lunes, 15 de septiembre de 2014

Los tres violines de Ruven Preuk, de Svenja Leiber.

"Todo tiene su lugar, pero hay que saber dónde está"



Nos presenta la sinopsis de esta novela a Ruven Preuk como un joven alemán taciturno y soñador; procede de familia humilde, es hijo de un carretero. Un día, la casualidad pone en su camino, violín en mano, a un músico errante. Ese encuentro marcará la vida de nuestro protagonista.

Esta es la historia de una vida, de una vocación, de un sueño. Acompañaremos a Ruven a lo largo de 64 años, desde 1.911 hasta 1.975. Veremos a sus padres, conscientes del don de su hijo, apoyarlo en la medida de lo posible, procurándole la formación adecuada con el violín. La relación del joven con el meritado instrumento será de amor-odio a lo largo de los años, pues despertará recelo y suspicacia en sus amigos de siempre, y se convertirá en un inadaptado de origen rural incapaz de integrarse como músico en el mundo de la burguesía. Pero también conocerá a personas que le dejarán huella, como sus maestros o Emma, secundarios con gran peso en estas páginas.

La historia de Ruven transcurre en paralelo a las circunstancias sociales, políticas e históricas de la Alemania de esos años, plasmadas con acierto por la autora, conformando el telón de fondo sobre el que se desarrolla la novela. Nuestro protagonista crece, madura, tiene una hija (que cobrará protagonismo en la historia). Es un hombre apocado, tímido, con un gran don que no contribuye en nada al desarrollo de la seguridad en sí mismo, y tanto es así que a veces cuesta mucho empatizar con él.

"Los tres violines de Ruven Preuk" es, en definitiva, un recorrido cuidado e intenso por el S. XX alemán de la mano de un músico, desde sus comienzos hasta el ocaso de su vida. Un hombre que hace del violín y la música un refugio donde aislarse de los elementos políticos, e incluso personales, por los que atraviesa. Una historia agridulce y pausada que deja un regusto algo amargo.

La joven autora, Svenja Leiber (1.975) cuenta en su haber con un volumen de relatos y con otra novela publicada en 2010 ("Schipino"). Habrá que seguirle la pista.

viernes, 12 de septiembre de 2014

SMILE (XXV)

#VIERNES #SMILE
#InsanamenteCuerdos


“Creo que todos tenemos un poco de esa bella locura que nos mantiene andando cuando todo alrededor es tan insanamente cuerdo”

                                                                                                           J. Cortázar. 



¡FELIZ VIERNES!
¡BUEN FIN DE SEMANA!


miércoles, 10 de septiembre de 2014

Los amables extraños, de Julia T. López.




Sara es una joven bailarina que ha vivido y trabajado en una prestigiosa compañía de danza fuera de España. Como consecuencia del fallecimiento de su padre, viaja al pueblo donde este residía al objeto de gestionar la herencia, aprovechar para tomar un descanso durante el verano y decidir sobre su futura vida laboral y personal. Allí conocerá a Juan, un profesor de instituto mayor que ella, compañero y amigo de su difunto padre. Él la ayudará a integrarse en el pueblo, a saber más de sobre los últimos años de vida de su padre. Ambos entablarán una amistad y puede que algo más.

Nos encontramos ante una historia ambientada en el transcurso del verano en un pueblo, no encontraremos aquí acción ni sucesos extraordinarios, sino la sucesión de los días estivales en un lugar acogedor en el que la protagonista reflexiona sobre su pasado, presente y futuro. Las descripciones del pueblo son muy acertadas, integrándose fácilmente el lector en el escenario planteado por la autora. El perfil de los personajes, tanto protagonistas como secundarios, está muy logrado, de forma que resultan creíbles, son personas que cualquiera de nosotros puede conocer en su entorno, lo que hace que la la novela resulte muy realista.

Sin embargo, hay un detalle que no me ha terminado de convencer. En mi humilde opinión, el desarrollo del argumento se alarga innecesariamente, lo que hace que una lectura en principio ágil y cargada de diálogos llegue a resultar algo repetitiva y lenta en algunos momentos, alcanzando casi las 600 páginas. Un ejemplo de ello es cuando Sara acepta la propuesta de Juan para ayudarle a preparar la obra "Un tranvía llamado deseo", que será representada por los alumnos de este último en las fiestas del pueblo. La parte de los ensayos es excesiva, llegamos a encontrarnos incluso con un estudio minucioso de la obra de Williams llevado a cabo por Juan. Recordé al leer esta parte las palabras de Carmen Posadas en una presentación a la que asistí. Comentaba que un escritor debía hacer una exhaustiva tarea de documentación y a continuación desprenderse de gran parte de ella si no quería saturar al lector. 

