jueves, 31 de diciembre de 2015

Recomendaciones 2015.


LLevo desde noviembre sin pasarme por aquí y sin visitar vuestros rincones. Las circunstancias mandan, pero no quería dejar de hacer acto de presencia para desearos lo mejor en este año que se acerca y dejar mis recomendaciones literarias. 
 
No todos son libros editados este año, son los que yo he leído  y los que, de alguna manera y por alguna razón, me han dejado huella. Alguno que otro está todavía sin reseñar; aunque no pase por aquí, no he dejado de leer.  Aquí van:
 
* Por las fechas en las que estamos. Una auténtica joya. Pura sensibilidad  y sentimiento.
 
 * Por hacerme disfrutar del género policíaco  a lo grande.
 
 
 

* Porque los clásicos no suelen fallar, y es un imprescindible para todo amante de los libros.
 
 

* Porque sí. Porque él siempre me remueve de una forma u otra y lo leí y comenté en compañía de mi socia como parte de la celebración de mi cumpleaños.
 
 

*Porque en lo nacional también hay muchsísima calidad, y me sacó de un periodo apático de lectura.
 
 
 

* Porque creo en la magia de la literatura infantil, y nunca olvidaré esta bonita y nostálgica historia.
 
 
 




Y esto es todo de momento... ¡FELIZ AÑO!
 
 


martes, 24 de noviembre de 2015

Ofelia descalza. Desirée Ruiz.


Desirée Ruiz es Licenciada en Derecho y profesora de Formación y Orientación Laboral en un Instituto de Educación Secundaria. He tenido la suerte de conocerla por las redes sociales, compartiendo la lectura como afición, entre otras cosas. Un día me desveló que escribía, y me ofreció la posibilidad de leer "Ofelia descalza". Por supuesto, no me puede negar, y aquí estoy con mis impresiones. 

«Desde que tenía uso de razón, Marcela sufría una marcada tendencia a la melancolía. A veces la invadía una inabarcable tristeza densa y gris como una tormenta de humo. Lo más doloroso de estos episodios de rezumante oscuridad era el reconocimiento consciente de la carencia absoluta de causa; no había motivo, lo sabía, si bien al contrario.»

Marcela, nuestra protagonista, es una mujer que , pese a tener todos los ingredientes para llevar una vida relativamente cómoda y feliz, se siente mediocre y permanentemente insatisfecha. Tiene una relación que no es la que quiere tener, siente que su mundo es pequeño, insignificante, absurdo, y que su vida  es un burdo transcurrir de  los días. Por eso, al tener conocimiento de que su hermano Jaime, un fotógrafo solitario y viajero, ha muerto en un accidente, Marcela cae en un un abismo del que no cree poder salir. 

Cuando, tras el fallecimiento, entra por primera vez en su estudio, descubre la existencia de un lienzo inacabado de un desnudo femenino sin rostro, con una enigmática nota que deja al descubierto una intensa historia de amor frustrado de la que nada sabía hasta entonces. 

Acompañada de Victoria, su mejor amiga, Marcela empezará a investigar, a tirar del hilo, sintiendo que es útil y que su vida tiene sentido.  Comenzará a darse cuenta de que no conocía realmente a su hermano, y que su carácter solitario e inaccesible respondía a una serie de dramáticos acontecimientos de su infancia que ella ignoraba...

Estamos ante una historia de vidas trágicas que se cruzan en algún momento. Con un prólogo maravilloso que bien podría dar pie a otra novela, comienza una historia donde se mezclan distintos ingredientes: traición, engaño, muerte y trágicos errores; pero también encontraremos personas bondadosas y dispares,  amor y amistad en estado puro. 

Pese a que la novela está impregnada de misterio, no tiene el rítmo típico del género. Es un ritmo pausado (esta es, quizá, mi única pega), con diálogos que hacen que no llegue a hacerse lenta la historia. Y es que, el objetivo principal de la novela no es resolver los misterios que van surgiendo, pues muy pronto vamos intuyendo y conociendo qué ha pasado, sino acompañar a los personajes, especialmente a Marcela y Victoria, en el descubrimiento de sí mismas, y es que al margen de la edad que tengamos, una persona nunca deja de conocerse. 

