miércoles, 9 de agosto de 2017

Vacaciones de verano.




Pues eso, que por aquí también me tomo un respiro y echo el cierre temporal hasta septiembre. Hasta entonces, disfrutad del verano. Nos leemos a la vuelta. ¡Gracias por estar!

lunes, 7 de agosto de 2017

Más allá del invierno. Isabel Allende.

"En medio del invierno aprendí por fin que había en mí un verano invencible". Albert Camus.


He leído varios libros de Isabel Allende. Si la memoria no me falla, este es el sexto. No son pocos, aunque si los comparo con todos los que tiene, sí que puede resultar insuficiente. "Más allá del invierno" ha supuesto mi reencuentro de ella tras unos años sin leer sus novelas.

En esta ocasión, nos situamos en Nueva York, azotada por una brutal tormenta de nieve que paraliza prácticamente la vida de sus habitantes. En estas circunstancias conoceremos a los tres personajes que protagonizan la historia: Lucía, una profesora universitaria de origen chileno. A Richard, americano, también profesor universitario, jefe, vecino y casero de Lucía, ya que ella se aloja en un pequeño apartamento-sótano de su propiedad, y Evelyn, una joven guatemalteca sin papeles.

Lucía es una mujer mayor alegre y optimista que se siente atraída por Richard, que parece no corresponderle. Al contrario que ella, él es arisco, huraño, inseguro, solitario y algo hipocondríaco. En medio del temporal de nieve, Richard se ve obligado a llevar al veterinario a uno de sus gatos. A la vuelta, su coche chocará con el de Evelyn, una chica que casi no le habla y no reacciona ante el incidente. Richard le da una tarjeta de visita. Ese choque cambiará la vida de los tres protagonistas...

Estamos ante una novela de personajes. En los capítulos se van intercalando el presente, el cómo se cruzan estos tres destinos, con el pasado de cada uno. Así, conoceremos los entresijos del golpe de estado en Chile, la emigración en América y el negocio que se esconde tras ella, los narcos y pandilleros de Guatemala, etc.

Reconozco que al principio me costó entrar en la historia. No terminaba de conectar con los personajes, y el ritmo me parecía lento, seguramente debido a que la trama del presente se veía constantemente interrumpida con la alternancia del pasado de los personajes, un pasado muy extenso y minucioso, algo que a su vez (y aquí está lo bueno) me ha ayudado finalmente a entender a los protagonistas y conectar con ellos.

Sin ser la novela de Allende que más me ha gustado, he disfrutado mucho más de lo esperado, he reído y he llorado con su lectura. Su mensaje,  tan acertado y con origen en la frase de Camus arriba citada, coincide con el invierno particular en que se encontraba la autora al enfrentarse a esta novela.

Me he encontrado con un invierno meteorológico, pero símbolo y metáfora también del invierno vital por el que han pasado los protagonistas, que, cuando parace todo perdido, no se dan por vencidos y finalmente optan por buscar la calidez y la luz del destino, porque, aunque no se puedan cambiar las cosas, aunque no se pueda cambiar el duro pasado, sí se puede cambiar la perspectiva con la que lo vemos, o la forma en la que gestionamos las huellas que nos ha dejado. Y es que, en nuestro invierno personal y en las imperfecciones de la  vida, podemos encontrar la calidez y la luz de un verano emergente que espera en nuestro interior. Y esa es una lección vital que repasaremos y afianzaremos con este libro

martes, 1 de agosto de 2017

Manual de remedios. Ella Berthoud y Susan Elderkin.



Biblioterapia (del gr. biblíon, libro, y therapeía, asistencia), f. prescripción de novelas para las dolencias de la vida (Berthoud y Elderkin, 2014).

Hace un par de semanas hablaba de la atracción hacia esos títulos que hacen alusión a bibliotecas, librerías y literatura en general. Son libros que hacen saltar nuestra alarma lectora y que acabamos haciendo nuestros, porque constituyen una debilidad a la que nos encanta sucumbir.

