miércoles, 23 de abril de 2014

Día del libro 2.014...


"...Las palabras se derramaron por la habitación llena de libros y frío. ¡Libros por todas partes! No había pared que no estuviera forrada de abarrotadas e impecables estanterías. Las letras impresas en los lomos de los libros negros, rojos, grises, de cualquier color, eran de todos los tamaños y estilos imaginables. Era una de las cosas más bellas que había visto nunca."

Deseo que paséis muy buen día y que en algún momento del día podáis disfrutar de esta jornada tan especial.
 

¡FELIZ DÍA DEL LIBRO!


lunes, 21 de abril de 2014

Los renglones torcidos de Dios, de Torcuarto Luca de Tena.

"Sus respuestas y su actitud fueron las convenidas y previstas  de antemano. Ella estaba allí en misión profesional, con el propósito específico de investigar un crimen, y el hecho de que no creyeran que era detective favorecía sus planes, ya que si alguna vez la descubrían hurgando, preguntando o anotando, atribuirían esa actitud a sus delirios, sin pensar que real y verdaderamente estuviese haciendo averiguaciones para esclarecer un asesinato."

Ya he comentado alguna vez que tengo una especie de club de lectura con mis compañeros de colegio de la infancia. Consensuamos un título entre todos, lo leemos y quedamos un día para vernos y debatir. La verdad es que disfrutamos mucho de estos encuentros.

 En esta ocasión, el título elegido fue "Los renglones torcidos de Dios", publicado en 1.979,  lectura que me sirve también para el reto de "Serendipia recomienda".

Como ya sabréis la mayoría, en esta ocasión Luca de Tena nos cuenta la historia de Alice Gould, detective privado, una mujer  atractiva de extrema inteligencia  que ingresa en en un hospital psiquiátrico con el propósito de investigar un crimen. Esa es la razón que ella alega para su estancia allí. Sin embargo, según la documentación que lleva para el ingreso, el motivo es otro: ha intentado envenenar a su marido en varias ocasiones. ¿Cuál es la verdad? A raíz de su internamiento conoceremos al resto de pacientes y sus historias, así como el personal médico del centro.

El autor juega constantemente con el lector, inclinando la balanza unas veces hacia la cordura, otras hacia la locura de la protagonista, proporcionando detalles que sirven de argumento en un sentido u otro según el momento de la historia en que nos encontremos. La actitud de Alice Gould, su carácter y personalidad cautiva a sus compañeros y confunde por igual a médicos y lectores. Un personaje este que nunca voy a olvidar: Alice es pedante, altanera, carismática, entrañable, repleta de excesos locuaces; en definitiva, un personaje lleno de matices, construido con auténtica maestría.

Considero que estamos ante una novela de una gran calidad litetaria. Por un lado, nos encontramos ante un exquisito y amplio empleo del lenguaje y, por otro, ante una minuciosa labor de documentación por parte del autor, que no dudó en internarse, de forma anónima, en un sanatorio mental durante dieciocho días, de tal forma que los enfermos mentales, esos renglones torcidos cuyos avatares se relatan en la historia, fueron conocidos y tratados por Luca de Tena (obviamente, los detalles de nombres, edades, procedencias y similares se cambiaron). De ahí que el libro esté dedicado a la labor de los médicos, enfermeros, vigilantes y cuidadores en este tipo de instituciones, y de ahí también que el abanico de personajes secundarios resulten creíbles y muy bien elaborados.

La único que no me terminó de convencer es el ritmo narrativo, muy desigual para mi gusto. A veces me pareció lento, deteniéndose demasiado en explicaciones minuciosas de algunos aspectos, como la diferencia entre un sociópata y un psicópata, pero es algo que mejora notablemente a partir de la mitad de la novela, momento en el que ya no pude parar de leer. 

Si todavía hay alguien que no lo haya leído, no debería dejarlo pasar. Está soportando perfectamente el paso del tiempo.




sábado, 19 de abril de 2014

Book Tag Especial 23 de abril.


Con motivo del próximo Día del libro, Serendipia y la editorial Sinerrata nos proponen un divertido Book Tag via blog, FB o Twitter:







Ahí va el mío:

1. Para el dragón: porque es el protagonista de esta historia que estoy deseando leer.

 


2. Para la princesa: porque las típicas ya cansan, hay que apostar por nuevos aires.


 


3. Para el caballero: mi eterno caballero, Mr Rochester.

 

4. Para la rosa: porque no encontrará mejor jardinero que el de Neuwelke.

 

¿Os animáis?, pinchad aquí.

martes, 15 de abril de 2014

Una madre, de Alejandro Palomas.