Una historia escrita de una forma delicada, cuidada e incluso poética, con un bonito homenaje a la Ofelia de Millais no solo en el título, sino en la novela en diferentes momentos, entre otras cosas, al guardar cierto paralelismo con nuestra protagonista. Hay que seguir los pasos de Desirée. La cosa promete.



jueves, 19 de noviembre de 2015

Y tú no regresaste. Marceline Loridan-Ivens.

«En la vida, la de verdad, también se olvida, se deja pasar, se selecciona, pero se confía en los sentimientos. En aquel lugar era al revés, lo primero que se perdían eran las referencias de amor y de sensibilidad. Uno se congelaba por dentro para no morir. Tú sabes bien que en aquel lugar el espíritu se encogía, no había futuro más allá de cinco minutos, una perdía la conciencia de sí misma. (...) Desde mi barracón veía a los niños que iban camino de la cámara de gas. Me acuerdo de una niña abrazada a su muñeca. Tenía la mirada perdida.»



Marceline Loridan -Ivens nació en 1928. A los quince años fue detenida junto a su padre y enviada a los campos de Auschwitz-Birkeneau y posteriormente a los de Bergen-Belsen y Theresienstadt. Superviviente del Holocausto, tiene en su haber una gran carrera como realizadora de películas y documentales, tanto en solitario como con su marido, faceta que ha empleado en alguna ocasión para contar su experiencia, al igua que lo hace en el título que os traigo hoy.

Sin palabras. Así me he quedado al leer este libro. El Holocausto es un tema muy presente en la literatura, y no es ningún secreto que no me canso de leer al respecto y que no deja de impresionarme este episodio histórico. Se podría pensar que ya está todo dicho o que cualquier novela ambientada en esa época es más de lo mismo. Pero os aseguro que no es así, especialmente en este caso.

"Y tú no regresaste" es una especie de carta llena de reflexiones y sentimientos que Marceline escribe a su padre para contarle cómo le fue desde que se separaron y cómo ha seguido su vida después. En menos de cien páginas, y con un estilo desprovisto de sentimentalismo, sencillo y directo, la autora golpea y conmueve al lector de una forma diferente y mucho más intensa que en otras lecturas similares, y no solo por dejar plasmadas las condiciones infrahumanas a las que se vio sometida, sino por los pequeños detalles en los que no hemos pensado por mucho que hayamos leído sobre el tema. Una simple anécdota , como la de una amiga que también logró salir de la pesadilla, que llegó a ostentar el cargo de Ministra en su país, y que nunca dejó de llevarse las cucharillas de los restaurantes y los sitios donde iba a comer, sirve de mero ejemplo de las devastadoras consecuencias de tan horrible experiencia.

Para los supervivientes,  la vida ya no vuelve a ser la misma, y en muchos casos, mejor habría sido no sobrevivir, porque ya no soportas dormir en una cama, ni hacer vida normal; pero nuestra protagonista es capaz de llegar a aceptar su destino, porque ello le permitió estar junto a su padre más tiempo que el resto de su familia, una familia que no supo entenderla a su regreso, y eso es otro de los elementos que emociona al lector: ser testigo del amor tan grande entre padre e hija. Ambos parten juntos, pero son llevados a diferentes campos. Ambos hacen lo posible por saber el uno del otro, poniendo en riesgo incluso su vida.

Una frase de su padre,  pronunciada antes de separarse,  queda grabada en la memoria de Marceline, y es en esta frase donde encontramos la razón de ser de este libro: " Tú podrás regresar, porque eres joven, pero yo ya no volveré". Una historia real, breve en páginas, intensa y desgarradora que golpea sin piedad a quien la lee. Hecha esta advertencia, sin duda lo recomiendo.