Insisto en que es una opinión personal (de hecho, no conozco ninguna reseña que comente estos aspectos). Acortar la parte mencionada, así como las cavilaciones de los protagonistas sobre la viabilidad de su futuro juntos, creo, sinceramente, que mejoraría notablemente la historia en su conjunto.

 "Los amables extraños" (Ediciones Carena) es la primera novela de Julia T. López, Licenciada en Derecho y con estudios sobre  Teoría de la Literatura y Literatura  Comparada.  Una novela sencilla, entretenida y con pinceladas costumbristas de cuya lectura he disfrutado en general este verano. Para saber más sobre la autora o el libro, pinchad aquí.


lunes, 8 de septiembre de 2014

La magia del séptimo arte: yo, yo misma y "Cinema Paradiso".



 Nunca he vivido en otra ciudad que no fuera esta,  pero los que se fueron no tienen la exclusividad sobre la nostalgia. Paseo por las calles y recuerdo aquellos cines que ya no son, esas salas donde vi los clásicos de los 80, donde di el primer beso, donde reí y lloré, donde podía quedarme a un segundo pase gratuito si la película me había gustado.

 Amo el cine desde que tengo uso de razón. Seguramente se lo deba todo al videoclub que tenían mis padres, un local mágico al que iba todos los días al salir del colegio, donde hacía los deberes rodeada de imágenes de Paul Newman, Marilyn Monroe, Terminator, Cazafantasmas, El Padrino...me sentaba sobre la imagen de Humphrey Bogart en un taburete y desde allí observaba a los socios y sus elecciones cinéfilas. Los viernes podía llevarme varias películas para verlas el fin de semana, y pronto dejé de llevarme las de Parchis, Disney, "Annie" y similares para llevarme los grandes clásicos. Respeto (pero no termino de acostumbrarme) a quienes me dicen que no ven nada en blanco y negro porque es muy antiguo o los actores ya no viven.  

Publicidad del videoclub de mis padres.

 Aquel lugar idílico tuvo que cerrar cuando llegaron a la ciudad otros más grandes pertenecientes a grandes cadenas, algo similar a lo que ha sucedido con los cines, aquellas pequeñas salas de toda la vida han ido desapareciendo y han sido sustituidas por los grandes multicines. Por eso, cuando supe que con motivo del 25º aniversario de su estreno, "Cinema Paradiso" se proyectaría de nuevo, no dude en que iría a verla al único cine de toda la vida que queda en la ciudad.

 

Fue realmente emocionante verla en la gran pantalla el pasado fin de semana, acompañar al inolvidable Toto desde su infancia a la madurez compartiendo su pasión por el séptimo arte, su concepto de la amistad y su crecimiento personal. Ennio Morricone se encargó, una vez más, de poner  música a tan bella historia italiana. Un maravilloso tributo al cine, a la vida pasada, a las raíces de nuestras pasiones, aficiones y sueños. El séptimo arte como refugio en tiempos difíciles, como forma de entender la vida y la cultura en lo próspero.

Visita al interior de una sala de cine.

Salí del cine emocionada,  sintiéndome afortunada por haber tenido la oportunidad de verla en la gran pantalla, afortunada también por mi infancia, por mi pasado más cercano, cuando tuve la oportunidad de ver el interior de una sala de cine y que me explicaran cómo funcionaba. Fue, en definitiva, una velada impregnada de buen cine, nostalgia y buenos  recuerdos.


viernes, 5 de septiembre de 2014

SMILE (XXIV)

#Viernes #Smile
#IntoTheBlue


" (...)Cuando estoy  de espalda contra la pared
No necesito que nadie me rescate
Porque no estoy esperando ningún milagro
Sí, esta noche voy corriendo libremente
  
Hacia lo desconocido
Sin nada que perder
Hacia lo desconocido…

No estoy arrepentida de todos mis errores
Porque a pesar del frío sigo manteniendo viva la llama
Estos recuerdos que no puedo borrar
Siempre me recuerdan que estoy en un viaje sin fin
Pero sigo aquí aferrándome bien fuerte
A todo lo que dejé en el pasado
No me importa si el mundo es mío o no
Porque esto es todo lo que sé

Iré a un lugar desconocido
Hacia donde el viento sople
Incluso si estoy sola..."

martes, 2 de septiembre de 2014

De ratones y hombres, de John Steinbeck.


