosa más en común. Nacido en 1972, es profesor de Derecho Constitucional y Ciencia Política en la Universidad de La Laguna. También es crítico cinematográfico y sus artículos de opinión se publican en diversos medios. "El peso del tiempo" fue su primera, que no única, novela, y gracias a Gerardo he tenido la oportunidad de leerla.

Nos encontramos ante un libro de planteamiento original, que mezcla dos géneros: romántico y ciencia ficción. Abrir la mente a esa mezcla es primordial para disfrutar de esta lectura. Nos situamos a finales del S.XXI y comienzos del S.XXII. Como consecuencia de los conflictos bélicos y los desastres naturales, la vida en nuestro planeta casa vez es menos viable, por lo que la población comienza a trasladarse a megaciudades espaciales. Nuestro protagonista, un profesor universitario llamado Germán, se encuentra en un momento delicado personal y profesionalmente, por lo que decide permanecer en nuestro planeta e inscribirse en un experimento sobre estudio de control mental dirgido por un científico francés. Dicho experimento se lleva a cabo con la finalidad de evitar los falsos testimonios en los procesos judiciales. Para ello, se estudia la posibilidad de captar, mediante regresiones, las vivencias y recuerdos de las personas. En el pasado de Germán aparecerá inesperadamente una mujer.

 En general me ha parecido una historia muy entretenida, con un protagonista muy bien perfilado y con quien es fácil empatizar. Creo que el autor se maneja bien en los diálogos y en las pinceladas reflexivas de la historia, saliendo airoso de esa combinación de géneros. No obstante, hay un par de detalles que han hecho que la lectura se me hiciera lenta en su primera mitad: hay demasiadas reiteraciones sobre el sentir del protagonista y la situación de la Tierra. El lector ya tiene los datos suficientes para situarse y conocer a Germán,  pero estos se repiten y aparecen de nuevo en varias ocasiones. Desde mi punto de vista, eso ralentiza la lectura haciendo que su ritmo sea desigual. Cuando el protagonista entra de lleno en el experimento, la narración adquiere mayor agilidad y se reaviva el interés del lector.

Una primera novela, en definitiva, que apunta maneras. Habrá que seguir la pista del autor.


miércoles, 3 de junio de 2015

El mal camino, de Mikel Santiago.



Hace poco menos de un año os hablaba de "La última noche en Tremore Beach", el debut literario, en lo que a novela se refiere, de Mikel Santiago. Os comentaba que habría que seguirle la pista, y creo que no me equivocaba. Desde hoy encontraremos en las librerías, "El mal camino", su nueva novela, que me ha gustado más incluso que la anterior.

Conocemos al escritor Bert Amandale, casado y con una hija adolescente. Su matrimonio no pasa por el mejor momento y su hija no es que se mueva en la compañía más aconsejable, por lo que deciden dejar su residencia en Londres para empezar de nuevo en el sur de Francia. Allí vivirá también Chucks Basil, una estrella de rock venida a menos, amigo incondicional de la familia.

Una noche, circulando por una carretera rural, Chucks, en estado ebrio, tiene un accidente de coche y atropella a un hombre que, tras susurrarle unas palabras, muere. Chucks huye, y cuando la conciencia le hace volver al lugar de los hechos, no encuentra el cadáver ni rastro alguno del accidente. Al contárselo a su mejor amigo, Bert, este quiere creerlo, pero dado el pasado inestable mental de su amigo, no puede evitar tener dudas sobre lo realmente acontecido. ¿Qué ha ocurrido realmente? ¿Hubo un accidente o es fruto del alcohol y la imaginación de Chuks? ¿Quién era el hombre supuestamente atropellado? 

Nos encontramos con una historia contada en primera persona por Bert, el protagonista, una historia que contiene elementos comunes con la anterior novela del autor:  visiones, pesadillas premonitorias, dudas sobre la certeza de lo que está pasando y suspense, mucho suspense, y es que "El mal camino" es un thriller en mayúsculas, con un ritmo narrativo que no decae en ningún momento y que va in crescendo desde que arranca.

Mikel Santiago sabe mantener la tensión, aumentarla capítulo a capítulo y acompañarla de las emociones y pinceladas irónicas de sus personajes. Una lectura de 426 páginas que dura un suspiro, con claras influencias de Stephen King, porque os advierto desde ya, que es imposible leer a Mikel Santiago y no acordarse de King. ¿A qué esperáis para leerlo?

lunes, 1 de junio de 2015

La caída de la Casa Usher, de Edgar Allan Poe.

"Durante todo un día cerrado, oscuro y silencioso de otoño en que las nubes se cernían opresivamente bajas en el cielo, había viajado solo, a caballo, por un camino monótono de la comarca, y por fin, cuando ya el atardecer se poblaba de sombras, llegué a la vista de la melancólica Casa Usher."


"La caída de la Casa Usher" es un cuento de terror, uno de los más destacables en el haber del escritor estadounidense Edgar Allan Poe (1809-1849).

Narrado en primera persona, nuestro protagonista acude a visitar a un viejo amigo, Roderick Usher, un peculiar y enfermizo artista que vive con su hermana, también enferma,  en una vieja mansión familiar y que le pide ayuda al encontrarse en un estado físico y mental delicado ante el misterioso ambiente que envuelve al caserón. Pronto, nuestro protagonista sentirá el influjo y las consecuencias de habitar en tan enigmático lugar. 

