jueves, 19 de febrero de 2015

La teoría del todo, de James Marsh.

“Tiene que haber algo muy especial acerca de los límites del universo. ¿Y qué es más especial que el hecho de que no haya límites? Y no debe haber límites en el empeño humano. Todos somos diferentes. No importa lo difícil que pueda parecer la vida. Siempre hay algo que puedes hacer y tener éxito. Mientras haya vida, habrá esperanza.”



He crecido con el británico Stephen Hawking. Su presencia como científico y sus teoremas siempre han estado ahí desde que tengo uso de razón: en el colegio, en medios de prensa, en documentales...sin embargo, nunca he pensado en lo que había detrás de su apariencia, de su  fachada. He estado acostumbrada a saber de su enfermedad desde el principio y nunca me he preguntado cómo o cuándo la desarrolló. Nuevamente, la literatura y el cine me dan la oportunidad de interesarme y conocer estos detalles. 

"La teoría del todo" nos habla la relación entre Stephen Hawking y su primera mujer, Jane, en la época en que ambos lucharon contra la enfermedad degenerativa que postró al famoso científico en una silla de ruedas (ELA). Aunque es la faceta personal en la que se centra la película, faceta por otro lado menos conocida, la película también recoge de forma paralela su carrera profesional, desde que Hawking despunta como un universitario brillante en su entorno.


Estamos ante una historia que me ha emocionado de principio a fin. Sin recrearse en el dramatismo, narra de forma muy acertada la biografía del protagonista, un ejemplo de esperanza y superación que nunca creyó en los dos años que le daban de vida desde el diagnóstico de la enfermedad. Un hombre con los sueños y ambiciones propias de una persona joven que se ven truncadas y que decide no tirar la toalla. 

Por supuesto, digna de mención es Jane, su primera mujer, en cuyo libro "Hacia el infinito" se basa el film. Jane conoce a Stephen en la universidad. Se casaron y permanecieron juntos durante casi 25 años. Otro ejemplo de constancia en una relación compleja y cargada de optimismo.


En cuanto a los aspectos destacables de la película propiamente dicha, qué os voy a decir...Que me encanta Keaton y merecería un reconocimiento por Birdman, pero, sintiéndolo mucho, creo que es el año de Eddie Redmayne, me ha parecido fascinante su interpretación, se come la película, quedando los demás aspectos en un segundo plano. Es una actuación magistral, sobre la que el propio Hawking ha afirmado reconocerse plenamente.  

Una historia preciosa, conmovedora y cautivadora, muy bien llevada e interpretada. Porque hay vidas que deben ser contadas.


martes, 17 de febrero de 2015

Los fantásticos libros voladores del Sr. Morris Lessmore, de William Joyce.


"Morris Lessmore amaba las palabras. Amaba las historias. Amaba los libros. Su vida  era un libro que él mismo escribía, metódicamente, página tras página. Lo abría cada mañana y escribía sobre sus penas, alegrías y todo lo que sabía y anhelaba. Pero toda historia tiene sus altibajos . Un día el cielo se oscureció. El viento sopló y sopló..."



¿Recordáis el corto ganador del Óscar sobre Morris Lessmore y los libros? Pues Alfaguara ha editado este maravilloso Álbum ilustrado inspirado en esa historia. Morris es un amante de los libros que trata de escribir su propia historia, hasta que un día un huracán se lo lleva todo y Morris se siente perdido y comienza a caminar sin rumbo fijo, será entonces cuando encuentre un lugar mágico donde la literatura es vida.



Imprescindible para todo amante de los libros, por la calidad de las ilustraciones, por la historia donde los libros son los salvadores, por los constantes guiños metaliterarios. Una joya de coleccionista.



"Morris trataba de mantener los libros en cierto orden, pero siempre se mezclaban entre sí. Las tragedias visitaban a las comedias cuando se sentían tristes. Las enciclopedias, cansadas de tantos datos, se relajaban entre los libros de ficción y los comics."

martes, 10 de febrero de 2015

Pero...¿Quién mató a Harry? de Jack Trevor Story.


"Sparrowswick Heath quedaba fuera de la vista y del ruido del mundo. Un lugar remoto y secreto, protegido del tráfico rodado, un lugar para vivos y muertos. Y, concretamente esa tarde, un lugar para muertos."




Una tranquila mañana de verano, en el bosque que rodea la urbanización llamada "Sparrowswick Heath", sita en la campiña inglesa, un pequeño de cuatro años, Abie, encuentra el cadáver de un hombre, y no será el único; también un capitán, un médico miope, un pintor y otros variopintos personajes compartirán dicha visión, y no solo eso, más de uno se sentirá culpable del supuesto homicidio. Sí, aquí no tendremos que buscar al asesino, más de uno creerá haber matado a Harry: de un zapatazo, de un botellazo, de un tiro...