Este libro es un manual de medicina, solo que algo diferente a los demás. Así nos lo advierten las autoras a en su comienzo. Aquí no hay distinción entre el dolor físico y el emocional. Aquí encontraremos situaciones de todo tipo: habituales, difíciles,  extraordinarias... y para cada una de ellas se nos ofrecerá un medicamento que no es el que venden en las farmacias, sino en las librerías, bibliotecas y similares.

Ella Berthoud y Susan Elderkin estudiaron Literatura en la Universidad de Cambridge. En 2008 establecieron un servicio de recetas literarias en la londinense The School of Life, y desde entonces prescriben libros a pacientes de todo el mundo. Son biblioterapeutas ¿Puede haber una profesión más bonita y más curiosa? Berthoud y Elderkin creen que las obras de ficción son la mejor cura. A veces, solo supondrán un consuelo, pero en cualquier caso, hallaremos el poder de la literatura, el poder de viajar estando sentado en el sofá y regresar de ese viaje siendo una persona distinta, descubriendo cosas nuevas o planteándote otras perspectivas.

Y así encontraremos remedios literarios para la jaqueca, para el corazón roto y para una serie de dolencias que se recogen de la A hasta la Z. Además, el lector dispone también de una serie de consejos y sugerencias intercaladas a lo largo de las páginas para, por ejemplo, descubrir qué tipo de humor es el que te gusta en las novelas.

Se trata de un volumen completísimo y lleno de curiosidades,  que anima a retomar ejemplares ya leídos, hacer crecer nuestra lista de títulos por leer, así como descubrir otros hasta entonces desconocidos. Si a ello sumamos la preciosa edición en la que se ha publicado el manual (el interior es justo lo que promete el exterior), no queda otra que afirmar que estamos ante un libro imprescindible.
 

martes, 25 de julio de 2017

Encender de nuevo las estrellas. Karine Lambert.


"Siempre se mantuvo digna e impecable. Y sensata, tan sensata. El pudor no explica todos los silencios, pero cada cual hace lo que puede con lo que le toca. Y ella solo ha sido la hija de, la hermana de , la mujer de."


Karine Lambert es fotógrafa y escritora belga. Su primera novela fue todo un éxito que yo desconocía: "El edificio de las mujeres que renunciaron a los hombres".  El título que hoy os traigo es su segundo trabajo y desde este preciso instante os digo que me ha encantado. 

Conocemos a Marguerite, una anciana que siempre ha vivido a la sombra de su marido, Henri, el notario de la localidad, recién fallecido. Ha pasado cincuenta y cinco años casada con un hombre arisco, estirado, que solo espera de su mujer que se mantenga permanentemente digna e impecable, dedicada en exclusiva al hogar y dando ejemplo en los círculos en que se mueve él. No puede permitirse en ningún momento ser ella misma. Al quedarse viuda y tras tantos años de dependencia de Henri, se bloquea, se siente sola y aterrada ante el paso de los días, ante actos tan cotidianos como tramitar algún documento en su banco, cosas de las que nunca se ha tenido que encargar.

Por otro lado, conocemos a Marcel, un argelino de origen francés; también ha perdido a su mujer, que lo era todo para él. Su historia es idílica. Conoció a Nora siendo un niño, y desde entonces ha estado con ella. Cuando fallece, la tristeza y la desesperación de apoderan de él, la vida deja de tener sentido.

 Marguerite y Marcel son radicalmente opuestos, pero sus caminos se cruzarán de forma inesperada, dando lugar a una historia preciosa e inesperada. Poco más de doscientas páginas necesita Lambert para adentrarse en estos personajes y emocionarnos con ellos. El amor y el duelo en el ocaso de la vida se aborda de una forma muy natural, sencilla y creíble, y así acompañaremos a los protagonistas ante los inconvenientes de una segunda oportunidad en la vida, el qué dirán y la incomprensión o desconfianza de los hijos.

A menudo nos encontramos con la frialdad que produce el dolor en estas personas que enviudan siendo ya muy mayores, y que pasan por momentos en los que el consuelo de los hijos no es suficiente.  A veces hay cierta tendencia a pensar que "es ley de vida" o "es lo que toca", pero no. La edad y el paso de los años pueden arrugar la piel, pero no los sentimientos ni el alma de un anciano.

