jueves, 30 de abril de 2015

El perro que me cambió la vida, de John Dolan.

Los que tenemos perros sabemos el poder que tienen para transformar nuestras vidas. A veces conservamos el ego que nos hace pensar que somos nosotros los que los que cambiamos sus vidas, les damos un hogar y les cuidamos. Pero no; sus lecciones de generosidad, su altruismo y su cariño siempre serán superiores al del ser humano. 

Todos conocemos algún caso, cercano o no, de personas que se encuentran o se sienten solas, que han abandonado toda esperanza o se sienten en un estado de desmotivación del que es muy difícil sacarlas. Cuando tienen un perro se ven obligadas a pasearlo, a cuidarlo, a ser responsable de un ser vivo; pronto caen rendidas al cariño incondicional de estos animales y van viendo luz donde antes había apatía y tiniebla.

"El perro que me cambió la vida" cuenta una de esas vidas, la de John Dolan, un hombre que tras una infancia complicada cae en manos de la soledad, las drogas y la delincuencia, hasta que acaba viviendo en la calle. Pero John es generoso, y en 2009, pese a vivir en la pequeña habitación de una pensión, acoge a una pareja joven que no tienen donde dormir. A esta pareja le conceden una vivienda donde no pueden llevar al perro George, recién adoptado,  puesto que ya tenían otro y no pueden llevar a los dos. Es entonces cuando le piden a John que se lo quede y cuide de él. Nuevamente, en un acto de generosidad, pues no tiene medios ni para mantenerse él, John aceptará.


"Sin George yo no habría vuelto a coger el lápiz tras haber descuidado mi talento durante varias décadas (...) Sin duda, habría acabado tirado en cualquiero parte, en la cárcel o a dos metros bajo tierra."

Esta es la historia de cómo un perro cambia la vida de un hombre que ha tirado la toalla. Un hombre que hasta entonces estaba atrapado en una espiral de indigencia, delito, depresión y drogas. Una novela que nos habla de superación, esperanza y amistad. Un ejemplo inspirador, pues John retomó su actividad de dibujar, volvió a cultivar su afición en la calle...empezó a ser visible para los transeúntes... incluso para algunos críticos de arte.

El libro se acompaña de los dibujos del propio autor, dibujos con los que se ha ido ganando la vida y con los que ha salido del pozo en que se encontraba.  Una vida que merece la pena ser conocida.

"Cuando se puso el sol y el día llegó a su fin, el artista John Dolan y su perro George vivieron felices por nunca jamás."





martes, 28 de abril de 2015

Música para feos, de Lorenzo Silva.

“La felicidad, ahora puedo recordarlo y contarlo, incluso debo, existe y es pasear de la mano bajo el sol de Madrid, camino del metro, después de haber desayunado tranquilamente, y que al llegar al metro cada uno vaya a tomar una dirección distinta y eso no importe.”



Melodía, ritmo y armonía, eso es la música, combinados los elementos de tal forma que a través de ella sentimos, nos dejamos llevar por otros historias o las hacemos nuestras. ¿Quién no se ha sentido identificado con una canción? ¿Quién no ha sentido que hablaban de él/ella? ¿Quién no la ha dedicado porque no había mejor forma de expresar un sentimiento?

¿Alguien no sabe todavía quién es Lorenzo Silva? Nos encontramos ante una novela al margen de la serie policíaca de Bevilacqua y Chamorro. Música para feos es una historia de amor, pero que no se asusten los reticentes. Aquí no hay sentimentalismo fácil, azúcar en demasía, que nadie tema un posible coma diabético literario. 

Esto es una historia de amor a contracorriente, una historia creíble, no todo en ella es idílico, aquí descubriremos una relación entre dos personas normales y corrientes que podemos encontrarnos por la calle. 

¿Quién es ella? Mónica, periodista desencantada, una chica que no ha cumplido todavía los treinta y que no se encuentra en un buen momento, ni personal ni laboral. Ella nos cuenta la historia, una historia que parte de una noche en la que se deja llevar por la descerebrada de su amiga Alba y va a parar a una discoteca donde decide beber y dejarse llevar por el destino.

"Porque esa noche, en vez de estrellarme, encontré lo único hermoso y limpio que de veras he tenido"

¿Quién es él? Ramón, cuarenta y cinco años, con un pasado a sus espaldas, algo introvertido, hermético, misterioso. El azar hace que se encuentren una noche y ya nada vuelva a ser lo mismo. Dos personas a priori diferentes, con vidas que apuntarían hacía la incompatibilidad de ambos, pero nada puede hacerse contra el destino, un destino lleno de música, de la banda sonora maravillosa que va de la mano de esta historia, canciones que todos hemos escuchado en alguna ocasión y que los protagonistas emplean para desnudar sus corazones. 