"—Los hombres como nosotros —empezó George—  no tienen familia . Ganan un poco de dinero y lo gastan. No tienen en el mundo nadie a quien le importe un bledo lo que les ocurra...
—Pero nosotros no —gritó Lennie con felicidad (...) Nos tenemos el uno al otro, y hay alguien a quien le importa un bledo lo que nos pase."

De todos es sabido que quien tiene un amigo tiene un tesoro. Doy fe de ello. Pocas cosas valoro en esta vida como una amistad verdadera,  por eso mi implicación es máxima cuando encuentro alguien en mi camino que pasa a formar parte de mi círculo más cercano, y por eso, entre otras cosas, esta historia me llegó tanto.

"De ratones y hombres" es, principalmente, un canto a la amistad en mayúsculas. El Nobel John Steinbeck (1.902-1.968) ha destacado siempre por su maestría a la hora de mostrar realidades cotidianas y crear personajes sencillos, y esta novela es buen ejemplo de ello.

Nos situamos en los años 30, en el sur de EE.UU. Corren tiempos difíciles y muy duros de recesión tras el 29. Lennie es un hombre deficiente mental, noble, muy trabajador que va acompañado de George, su único amigo y ángel de la guarda que cuida de él pese a perder la paciencia en más de una ocasión. Ambos son braceros y amigos inseparables, nómadas que buscan trabajo en los campos californianos. Pronto encuentran empleo en un rancho, donde pretenden ahorrar; sueñan con una vida distinta, con tener terrenos propios, un sueño que contagian a algunos de sus compañeros. Sin embargo, los problemas mentales de Lennie amenazan con convertirse en un obstáculo, llegando a poner a George entre la espada y la pared.

Estamos ante una novela breve y profunda, muy profunda. Steinbeck no necesita acudir a extensas o minuciosas descripciones. No necesita desarrollar complicados perfíles psicológicos. En tan solo 167 páginas conmueve, estremece, remueve. Con simples pinceladas, el lector visualiza y se introduce por completo en la historia. Una historia con unos diálogos magistrales sobre el racismo y la pobreza, donde los personajes secundarios calan.

"De ratones y hombres" es una radiografía impecable sobre la condición humana y sobre una sociedad en la que la mayoría de los hombres solo aspiran a trabajar y visitar ocasionalmente un burdel. Los sueños y la posibilidad de una vida mejor están al alcance de muy pocos.

Estamos ante un libro penetrante, duro, crudo y realista, muy realista. Inolvidables Lennie y George, imposible pensar en otra lectura al llegar a la última de sus páginas. De obligada reflexión lectora. OBRA MAESTRA.

"No se necesitan  sesos para ser bueno. A veces me parece que es más bien al contrario. Casi nunca un tipo listo es un hombre bueno".

viernes, 29 de agosto de 2014

# 24. Pasen, lean, sientan y vean: Mary Poppins.

"No juzgues las cosas por las apariencias, 
y menos un bolso de viaje. Yo nunca lo hago".

 

Han pasado 50 años del estreno de una película que llegó a eclipsar al libro en que se basaba. De hecho,  la autora no quedó nada satisfecha por los cambios introducidos en la protagonista.

Mary Poppins es única...

Porque...nos enseñó, junto a Bert, que todo trabajo es divertido, y que por muy penoso que sea, si lo desempeñamos con buen humor podemos encontrar en él algo que lo hace único y lo distingue de los demás. "Hago lo que me gusta y me gusta lo que hago".

Porque "el ser feliz es un truco".

 

Porque "la suerte vendrá si la mano le doy".

Porque con un poco de azúcar los problemas se hacen más pequeños. "¿Por qué complicas las cosas que en realidad son muy simples?"

Porque da igual lo que piensen los demás,  nada como estar seguro y contento con uno mismo.

 

Porque Bert nos enseña que se puede ser feliz con las pequeñas cosas de la vida, no hace falta nadar en la abundancia, ni ser el más inteligente ni el que más destaque en nada. Es un hombre humilde, sencillo, con un trabajo poco agradecido  (deshollinador), y es el personaje que más optimismo y alegría transmite en toda la película.

 

Porque es importante creer en la magia. No seríamos nada sin los sueños y las fantasias.

Porque la familia es muy importante, y hay que cuidarla.

Porque reír es bueno, pero llorar, también.

Porque cuando el viento cambia de dirección, hay que intentar adaptarse a las nuevas circunstancias.

 

 "Viento del este y niebla gris anuncian que viene lo que ha de venir. No me imagino lo que va a suceder, mas lo que ahora pase ya pasó otra vez".

¡¡¡ Os deseo un fin se semana supercalifragilisticoexpialidoso !!!