Encender de nuevo las estrellas es, en definitiva, una historia conmovedora, sencilla, cargada de emotividad y ternura, sin azúcar ni edulcorantes innecesarios. Un libro que transforma la desesperanza en ilusión.

martes, 18 de julio de 2017

El extraño verano de Tom Harvey.



Había leído los dos títulos anteriores de Mikel Santiago, "La última noche en Tremore Beach" y "El mal camino". Disfruté mucho de ambas lecturas, por lo que, cuando supe de su nueva novela, tuve claro que la leería.

En esta ocasión conocemos a Tom Harvey, el protagonista y narrador de la historia, que nos cuenta cómo una noche en la que estaba con una mujer en Roma, recibe la llamada de Bob Ardlan, un pintor de éxito, padre de su exmujer. Hacía años que no sabía de él, así que en ese momento decide no cogerle el teléfono. Sin embargo, dos días después, Tom tiene conocimiento de que Bob ha perdido la vida al caerse desde el balcón de su mansión en Tremonte (un lugar idílico al sur de Italia), y que sucedió el mismo día de la llamada,  por lo que se traslada al lugar para acompañar a su ex en tan duros momentos. A la vista de las circunstancias, Tom no podrá evitar preguntarse si realmente la muerte se debe a un accidente. A partir de ahí todo se irá complicando, hasta el punto de poner en riesgo su vida.

Tom Harvey es un personaje que despierta tu simpatía desde el principio. Es músico y se gana la vida con los bolos que le salen además de trabajar como guía turístico en Roma. Cuando sabe de la muerte de Bob, no duda en acudir en ayuda de Elena, de la que siempre ha estado enamorado. En esta ocasión descubrirá el mundillo del arte y de la riqueza en el que se movían padre e hija, conocerá a las personas que rodeaban a Bob (un maduro seductor que no dejaba indiferente a nadie): un aprendiz, el marchante, una escritora de éxito venida a menos, el propietario del Mandrake (un lujoso local de copas) etc. Nuestro protagonista comprobará que prácticamente todos tenían algún motivo para odiarle, haciéndonos partícipes de sus sospechas y de su "¿quién lo hizo?".
 
Nuevamente me ha gustado leer a Mikel Santiago. Tiene un sello propio y elementos comunes que podemos encontrar en sus libros: suspense de menos a más, pesadillas, pinceladas paranormales,  momentos de tensión ambientados en la noche que te atrapan, un protagonista creíble, cercano y vinculado a la música...

Un thriller con el que el autor dice al final pretender que el lector se divierta en este nuevo viaje y que lo siga acompañando. Creo que cumple sobradamente con el objetivo a lo largo de las casi 500 páginas de esta historia.  En lo que a mí respecta,  puede seguir contando conmigo como lectora.
 

martes, 11 de julio de 2017

La biblioteca de los libros rechazados. David Foenkinos.

«El protagonista trabaja en una biblioteca que acepta todos los libros que han rechazado las editoriales. Se puede uno encontrar allí, por ejemplo, con un hombre que ha acudido a dejar un manuscrito tras haber padecido cientos de rechazos. Y de esa forma se van juntando ante los ojos del narrador libros de todo tipo. Se puede encontrar allí tanto con un ensayo como El cultivo de las flores a la luz de las velas en una habitación de hotel como con un libro de cocina que recoge todas las recetas de los platos que aparecen en la obra de Dostoievski».


  Todavía no me había estrenado con David Foenkinos. Increíble pero cierto. Algunos títulos me llamaban la atención, alguno en concreto bastante, pero no sé por qué  (¿prejuicios?) no daba el paso. LLegó  "La biblioteca de los libros rechazados", con ese título y/o imán para los lectores como yo, que acuden a la llamada de novelas sobre librerías o similares, como así sucedió cuando me lo crucé en la biblioteca, animada previamente por la reseña de Mónica.