«Yo era tu niña querida. Lo era todavía a los quince años. Se es querida niña a todas las edades. Tuve tan poco tiempo de llenarme de ti...Todavía hoy, cuando escucho decir "papá" me sobresalto, aunque hayan pasado setenta y cinco años, aunque lo diga alguien a quien ni siquiera conozco . Esa palabra salió de mi vida tan pronto que me hace daño; solo la puedo decir en mi fuero interno, pero de ningún modo articularla. Y sobre todo, no puedo escribirla.»

martes, 17 de noviembre de 2015

El maravilloso Mini-Peli-Coso, de Beatrice Alemagna.

"Mi padre habla cinco lenguas, mi madre canta como un ruiseñor, mi hermana es la reina del patinaje sobre hielo, y yo no sé hacer nada. Nada de nada. O por lo menos, eso creía yo".




Este libro ilustrado llegó a mis manos en forma de regalo de cumpleaños por parte de una vecina y amiga. Hasta entonces, no sabía nada de la autora e ilustradora Beatrice Alemagna, diseñadora gráfica italiana afincada en Francia. 

El maravilloso Mini-Peli-Coso cuenta la sencilla y bonita historia de la pequella Edith, una niña de 5 años tierna, independiente y voluntariosa, que cree no saber hacer nada ni destacar en nada en concreto, como sucede con el resto de su familia. 

Una mañana, Edith escucha a su hermana decir que es el cumpleaños de mamá y le oye decir "Mini-Peli-Coso". Nuestra protagonista interpreta que ese es el regalo ideal para su madre, así que se lanza a la calle en su búsqueda, pero...¿qué es un Mini-Peli-Coso? Edith irá de tienda en tienda buscando el preciado objeto; encontrará otros inesperados y aparentemente inservibles, pero no desistirá en su búsqueda.


Me ha encantado esta pequeña historia sobre el tesón y la perseverancia en las cosas que nos proponemos. Un bonito mensaje sobre la consecución del objetivo perseguido por parte de una niña muy especial que no sabe que lo es. 

La edición, en tapa dura, es muy bonita y cuidada, y las ilustraciones muy coloridas, destacando la fluorescencia que resalta a la pequeña Edith. Una joyita de la editorial Combe de la que disfrutarán los pequeños y no tan pequeños.


jueves, 12 de noviembre de 2015

Otra vida, de S.J Watson.



Conocía al británico S.J Watson por su anterior novela "No confíes en nadie". En estos días he comprobado que olvidé traerla al blog, un despiste serio, pues se trata de una novela que me gustó muchísimo. Cuando supe que había nuevo libro del escritor, tuve claro que la leería.

"Otra vida" cuenta la historia de Julia, una mujer casada y con un hijo, Connor, que realmente es su sobrino. Cuando recibe la noticia de la muerte de su hermana pequeña, Kate, empieza a sentirse culpable por no haberle dado la posibilidad de recuperar la custodia su hijo. Kate ha sido asesinada, y Julia no podrá pasar página hasta que no sepa el cómo y el porqué ha acabado así su hermana. Esa inquietud y determinación pondrán al descubierto secretos del pasado y, al mismo tiempo, le hará adentrarse en el mundo virtual del cibersexo y los engaños, entrando en una espiral de la que será muy difícil salir.

En general, debo decir que he disfrutado de esta novela. Su estilo es muy fluído y nuevamente el autor logra que no podamos parar de leer. Narrada en primera persona por la protagonista,  desde el principio logra despertar nuestra curiosidad. Queremos saber cómo ha llegado Julia a adoptar a su sobrino, cuáles son las causas, qué ha pasado para que estén más distanciadas en la actualidad, por qué pese a tener una familia idílica pronto se ve tentada a dejarse llevar por un mundo virtual donde citarse con otros hombre y donde nada es lo que parece.

La falta de privacidad y la pérdida de anonimato que hay en la actualidad en las redes es un tema muy presente en esta historia, mostrando el lado oscuro de internet, ese universo paralelo donde muchas veces somos negligentes y donde el que está al otro lado de la pantalla no es quien dice ser.