Estamos ante una fantástica comedia negra publicada en 1949 y editada ahora por Alba en su maravillosa colección "rara avis". Se trata de la primera novela de Jack Trevor Story, a ella le siguieron otras muchas, así como multitud de guiones para televisión.

Desde el principio nos llama la atención que se trate el suceso con naturalidad, y es que esta novela de tan solo 157 páginas está cargada de mordacidad y humor inglés, con un acertadísimo y divertido empleo de la ironía que hace que el lector disfrute de tan disparatada historia de principio a fin. Una novela corta de mucha calidad donde a raíz de aparecer el cadáver iremos conociendo a los diferentes personajes del vecindario, los entresijos de su vida diaria y la relación entre ellos.

Un libro que fue llevado por el maestro Hitchcock al cine en 1955 (muy recomendable esta adaptación también).

De obligada lectura, la diversión y el entretenimiento están asegurados.

"La gente se pasa la mitad de la vida ocultando con palabras lo que quiere decir, y la otra mitad, pensando en lo que ocultan los demás."



jueves, 5 de febrero de 2015

Invencible, de Laura Hillenbrand (Libro).


"Durante la guerra, miles de aviones se esfumaron, algunos durante misiones de combate y otros en vuelos de rutina. De todos ellos el mar se había tragado muchos. Algunos sobrevivieron a la caída, pero se perdieron en el mar o en islas. Y otros más fueron capturados. Al no lograr encontrarlos, los militares los declaraban como desaparecidos. Si no los hallaban en tres meses, eran declarados muertos."

Nunca me cansaré de repetir que una de las cosas que más me hace disfrutar de la literatura y del cine es la cantidad de historias reales que puedo conocer y que de otra forma pasarían desapercibidas para mí. Este es un nuevo ejemplo; viene de la mano de Laura Hillenbrand (autora de "Seabiscuit") y de Angelina Jolie en el caso de su adaptación cinematográfica.

"Invencible" cuenta la historia real de Louie Zamperini (1917-2014), un muchacho de ascendencia italiana que crece en la era de la Gran Depresión en Torrance (California). Louie se caracteriza por ser conflictivo y meterse en problemas constantemente: en el colegio, en el barrio etc. Va creciendo a la sombra de uno de sus hermanos mayores, Pete, el polo opuesto, un atleta destacado en el instituto, que convence a Louie para que entrene con él. Gracias a eso, una nueva forma de vida se abrirá paso ante Louie, que se convertirá en un conocido atleta olímpico.

Tras participar en los Juegos Olímpicos de 1936, Louie se alista en las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos para luchar en la Segunda Guerra Mundial. En 1943, su bombardero es derribado y cae en la inmensidad del océano Pacífico junto a dos compañeros, Phil y Mac. Navegarán a la deriva durante días con la esperanza de que alguien los encuentre.

Es desde este punto, el naufragio,  desde el cual parte la historia (por medio de un prefacio) y a partir de ahí de nos va mostrando la vida de Louie. En esta primera parte de la historia todo se presenta como una cronología de datos y detalles, con un ritmo algo pausado desde mi punto de vista. Cuando llegamos el momento el accidente del bombardero, el estilo narrativo se torna mucho más ágil y los acontecimientos se suceden de forma que no puedes soltar las páginas. Es la parte que más me ha gustado y que más me ha impresionado.


 Que la realidad supera la ficción no es nada nuevo, y que todos conocemos en mayor o menor medida las atrocidades cometidas en las guerras, tampoco lo es; pero eso no es óbice para que no deje de impresionarnos y no dejemos de conocer nuevos detalles de acontecimientos vividos por una persona en concreto.

Ejemplo de lo anterior es, por ejemplo, saber que los bombarderos que caían no solo lo hacían fruto del ataque del enemigo, sino que había muchos accidentes fortuitos, y quien lograba sobrevivir se enfrentaba a la dura aventura de hacer frente a los tiburones. Por otro lado, sabía de la existencia de los campos de concentración, pero desconocía los detalles de su funcionamiento en el caso de los japoneses, y es que pocas sociedades valoraban tanto la dignidad como los japoneses, pocas sociedades temían la humillación tanto como ellos. Seguramente esa sea la razón por la que sus soldados en la Segunda Guerra Mundial humillaban a sus prisioneros con celo y alevosía,  mediante diversos tipos de abusos, esclavitud, experimentos químicos, sadismo...Todo con el objetivo de despojar a los hombres de aquello que más les dolía, porque si un hombre se aferra a su dignidad en esas circunstancias, a pesar de las pruebas físicas más extremas, su alma es capaz de mantener vivo su cuerpo mucho más allá del punto en que este debería haber claudicado.


La vida de Louie Zamperini es increíble, una vida de superación, esperanza, fortaleza y redención. Una vida que debe ser conocida,  que se encuentra recogida en este libro cuya lectura recomiendo igualmente, y que está plagado de fotos e información adicional sobre nuestro protagonista. En cuanto a la película, dudo que recoja la magnitud de esta historia, aunque le daré una oportunidad, por supuesto.