Pertenezco a ese grupo de personas que sigue a Alejandro Palomas en las redes sociales, especialmente en Facebook. Hace tiempo que nos dejó asomar a parte de su vida y compartir su día a día: sus inquietudes, sus indignaciones, sus anécdotas, todas esas pequeñas cosas que conforman la vida. A veces me muestro participativa en sus intervenciones. Otras, me escudo tras el anonimato de las masas, pero casi siempre estoy ahí. Por eso este libro es tan especial para mí (y para muchos más), porque he sido testigo de cómo nació la idea de que eso que compartía con sus seguidores se convirtiera en algo más, porque recuerdo aquel 18 de octubre de 2.013:


Cuando vas conociendo a Alejandro Palomas, descubres que es capaz de hacer literatura de cualquier cosa. Es capaz de emocionarte contándote una llamada de su editora, de inquietarte con una visita de Rulfo (su perro) al veterinario, de hacerte reír como si no hubiera un mañana con las proposiciones sentimentales que le llegan por la red, y de conmoverte con las cosas de su madre, la inspiradora de este título que os traigo. 

 Amalia es una mujer de 65 años que logra reunir, por fin, a su familia al completo en Nochevieja. Está intranquila, nerviosa, ilusionada por lo que supondrá tener a todos los suyos en una noche tan especial y el riesgo que ello conlleva, porque ese es precisamente uno de los aspectos que más destacables del libro: la desmitificación que el autor hace de la familia, una familia (como todas) que no es perfecta, en la puede haber  roces, disputas, situaciones límite, incluso en noches como esta, pero en la que finalmente prima el aceptarse tal y como se es, el estar unidos a las duras y a las maduras. A partir de esa cena, como os decía, iremos conociendo a los miembros de la familia, a todos y cada unos, cómo son, cómo eran,  el porqué de algunos cambios y formas de actuar, etc.

  Amalia es el pilar fundamental de esta estructura familiar, una mujer conciliadora, que apuesta siempre por las segundas oportunidades y por dar un voto de confianza a las personas, una mujer que ha descubierto lo que es vivir tras divorciarse, vivir sin miedo a equivocarse, a tomar decisiones. Una sobredosis de independencia y libertad que, al llegar de golpe, hará que sus hijos tengan que estar alerta.

"Mamá odia los conflictos por encima de todo, de ahí que se pase media vida intentando que las cosas no se tuerzan, dando mil oportunidades a quien normalmete no las pide —y las merece menos—, y confiando, confiando en que las cosas son y serán siempre mejores de lo que suponemos, aunque la realidad no siempre esté de su parte y casi nunca juegue a darle la razón."

 Esta radiografía emocional de Amalia  cuenta con el inconfundible sello de Alejandro Palomas, que igual te hace llorar de la emoción que de la risa, porque combina ironía, sarcasmo, emoción y sensibilidad como él solo saber hacerlo

Lo cierto es que, llegados a este punto, debo confesar que he revisado este post muchas veces, he cortado, pegado y deshecho. Siento la necesidad de comentar, pero respetando los límites de mi intimidad.  Deseaba que este libro viera la luz, sabía que lo iba a disfrutar, que iba a ser como un capítulo extendido de lo que ya disfrutamos en las redes sociales,  pero con lo que no contaba es con que removiera tanto en mi interior. Jamás habría pensado que, perteneciendo a "mundos" tan distintos, podría sentirme tan identificada con el autor

Leer este libro me ha hecho traer de nuevo al presente algunas anécdotas inolvidables que de vez en cuando revivimos mis dos hermanos y yo entre carcajadas. Cuando mi madre se divorció se vio sobrepasada por su nueva situación. Decidió canalizar su amalgama de sentimientos ayudando a los demás, y, de entre todos los colectivos que existen ¿por cuál se decantó? Por los presos. Decidió colaborar con una asociación visitando la cárcel de mi ciudad una vez por semana, ayudando a los privados de libertad, siendo intermediaria con sus familias, sus abogados, responsabilizándose de los que salían de permiso. Su nivel de implicación dio lugar a una serie de situaciones surrealistas y arriesgadas que han aflorado en mi memoria al leer sobre lo confiada que es Amalia con algunos desconocidos, por no decir que ella (mi madre) también cuenta con una "Ingrid" en su vida. Pero también han aflorado sombras y tinieblas, porque hay otro miembro en la familia de esta historia que es idéntico al que ocupa el mismo puesto en la mía, y no esperaba encontrármelo, ni recordarlo, no ahora, ni nunca, y aquí me planto al respecto.

 No sé hasta qué punto los personajes de esta novela están aliñados con ficción, pero el trío Amalia, Fer y Max son reales, con sus luces y sus sombras, y me ha encantado saber más de ellos. Decía Virginia Woolf  (no lo recuerdo literalmente) que cada secreto del alma de un escritor, cada experiencia de su vida, cada atributo de su mente, se hallan ampliamente descritos en sus obras . "Una madre" es un ejemplo. Gracias, Alejandro, por hacernos sentir. Gracias por el regalo.