Me resulta imposible evitar las comparaciones con la anterior novela de Watson. Esta vez también ha logrado sorprenderme, en el sentido de que creía que estaba siendo algo predecible lo que ocurría, hasta que algunos giros argumentales me han demostrado que no era así. Sin embargo, en esta ocasión, el ritmo es desigual, la historia avanza despacio hasta  pasados los primeros diez capítulos, momento a partir del cual ya no podía dejar de leer. Esto no ocurría con "No confíes en nadie", que desde la primera página arrancaba con fuerza y donde los elementos psicológicos del thriller estaban mejor logrados ( aunque en esta ocasión el sentimiento de culpa y otros aspectos de la protagonista están muy bien perfilados).

Individualmente considerada, concluyo, estamos ante una lectura muy ágil y adictiva que nos tendrá en vilo hasta el final de sus páginas. 


viernes, 30 de octubre de 2015

Un destripador de antaño, de Emilia Pardo Bazán.


"La leyenda del destripador asesino medio sabio y medio brujo, es muy antigua en mi tierra. La oí en tiernos años, susurrada o salmodiada en terroríficas estrofas, quizá al borde de mi cuna, por la vieja criada, quizá en la cocina aldeana, en la tertulia de los gañanes, que la contaban con estremecimientos de temor o risotadas oscuras (...) Voy a contarlo. Entrad conmigo valerosamente en la zona de sombra del alma."

He comentado alguna vez que soy voluntaria de "Más Libros Libres", siempre que el horario laboral me lo permite. En uno de mis turnos decidí buscar un libro que leer en estas terroríficas fechas. Este año me he decantado por el producto nacional. Así fue como me encontré en las estanterías con esta joyita de Emilia Pardo Bazán (1851-1921), la intrépida condesa que frecuentó y protagonizó los ambientes culturales de la época, reservados entonces  a serios y bigotudos caballeros. 

Nuestra protagonista es Minia (nombre de una santa que fue asesinada y a la que Minia venera), una joven dulce, guapa y bondadosa que siendo niña se quedó huérfana. Sus tíos, los molineros Juan Ramón y Pepona, la adoptan. Sus padres adoptivos jamás la tratarán como a una hija, ni sus dos primos como una hermana, todo lo contrario: le encomiendan las tareas más duras del hogar y del negocio e incluso la maltratan. Los tíos de Minia reciben un aviso de desahucio por falta de pago, por lo que en breve deberán abandonar sus tierras. Es entonces cuando piensan en Minia como remedio de su precaria situación, aunque sea de una forma sangrienta...Por otro lado conocemos a  Don Custodio, boticario de la aldea, un hombre sobre el que circulan espeluznantes rumores sobre la forma en que obtiene sus recetas. ¿Qué papel juega él en todo esto? Pues hay que leer esta breve novela (o relato largo) para saberlo.

He disfrutado muchísimo de esta lectura cargada de simbolismos. Pardo Bazán se sitúa en la corriente del naturalismo, lo que se refleja claramente (pese a iniciarse la historia en modo leyenda) en las descripciones de los eventos, lugares y personas (muy reales y creíbles, con vidas triviales). La escritora es única recreando ambientes, de forma que no es tanto la historia en sí como el clima que siembra describiendo, por ejemplo, la niebla en una noche oscura en los bosques gallegos.

Nos encontramos una historia ambientada en una Galicia tenebrosa y espeluznante en sus paisajes, donde los rumores y la ignorancia de los pueblos de la época quedan perfectamente retratados, y donde los bellos paisajes contrastan con la oscuridad del alma humana:

"De repente, allí mismo, bajo los rayos del sol, del alegre, hermoso, que reconcilia a los humanos consigo mismos y con la existencia, divisó un bulto, un cuerpo..."

 Podría seguir hablando de todos y cada uno de los personajes, de asesinato de Santa Minia, de la vida en la aldea, pero destriparía (y nunca mejor dicho) un relato que no tiene desperdicio. Imprescindible.

Otras entradas publicadas en estas fechas:



martes, 27 de octubre de 2015

Un hotel en ninguna parte, de Mónica Gutiérrez.



No es ningún secreto que, gracias a la magia de la literatura, podemos evadirnos y transportarnos a lugares mágicos, lugares con mucho encanto donde conocer a personajes a los que acompañar en sus vaivenes. 