Una novela sencilla, pero intensa y profunda, narrada de forma muy elegante. Una historia que llega más allá de sus últimas páginas, acompañada por canciones inmortales. De necesaria lectura.

  "Lo que esperamos no siempre resulta estar a la altura, pero los instantes de espera, cuando la ilusión se mantiene intacta, y cuando se tiene la intuición de que se espera algo que vale la pena y que podría llegar, son de los pocos espacios de placidez y plenitud que conoce el alma humana. Me gusta tanto caminar, y esperar, como esperar mientras camino."




jueves, 23 de abril de 2015

Libros, libros, libros...


Decía Santa Teresa de Jesús: "Lee y conducirás, no leas y serás conducido"... Imaginad un mundo sin libros...Un mundo no donde el placer y las emociones son ficticios, donde no está permitido que la literatura te enseñe universos nuevos, historias que te remuevan, que lleguen a tu alma, que te hagan madurar y pensar por ti mismo, que te hagan preguntarte no el cómo, sino el porqué...

Imaginad un mundo sin esas maravillosas y preciadas estanterías que tenéis en casa. Un mundo sin librerías, un mundo donde para obtener un bien tan preciado debes enfrentarte a los demás, incluso arriesgar tu vida, porque en ese mundo los libros se queman y la libertad de pensamiento no existe... Afortunadamente, hoy hay que imaginarlo. Otros lo vivieron como realidad en tiempos del nazismo, y tuvieron una gran generosidad al inspirarse y dejarnos  obras maestras e imprescindibles como esta...

"Tiene que haber algo en los libros, cosas que no podemos imaginar, para hacer que una mujer permanezca en una casa que arde. Ahí tiene que haber algo. Uno no se sacrifica por nada (...) Anoche estuve meditando. Y, por primera vez, me di cuenta de que había un hombre detrás de cada uno de ellos. Un hombre tuvo que haberlo ideado. Un hombre tuvo que emplear mucho tiempo en trasladarlo al papel. Y ni siquiera se me había ocurrido hasta ahora".

 23 de abril de 2015

FELIZ DÍA DEL LIBRO



martes, 21 de abril de 2015

A ciegas, de Josh Malerman.



No es ningún secreto que pico mucho el anzuelo con títulos que son muy bien acogidos en la blogosfera, especialmente si me lo recomiendan personas con las que suelo coincidir en gustos literarios. "A ciegas" es un claro ejemplo de ello. Tras ver diversas opiniones, decidí que quería leerlo, y ahí estaba Marina para prestarme su ejemplar.

Un extraño suceso empieza a tener lugar a nivel mundial, hay algo desconocido que cuando es descubierto hace que la gente enloquezca y se suicide, por lo que para sobrevivir es necesario cerrar o vendarse los ojos, ir a ciegas. Malorie es nuestra protagonista, una mujer que se queda sola y decide arriesgarse e ir a una vivienda en Detroit donde ha tenido conocimiento por la prensa de que hay más gente allí.

La historia va intercalando los capítulos en los que conocemos los comienzos de Malorie, su decisión de huir de casa y econtrar más supervivientes, con los que nos muestran a nuestra protagonista en la actualidad, a solas con dos niños ¿Qué ha pasado hasta ese momento? Para descubrirlo hay que leer el libro, una lectura tremendamente ágil que dura poco entre manos, porque el autor sabe provocar esa adicción en el lector.

He llegado a sentir el desasosiego, la desesperación, el desaliento y el miedo de los personajes, especialmente de la protagonista, Malorie. Solo por eso y las horas de gran evasión y entretenimiento que me ha proporcionado ya ha merecido la pena la lectura. Ahora bien, el final me ha parecido insuficiente, no se dan las explicaciones que yo considero necesarias para cerrar la historia. Esta es la única (e importante) pega que le pongo, pues para tratarse de la primera novela del cantante Josh Maleman, y pese a partir de un planteamiento ya conocido en la literatura y el cine, me parece una lectura muy recomendable.

jueves, 16 de abril de 2015

Irma Sirena, de Antonio Tabucchi.



 Irma Serena fue el primer cuento del autor italiano Antonio Tabucchi. Se publicó originalmente en 1980. La versión en castellano del cuento apareció en 1996. Ahora Libros del Zorro Rojo recupera esta historia acompañada de las preciosas ilustraciones de Gabriella Giadelli.

La historia trata la amistad entre dos muchachos y una niña sirena expuesta como portento en una feria de atracciones. Natalino y su amigo esperan, como cada año, el meritado evento, que tiene lugar durante una semana. Irma se encuentra sola en su carreta. Es muy delgada, pálida, anémica y  observa cómo nuestros pequeños protagonitas juegan en la plaza. Es entonces cuando los llama para que se acerquen y puedan jugar a algo en lo que ella pueda participar sin moverse. Pero Irma no es feliz, echa de menos el mar, y no dudará en pedirle ayuda a sus amigos.