El señor Usher solo tolera determinados alimentos insípidos, solo puede llevar ropa de determinada clase de tejido, detesta el olor de la flores y su vista se tortura ante la luz más ténue. En definitiva, Roderick Usher es esclavo de una especie anómala de terror:

"En este estado de abatimiento, de debilidad, presiento que llegará, tarde o temprano, la hora en que deba abandonar la cordura y la vida, en lucha con el terrible fantasma: El MIEDO." (Roderick Usher).

 Publicada inicialmente en una revista en 1839, nos encontramos ante uno de los clásicos de Poe preferidos por la crítica.  Publicado en la actualidad por Nórdica libros en una preciosa edición ilustrada por Agustín Comotto, este libro es una auténtica joya de la literatura. Desde la primera página, con un estilo denso, cuidado e impecable en lo que a narración se refiere, el autor nos sumerge en un ambiente inquietante, lúgubre, terrorífico a través de magistrales descripciones en cuanto al entorno y a los personajes.

El lector siente desde el principio el embrujo y la atmósfera oscura que rodea la Casa Usher, la tensión e inquietud del protagonista, el enajenamiento progresivo del señor Usher y sus extravagancias, las peculiaridades de su hermana enferma. En menos de cien páginas conocemos a unos personajes que despiertan en nosotros terror y compasión a partes iguales y sentimos en nuestra propia piel esta historia de terror gótico y psicológico. Imprescindible.

"La furia impetuosa del viento, al entrar, casi nos levantó del suelo. Era, en verdad, una noche de tormenta desatada pero severamente hermosa y salvajemente singular por su belleza y su terror".


martes, 26 de mayo de 2015

La perra de mi vida, de Claude Duneton.

"Está allí...Allá a lo lejos , al fondo de esa distancia que me une al presente: mi infancia. Rita presenció todo aquello a mi lado. Las menos veces como testigo, las más formando parte de ella."




No es ningún secreto mi tendencia a leer libros donde los perros tengan algún tipo de protagonismo, de modo que al tener noticias de este libro de Malpaso tuve claro que lo quería leer. ¿Quién es la perra de mi vida? ¿De la vida de quién?

Los detalles nos lo cuenta en el prólogo Antonio Soler, quien tuvo la oportunidad de conocer al autor, Claude Duneton (1935-2012), un filológo, historiador y profesor cuya obra empieza a publicarse en nuestro país con este título como punto de partida. 

El autor viaja a su pasado a través de esta breve novela, y nos lleva a sus años de de infancia y juventud. Perteneciente a una familia de campesinos, él mismo trabaja también la tierra en la aldea en la que viven al sur de Francia. Corren tiempos difíciles, duros, de ocupación alemana, unas circunstancias que impregnan el ambiente del hogar de nuestro pequeño protagonista, que crece entre discusiones y hostilidades. Y en este contexto, llega por casualidad a su vida la perra Rita, una perra desastrosa, muy traviesa e inquieta. No es especialmente cariñosa, pero se convierte en la fiel compañera de Claude.

A lo largo de los años seremos testigos de la relación entre ambos en el día a día y, esto, sin duda, es el punto fuerte de la novela y lo que más me ha gustado: el realismo con el que se cuenta. Sin florituras, mezclando y armonizando humor, ironía, dramatismo y elegancia en la narración. Hay fragmentos de gran crueldad, reflejo de una vida y unas costumbres que todavía perduran en el ámbito rural, y hay fragmentos evocadores cargados de sentimientos que nos hace sentirnos muy cerca de aquel niño y su mascota. Muy recomendable.

"Cuando llovía, Rita caminaba bajo la carreta, a cubierto. Había comprendido las vicisitudes del mundo y la inestabilidad del aire..."

martes, 19 de mayo de 2015

Los lazos, de Florence Noiville.

"¿Qué ocurre en nuestro interior cuando creamos lazos con un ser al que nunca hubiéramos debido acercarnos?"



Marie es una escritora de éxito que, al cumplir los 49 años, decide escribir a H., su primer gran amor, su profesor de literatura, que contaba con esa misma edad cuando ella lo conoció a los diecisiete. Anna, su hija, descubrirá casualmente esa carta y accederá, a la vez que lo hace el lector,  a la vida pasada de su madre, así como esa relación tan peculiar y profunda que la unió a un hombre casado, de aspecto desaliñado, con hijos y bastante mayor que ella, el hombre al que admiraba por haberle abierto los ojos al arte y a la literatura.

Mediante "Los lazos", la escritora y periodista francesa Florence Noiville, rinde un pequeño y humilde guiño/homenaje a la "Lolita" de Nabokov.  Con un estilo sencillo, profundo y en ocasiones poético, se van alternando las voces de madre e hija, en distintos tiempos...y así asistimos a una historia de amor desprovista de toda lógica y razón, y a la historia de una hija con necesidad de conocerse a sí misma y a su madre a través de su pasado. Para ello no dudará en recurrir a familiares y amigos de esos años remotos que tan enigmáticos e importantes le parecen para acercarse más a sus orígenes.

Una novela diferente, con pinceladas autobiográficas, breve e intimista que conjuga muy bien ambas historias, y en la que encontraremos numerosas referencias literarias y filosóficas que invitan a la reflexión.