Pues bien, gracias a esa magia he conocido un hotel muy especial, un hotel perdido en un bosque, donde la vida da segundas oportunidades y donde todo es posible. Un lugar que no se encuentra en los mapas (podría romperse el encanto). 

Allí he podido conocer, entre otros, a una jardinera un poco peculiar, un escritor cuyos muros había que derribar, un cocinero, una editora de Londres, una violinista en busca de sí misma y a dos hermanos, radicalmente opuestos, propietarios del hotel (Samuel y Tristan). He curioseado la correspondencia de estos últimos con su madre (la editora) y la de Emma (la violinista) con una amiga, y gracias a mi vena cotilla he descubierto una historia llena de inteligencia, ironía fina, romanticismo en dosis aceptables y guiños a la literatura y a la buena música.

Y así es que “en este lugar, cualquier cosa es posible, con un poco de imaginación y la voluntad necesaria como para sentirse casi feliz en medio de ninguna parte", de tal forma que casi olvidamos que estamos leyendo un libro, porque Mónica nos envuelve en una atmósfera de la que no queremos salir.

Una novela epistolar que no entiendo cómo no está ya editada en papel, al igual que la anterior de la autora. Una vez, hablando con Mónica sobre la película "Tienes un e-mail", me dijo: "Es el tipo de historia que me gustaría escribir". Creo que no es consciente de que ya lo hace. Muy recomendable.

*"Un hotel en ninguna parte" forma parte de los títulos propuestos en el reto "Serendipia recomienda 2015".


miércoles, 14 de octubre de 2015

Salvar a Mozart, de Raphaël Jerusalmy.


Ineludible (RAE): que no se puede eludir. La lectura de este libro no se puede eludir. ¿El motivo? Seré breve, como el libro. Llegué a este título por las numerosas recomendaciones de esta colección de Navona. De Jerusalmy no sabía absolutamente nada. Ahora sé que es francés, diplomado de la Escuela Normal Superior y de la Soborna. Ha pertenecido a los servicios secretos israelíes, ha llevado a cabo tareas de carácter humanitario y educativo. Actualmente es librero en Tel-Aviv.

El escritor nos cuenta en esta pequeña joya la historia de Otto J. Steiner, a través del diario escrito por él mismo. Otto es  austriaco, con algún ascendiente judío. Está enfermo de tuberculosis, ingresado en un sanatorio-residencia mientras que en el mundo exterior tiene lugar la Segunda Guerra Mundial. 

Nuestro protagonista casi no recibe visitas del exterior, tan solo las de la inquilina de su apartamento y las de su amigo Hans, por lo que decide escribir un diario en el que poder dar riendo suelta a sus pensamientos y reflexiones, un legado para su hijo, con el que ya no mantiene contacto. 

A través de ese diario conoceremos en profundidad a Steiner. Asistiremos a la evolución de su enfermedad y, paralelamente, al transcurso de la Segunda Guerra Mundial:

"La radio habla de rusos, italianos y británicos. Todo se ha vuelto enorme. Millones de hombres, cientos de bombas, miles de millones de marcos. Todo eso ya no quiere decir nada."

Junto al protagonista sentiremos el olor a hospital, veremos los colores deslucidos de la clínica, los muros grises del patio, el estado precario de los enfermos en aquellas instalaciones. Rostros demacrados que acechan por todas partes, y que hacen que Steiner en más de una ocasión piense en tirar la toalla. Pero hay algo que lo mantiene con vida, y es que Otto es un melómano experto que no solo ama la música, sino que muestra un profundo conocimiento de ella. Por ello, cuando su amigo Hans le pide ayuda para organizar la programación, partituras y piezas que se tocarán en el Festspiele (festival musical que sigue teniendo lugar cada verano) ante las altas jerarquías nazis, no duda en implicarse para evitar que el régimen también deje huella en la música.  