"Su convicción de que todo sucedía por una razón, y que eventualmente todo era para bien, le proporcionó una alegre ecuanimidad incluso en tiempos difíciles."



martes, 3 de febrero de 2015

Bartleby, el escribiente, de Herman Melville.

"Mientras que de otros copistas legales podría relatar la vida completa, de Bartleby sería imposible. No creo que exista el material suficiente para escribir una biografía cabal y satisfactoria de ese hombre. Y se trata de una irreparable pérdida para la literatura."

Desconcertada, descolocada y perpleja me quedé tras finalizar una primera lectura de esta obra. Nos encontramos ante uno de los relatos más extravagantes en la literatura del S.XIX . En su día llegó a ser tildado de absurdo e incomprensible. Veamos.

Bartleby, el escribiente, narra la historia de un prestigioso abogado con despacho en Wall Street, un abogado, como él mismo explica, sin ambiciones, de los que nunca se dirigen a un jurado y que no buscan el aplauso del público, sino que trabaja cómodamente con los títulos de propiedad de los hombres ricos, con hipotecas y obligaciones. En el ejercicio de su profesión cuenta con la ayuda de dos escribientes y un chico de los recados, de forma que decide ampliar la plantilla contratando a un escribiente más. El elegido será Bartleby, un chico de apariencia pálidamente pulcra, respetable e incurablemente solitaria.

Bartley es aplicado, trabaja de forma eficiente, hasta que un día, ante un requerimiento rutinario de su jefe, reponde "Preferiría no hacerlo". A partir de entonces Bartleby entra en un estado de pasividad, en un abandono de toda acción que desconcierta e intriga al lector a partes iguales. ¿Qué lleva a Bartleby a ese estado de abandono?

Estamos ante un relato considerado precursor del existencialismo y de la literatura de lo absurdo. Figuras como Borges hablan de un anticipo de temas que pueden observarse en la obra de Kafka. ¿Qué puede decir al respecto una humilde lectora? Pues que tengo que volver a leerlo; habiendo transcurrido meses desde que lo terminé, todavía ando dándole vueltas y buscando respuestas. Confieso que Bartleby me ha dejado huella, y que es mi firme voluntad reencontrarme con él y dar solución al dilema moral o conflicto que plantea entre la sinrazón y la compasión. Supongo que eso es bueno, es una señal inequívoca de estar ante un título perteneciente a la Literatura en mayúsculas.

En cualquier caso, no es una lectura que recomendaría a todo el mundo. El lector puede elegir entre dos caminos: una lectura simbólica y otra literal del texto, y en ninguno de los casos está el éxito asegurado. Lo que sí recomiendo sin dudar es la maravillosa edición ilustrada por Stéphane Poulin, de Alianza Editorial, una auténtica joya.


"Podía darle alguna limosna a su cuerpo, pero el cuerpo no le dolía; era su alma la que sufría, y yo no podía alcanzarla".



martes, 27 de enero de 2015

Reto "Escritoras Únicas": resultado sorteo.






Y llegó la hora del resultado final del sorteo correspondiente a nuestro reto "Escritoras Únicas". Muchas gracias por participar.
 

PARTICIPANTES:


1.Ana Blasfuemia: 1

 2.Marilú Cuentalibros: 1

 3.Tizire 1

4.Ginger 1

 5.Mariuca Bolaños: 1

6.Aglaia: 1

7.Mónica Serendipia 1

8.Tatty: 1

9 y 10. Margari: 1,  2

11.Anuca: 1

12. Marisa G: 1

13.Dsdmona: 1

14.Lidia Casado 1

 15.Rocio 1

16.Carla: 1

 17.Teresa: 1

18.Lady Aliena: 1,

19.Colette: 1

20.Becka Dankwoo: 1

21.Tana: 1 




 RESULTADOS:


Ejemplar de Virginia Woolf:


Ejemplar Patricia Highsmith:




¡¡Enhorabuena!! Contactad conmigo en cazandoestrellas@yahoo.es (plazo 48 horas).





domingo, 25 de enero de 2015

Reto 2015: Serendipia recomienda.



Pues aquí estoy con el único reto al que me apunto este año. Se trata nuevamente de una idea muy interesante que nos propone Mónica. Consiste en elegir tres lecturas no muy conocidas que recomendaríamos a los demás. Entre las propuestas por todos, nos comprometeremos a leer a lo largo del 2.015 tres de esos títulos.

 Mis lecturas para el reto son:


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Mis recomendaciones son:

Vidas rotas, de Bénédicte des Mazery:  Por ser un canto contra todo tipo de guerras.

* La chaise-longue victoriana, de Marghanita Laski: por su atmósfera opresiva e inquietante. Una breve historia que no deja indiferente.

* Tombuctú, de Paul Auster: por ser una preciosa historia contada en esa forma en la que solo Auster lo hace.

¿Os animáis?