Un breve cuento sobre amistad y esperanza en una hermosa edición muy cuidada que hará las delicias de pequeños y adultos.

 "Y le dijo lo que quería de él, mediante gestos, porque la voz de Irma se había perdido con sus piernas, y ya no era más que una melodía marina que acompañaba la danza de sus manos convertidas en aletas".

martes, 14 de abril de 2015

El año sin verano, de Carlos del Amor.

" A veces uno no sabe por qué hace determinadas cosas ni cómo se atreve a tomar decisiones que sabe con certeza que son erróneas, o ilegales, o incluso peligrosas. Yo nunca he sido especialmente valiente ni osado, y mucho menos aventurero, pero decidí que valía la pena".


 Carlos del Amor, periodista vinculado a los Servicios Informativos de RTVE, regresa tras su libro de relatos "La vida a veces", con esta nueva novela protagonizada por un escritor que en pleno mes de agosto se queda en Madrid trabajando. Nuestro protagonista quiere aprovechar el tiempo libre para dedicarse a su nuevo libro y salir de la situación de bloqueo y falta de inspiración en que se encuentra para avanzar en el mismo. Los días se van sucediendo en una ciudad, Madrid, vacía e invadida por el calor; la rutina va dejando huella en el protagonista, que se ha quedado también solo en el vecindario.

La casualidad hace que un día se encuentre en el rellano de la escalera un manojo de llaves: las llaves que dan acceso a todas las viviendas vecinas, cuyos propietarios están fuera por las vacaciones u otros motivos. La desgana y la apatía van abriendo paso a la curiosidad y a la tentación de abrir la puerta de las vidas ajenas...

Dicen que el ser humano es cotilla o curiosete por naturaleza. No sé si va en nuestro ADN, pero muchos en la situación del protagonista no podríamos evitar fisgonear en las moradas vecinas para saber  cómo son etc. Carlos del Amor se vale de ese impulso para adentrarnos en la historia de distintos personajes que se van entrecruzando y que acaban despertando la curiosidad del lector también, centrándose de manera especial en la pareja formada por Simón Hurtado Díaz y Ana Gómez Serná. Cada 20 de septiembre, Simón recuerda la ausencia de su mujer, Ana,  mediante esquelas en la presa. Pronto descubriremos una intensa relación de amor, traición y misterio que se mantiene viva con el paso de los años. ¿Qué le pasó a Ana?  tendremos que llegar al final para descubrirlo.

Una bonita, original y entretenida historia contada con un estilo muy sencillo. Debo decir que disfruto más de los textos que forman parte de los reportajes televisivos del autor, pero es cierto que su estilo es perfectamente  reconocible en este libro.

"No logré conciliar el sueño. Me dio por pensar en la cantidad de historias que suceden muy cerca de nosotros y de las que ni siquiera nos enteramos o queremos enterarnos".


jueves, 9 de abril de 2015

A la hora convenida, de Juan Manuel Sainz Peña.



LLegué a este libro por Marisa, de Books & Co, en cuanto vi su reseña y su entrevista al autor supe que quería leerlo. Juan Manuel Sainz Peña es autor de numerosas novelas y relatos. Lleva algunos años en los que, certamen literario al que se presenta, certamen que gana o en el que queda finalista. 

En esta ocasión, Anantes publica una antología de once relatos. Sí, la palabra temida, ese injustamente llamado género menor, género que yo reivindico por mi admiración a quienes son capaces de concentrar maravillosas historias en pocas páginas. Como el propio autor nos recuerda en la entrevista a la que me remito, los grandes como Cortázar, Dickens, Poe... también cultivaron el género.

"A la hora convenida" recopila once fantásticas historias ambientadas en un periodo histórico que abarca desde el siglo XVI hasta el siglo XX. Lo habitual en estos casos sería decir que como lectora he disfrutado más de unos relatos que de otros, pero en esta ocasión no puedo decirlo, no puedo decantarme por uno o varios relatos en concreto porque todos, absolutamente todos me han encantado. 

Juan Manuel Sainz nos habla de reyes, de brujas, de caciques y presos, y lo hace con un lenguaje muy cuidado, sin desentonar en ningún caso del momento histórico en que se encuentran los personajes. Relatos con pinceladas humorísticas, costumbristas, reflexivas, en los que se nos habla, por ejemplo, del sinsentido de las guerras ("El tren de los condenados") y relatos, en algunos casos, inquietantes. En este último punto destaco lo muchísimo que he disfrutado de la atmósfera terrorifica, turbadora y escalofriante que crea el autor en narraciones como "El granero del diablo", "La criatura" o la que da título al libro "A la hora convenida".

En definitiva, muy recomendable. Si no os he convencido y seguís siendo reticentes con los relatos, os animo a leer alguna de sus novelas. Yo pienso hacerlo.