 Hay que temer a la SS, hay que medir las palabras, no despreciar las obras que serán interpretadas en el meritado festival, pero "hay que proteger a Mozart de estos imbéciles". La injerencia de los nazis en un evento tan importante resulta indignante, y lo convierte en un vulgar instrumento de propaganda, es "envilecer a Mozart". Hay que impedir tal ultraje, y eso constituirá para Steiner un poderoso motivo para vivir. ¿Lo logrará? Para saberlo, hay que leer su diario hasta el final.

Un personaje inolvidable que se refugia en su pasión. Una novela corta e intensa, llena de detalles, en la que Otto comparte protagonismo con la música. La música como lenitivo. La música como forma de resistencia, como venganza, como acto de rebeldía e inconformismo. La música como razón para vivir

Ineludible, sí.

"Estoy de malas. Muy bien, eso me agudiza en ingenio. ya no tengo grasa, ni músculos. Pero me quedan los nervios. Y la música."

miércoles, 7 de octubre de 2015

El vigilante, de Peter Terrin.



Peter Terrin (Bélgica, 1968) es un escritor que ha resultado galardonado con el Premio de Literatura de la Unión Europea con el título que os traigo hoy. "El vigilante" cuenta la historia de dos vigilantes de seguridad, Michel y Harry, que trabajan en un aparcamiento perteneciente a un edificio de lujo. Se encuentran aislados. Tienen prohibido comunicarse con los residentes y su único contacto con el exterior es la visita de otro miembro de la empresa, el repartidor,  que les lleva provisiones. 

Nos encontramos ante una historia muy original y peculiar desde mi punto de vista. El narrador es Michel, uno de los vigilantes, que nos cuenta que esperan la llegada de un tercer miembro. Con Michel asistimos al día a día en su trabajo, un puesto que requiere de una capacidad de precisión y concentración absoluta. Pronto nos sumergimos en una atmósfera opresiva y claustrofóbica donde los días no se diferencian de las noches. Contamos con un único escenario, el aparcamiento: un lugar inmutable, iluminado por bombillas de emergencia.

Michel y Harry son de carácter totalmente opuesto, pero solo se tienen el uno al otro. Ambos  perciben que alguna catástrofe ha debido suceder en el exterior, las provisiones se retrasan, reciben menos cantidad y los vecinos van abandonando el edificio poco a poco, salvo uno,  sin facilitar ningún tipo de información. Los vigilantes llegan a pensar que están siendo sometidos a una prueba para conseguir un ascenso profesional.

Estamos ante una novela que va de menos a más. Con un ritmo pausado, con saltos en el tiempo,  Peter Terrin en tan solo 221 páginas mezcla acertadamente elementos de distopía y thriller psicológico. El desasosiego, la falta de información, la incertidumbre van dejando paso al desconcierto, a la paranoia y al lado oscuro del ser humano, de tal forma que en algunos momentos me he sentido incluso desconcertada y algo confusa en la lectura. 

Todos estos factores hacen que no me quepa duda sobre la calidad de "El vigilante", una lectura de la que he disfrutado bastante,  pero esos mismos factores hacen que no se la recomiende a todo tipo de lector. 

jueves, 1 de octubre de 2015

Revival, de Stephen King.


Apto para todos los públicos. Comienzo con esta afirmación porque sé que muchos lectores no se atreven con el terror y en cuanto ven el nombre de Stephen King o una portada inquietante abandonan la idea de leer su libro. No es el caso, aquí nos encontraremos ante esa madurez y evolución del autor que muchos comentan, ante una historia descafeinada en lo que a miedo se refriere,  una lectura de la que he disfrutado mucho.

Conocemos a Jamie Morton, el pequeño de cinco hermanos de una familia de una pequeña localidad de Maine. Él será quien os cuente la historia de su vida, pues lo acompañaremos desde su infancia hasta la edudad adulta.

 "Al menos en un sentido nuestras vidas son ciertamente como las películas. El elenco principal se compone de la familia y los amigos. Los actores secundarios son los vecinos, los compañeros de trabajo, los profesores y los conocidos (...) Pero a veces entra en nuestra vida una persona que no encaja en ninguna de estas categorías". 