"Y es entonces cuando se me ocurre que este baile tan bien acompasado, este laberinto de gestos naturalmente hilados, todo este lenguaje fácil, reconocible, automático..., todo esto es lo que nos hace familia, historia común, comunidad."

domingo, 13 de abril de 2014

Sorteo "Consummatum est".



Pues como todo el mundo habla, y bastante bien, de esta trilogía y a mi me falta la última entrega, me apunto a este sorteo organizado por Teresa de "Leyendo en el bus" y Pedro de El búho entre libros", en el que sortean un ejemplar dedicado por César Pérez Gellida.

¿Las bases? Aquí. ¿Os animáis?

viernes, 11 de abril de 2014

SMILE (XVI) :

"Las arrugas únicamente indican donde han estado las sonrisas"
                                                                              ( Mark Twain).







¡FELIZ VIERNES!
¡BUEN FIN DE SEMANA
 Y SEMANA SANTA !

miércoles, 9 de abril de 2014

Flush, de Virginia Woolf.

"Pero Flush no era un perro cualquiera: animoso y, al mismo tiempo, reflexivo; canino, sí, pero a la vez extremadamente sensible a las emociones humanas."

Flush es un cocker spaniel que es regalado a los pocos meses de nacer a Elisabeth Barrett (1.806-1.861), destacada poetisa de la época victoriana. Educada en el hogar, siendo adolescente contrajo una rara enfermedad (no está claro si era tuberculosis u otra cosa), que dio lugar a la sobreprotección por parte de la familia, que empezó a tratarla como una inválida. Las salidas a la calle de Miss Barret eran escasas, estaba recluída en su casa de Wimpole Street (Londres), por lo que combatía la soledad en la biblioteca de su padre. Comenzó a escribir...

En este contexto, Flush llega a la vida de Miss Barret para convertirse en su compañero inseparable. Conoceremos sendas  biografías: la de tan simpática mascota y la de su dueña atraves de los ojos del can. A Flush le cuesta adaptarse al hogar de de Miss Barrett, donde se encuentra todo el día entre cuatro paredes, acostumbrado a vivir al aire libre en el campo y con las comodidades propias de su raza y "estirpe".

 Seremos testigos de de sus peripecias y vivencias diarias: de su secuestro y liberación previo pago de rescate, de cómo conoce su ama al también poeta Robert Browning, con quien mantiene correspondencia romántica, hasta conocerse en persona y casarse con la desaprobación del padre de Miss Barrett. El matrimonio se instalará en un principio en Florencia  y Flush con ellos.

El estilo de Virginia Woolf al contar esta historia me ha encantado. Ironía y elegancia narrativa van de la mano. Ya desde el principio, explicando el origen de la raza, es imposible no sonreír en varias ocasiones. La autora muestra conocer bastante bien las características del perro como animal de compañía, y nos presenta a Flush como un aminal muy real, muy creíble, capaz de reconocer las emociones de su dueña; su alegría, su tristeza, su excitación, y todo ello con solo oír el tono de su voz o ver sus gestos. Es imposible no reconocer a nuestra mascota (quien la tenga) en determinados momentos del libro; describe a la perfección sus costumbres y actos típicos (por ejemplo, cuando sueñan moviendo la cola o ladrando en voz baja, o cuando siente celos ante la presencia de una nueva persona que capta la atención de su dueña).

Entre Flush y Miss Barrett hay una sensibilidad especial, una complicidad, compañía y conexión que no deja indiferente al lector. Imprescindible para los amantes de los animales, para los amantes de la ironía fina y de las historias bien escritas.

"Flush creyó notar cierta morbosidad entre los perros londinenses. Todo el mundo sabía que el perro de la Sra Carlyle, Nerón, se había arrojado desde una ventana de un último piso, con la intención de suicidarse. Se decía que se le había hecho insoportable la vida tan dura que llevaba en Cheyne Row. Y a Flush no le costaba trabajo creerlo. El encierro, la multitud de cacharritos, las cucarachas por la noche, las moscas por la mañana, los efluvios (que lo hacían desfallecer a uno) del asado de cordero, la presencia constante de plátanos en el aparador...¿No era suficiente todo eso, unido a la proximidad de varios hombres y mujeres, vestidos pesadamente y que no se lavaban a menudo (y nunca del todo) para irritarle a uno los nervios y hacerle perder la paciencia?"

En cuanto a Virginia Woolf, qué decir que no se haya dicho ya. No voy a extenderme en este post puesto que lo haré en el correspondiente a su biografía del Reto de "Escritoras únicas". Aprovecho para darle a Yossi las gracias, puesto que fue quien me recomendó este título. Por si os interesa, os comento que hay una edición de "Austral Básicos" por tan solo tres euros. Una edición no muy apropiada para la vista, pero tremendamente cómoda para llevarla a todas partes.