Conocemos al señor Gourvec, un bibliotecario algo excéntrico en lo profesional y en lo personal que, inspirado por una novela que ha leído, decide crear en la biblioteca de su pueblo (Crozon) una sección  dedicada a los libros rechazados por las editoriales. Tras poner varios anuncios, muchos escritores llegan a cruzarse Francia entera para quitarse de encima el fruto de su fracaso, hasta el punto de tratarse de una especie de Camino de Santiago literario, por el valor místico y simbólico de "acabar con la frustración de que no le publiquen a uno". Un verano, una joven editora con un futuro muy prometedor y su marido, escritor, se van de vacaciones a Crozon y visitan tan peculiar biblioteca, descubriendo entre sus títulos abandonados una joya titulada "Las últimas horas de una historia de amor". La editora cree que el libro merece ser publicado, por lo que, al tratar de contactar con su autor, resulta que este ha fallecido, y no parece que sea el verdadero autor, pues la familia, sorprendida, afirma que el finado nunca leyó ni escribió nada.

Se inicia así una especia de thiller literario en el que las vidas de  diversos personajes varipintos se cruzan en la búsqueda de la verdadera autoría de la novela: la editora mencionada y su marido, un escritor cuya obra pretende ser comprometida e intelectual, resultando inaccesible para cualquiera que no sea él; el bibliotecario que convierte los fracasos ajenos en triunfos propios y la bibliotecaria que lo acompaña en su andadura; una vendedora de lencería, un crítico literario venido a menos y el supuesto autor (el pizzero del pueblo).

 Me ha encantado la historia en general, digo en general porque coincido con otros lectores en que el epílogo y la forma de resolverse la trama no me parecen acertados. Una lástima, pero pese a ello he disfrutado mucho de los numerosos guiños metaliterarios, del sentido del humor de Foenkinos, de la ironía y la crítica al mundillo editorial (tornándose en sátira en algunos momentos). Un libro francamente divertido y recomendable.


martes, 4 de julio de 2017

La chica en la niebla. Donato Carrisi.

"Porque el peaje para que la gente pueda
 seguir su vida es la indiferencia"





La chica en la niebla supone mi estreno con Donato Carrisi. No ha ido mal, me he encontrado con una novela de suspense muy entretenida. No buscaba más en ese momento. Veamos.

En un pequeño pueblo de montaña ha desaparecido una joven de 16 años: Anna Lou, una chica aniñada, tímida, muy familiar y con pocos amigos. Todo apunta a que no se ha ido por voluntad propia, pero, al tratarse de una pequeña comunidad muy religiosa donde todos se conocen, todo apunta también a que alguien conocido es el culpable de la misteriosa desaparición. El agente especial Vogel será el encargado de la investigación. Conoceremos entonces a este investigador atípico que parece haber olvidado la vocación y la ética en su trabajo.

 Dos son los aspectos que más destacaría de esta historia. La ambientación tan lograda en ese pueblo tan cerrado y peculiar, y la caracterización de uno de sus principales protagonistas: Vogel, un personaje destestable,  un agente especial que solo quiere resultar mediático y salir airoso de los casos que se le presentan, aunque ello suponga alejarse de la verdad y presentar a la opinión pública sospechosos sin pruebas concluyentes. Todos sabemos de la tendencia a creernos lo primero que leemos en los medios y las trágicas consecuencias que ello conlleva a veces, y eso queda muy bien reflejado aquí, donde investigador y prensa se alimentan mutuamente.

A lo largo de los capítulos se intercalan los días posteriores a la desaparición de la joven con los meses posteriores en los que, un buen día, aparece Vogel manchado de sangre tras haber tenido un accidente y, aparentemente, haber perdido la memoria. ¿Qué ha ocurrido? Al llegar al final lo sabremos todo.

En definitiva, aunque no es el libro que esperaba tras leer opiniones tan entusiastas, sí que es una historia que recomiendo. Un thriller que va de menos a más, con ritmo desigual (al principio pausado y posteriormente mucho más trepidante) y con momentos cargados de tensión que hacen que lo devores en solo unas horas.