¿Quién es esa persona que no encaja en ninguna de las categorías de Jamie? El reverendo Jacobs, un pastor joven protestante, algo obsesionado con la electricidad, que llega nuevo a la localidad  con su hermosa mujer y su pequeño hijo. El reverendo despierta la simpatía de todos los lugareños, hasta que un trágico accidente cambia su vida, lo que afectará al destino de nuestro protagonista. 

Nos encontramos ante una historia muy bien hilada que despierta nuestra curiosidad desde el comienzo de sus páginas. King perfila muy bien a los personajes, principales y secundarios, destacando a Jamie y Charles Jacobs. El autor tiene la gran habilidad, sin desvelar nada hasta bien avanzada la trama, de hacer que  percibamos la existencia de "algo" oscuro, algo que no encaja en la figura de Jacobs. Acompañaremos a Jamie en el transcurso de su vida, desde pequeño hasta la madurez, dedicado profesionalmente a la música,  desde que la casualidad de una guitarra propiedad de uno de sus hermanos lo acabe convirtiendo en un buen guitarrista rítmico. En el destino de nuestro protagonista se cruzará en diferentes momentos el reverendo, creándose entre ambos un inquietante vínculo que el lector tendrá que descubrir.

Como comentaba al principio, he disfrutado mucho de esta historia. Puede que no sea King en estado puro, pero me gusta igualmente su estilo y la forma de ir in crescendo a medida que avanzamos en la lectura, hasta llegar a los últimos capítulos desarrollados en una atmósfera de lo más espeluznante, escalofriante y algo sobrenatural, pero, insisto, sin llegar a dar miedo.

Una novela donde se dan cita, en definitiva, un protagonista atormentado y  un reverendo cuya vida da un giro para dirigirse hacia el estudio de las técnicas de reviviscencia y del grimorio "De Vermis Mysteriis"; una novela donde, en cierto modo, se encuentran presentes también Lovecraft y Mary Shelley, donde se habla también del hacerse adulto. Sin duda, Revival es muy recomendable.

"En este mundo nuestro los caminos se cruzan continuamente, a veces en los lugares más insospechados".




martes, 29 de septiembre de 2015

Wayward Pines. El paraíso, de Blake Crouch.

" Desde su llegada a Wayward Pines, había experimentado miedo y añoranza, se había sentido desvalido, pero ahora había tocado fondo y la desesperación que sentía era absoluta."



Blake Crouch (1978) es filólogo y autor de novelas de suspense. Cuenta, al final del libro que os traigo hoy, que tenía doce años cuando el canal ABC emitió el episodio piloto de "Twin Peaks". Aquella serie le dejó subyugado y nunca la olvidó, hasta tal punto de obsesionarse con la idea de escribir algo que volviera a causarle las sensaciones que tuvo cuando vio la meritada serie, la causa principal de que con el tiempo se convirtiera en escritor.

Wayward Pines es una especie de homenaje o guiño inspirado por la creación de lynchiana de un pequeño pueblo en medio de la nada, bonito y acogedor por fuera, pero oscuro en su interior. Ethan Burke es un agente federal que, estando de servicio,  tiene un accidente de coche. Ethan se despierta horas más tarde, desmemoriado,  aturdido, sin dinero, sin móvil ni documentación. Poco a poco recuerda que iba a la búsqueda de dos compañeros desaparecidos. Se encuentra en el margen de un río, en un lugar donde la hierba es la más verde que ha visto nunca, donde su olor y el del agua inundan el aire; cerca, las casas de aire victoriano parecen impolutas, con patios perfectos. Nuestro protagonista de encuentra en un pueblo idílico lleno de colores puros y vívidos. Ha llegado a Wayward Pines. Poco a poco irá descubriendo que nada es lo que parece, y que su vida corre peligro.

Creo que este es uno de esos libros donde se debe contar lo menos posible y dejar que el lector acompañe al protagonista en su aventura. Con un estilo narrativo muy sencillo, visual y lleno de diálogos, nos encontramos ante una lectura francamente entretenida y adictiva, donde el autor logra que lleguemos a sentir el miedo, la opresión, la angustia y la desesperación de Ethan, que llega a dudar de su cordura, especialmente al intentar salir del pueblo y ver que es del todo imposible. Nos encontramos ante una historia que mezcla elementos de thriller psicológico, ciencia ficción, suspense, una historia que no da respiro y cuyas páginas se devoran. Mi única pega es que creo que al final no se aclaran todas las cuestiones sobre lo que sucede en el pueblo, si bien es un final cerrado.

Lamentablemente, me quedo con las ganas de ver su adaptación a la pequeña pantalla, dada su reciente cancelación.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

El cuerpo del delito: antología de relatos policiacos clásicos.


Recuerdo una presentación del escritor Santiago Posteguillo a la que asistí. En ella comentaba que había tantos libros por leer, y tantos clásicos que enseñar, que no sabía cómo darlos a conocer a sus alumnos de la universidad en tan solo un curso. Es por ello que en muchos casos recurre a los relatos para abarcar al máximo posible de autores en sus clases.

El cuerpo del delito es una recopilación de trece relatos policiacos clásicos, de extensión media, frutos en la mayoría de los casos de las publicaciones en las revistas de antaño. Siruela los presenta bajo una cuidada y bonita edición de tapa dura, así como un fantástico y didáctico prólogo de Juan Antonio Molina Foix. Estamos ante una selección de lujo donde encontraremos historias escritas por Dickens, Wilkie Collins, Poe,  Jack London, Oscar Wilde, Mark Twain etc.

Esta antología está presidida en su mayor parte por la ironía y el humor. Es imposible decantarse por un relato, todos son pequeñas  maravillas del género policiaco. Sirvan como ejemplos: "Tú eres el hombre", de Poe, donde los buenos no son tan buenos ni los malos tan malos en un misterioso caso de asesinato; "Cazador cazado", donde Wilkie Collins nos presenta a un peculiar detective con aires de grandeza; "El crimen de Lord Arthur Savile", donde Oscar Wilde nos habla de quiromancia y una mala interpretación del futuro que llevará a su protagonista a intentar cometer un crimen.

Como decía, todos y cada uno de ellos brillan con luz propia, aunque mención especial me gustaría hacer a "El robo del elefante blanco", de Mark Twain, por ser un relato divertido, hilarante, surrealista e incluso absurdo  en el que las risas están aseguradas. Me he sorprendido a mí misma soltando unas buenas carcajadas en momentos donde no creía que fuera posible.

 Sin duda no puedo más que recomendar este libro. Si no sois habituales lectores de esta clase de historias, así como del género al que pertenecen, acabaréis siéndolo. Palabra de Meg.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

El silencio del pantano, de Juanjo Braulio.




Hoy sale a la venta "El silencio del pantano" (Ediciones B), del periodista y escritor valenciano Juanjo Braulio (1972), una novela negra con una mezcla de elementos que la hacen muy entretenida.

Conocemos a David Grau, un miembro de la Guardia Civil atípico en varios sentidos. Grau será uno de los encargados de resolver el misterioso asesinato de Xavier Ros, un profesor y exconcejal valenciano que aparece muerto en el río Turia dentro de un saco siguiendo un antiguo ritual romano establecido para los casos de parricidio. 

Por otro lado, conocemos a un periodista convertido en escritor que publica sus novelas bajo el seudónimo "Q". ¿Que tiene que ver este autor con el asesinato que investiga la Guardia Civil? El libro nos desvelará este y otros puntos.

Juanjo Braulio nos presenta una historia ambientada en Valencia sobre la codicia, la corrupción y el lado oscuro del ser humano. Braulio emplea la ficción para hablar de la indignante realidad de "Los de siempre": los que mandan desde hace generaciones en política, en la  universidad, en todo. Los que frecuentan el Club de Tenis, de Hípica o se esconden tras sindicatos y partidos obreros. En definitiva, los envueltos en una falsa modestia que jamás predican con el ejemplo.

Tras el argumento principal encontraremos tramas y subtramas muy bien hiladas y documentadas (no deja lugar a dudas sobre la profesión del autor), que requieren y mantienen la atención del lector. Pero no solo encontraremos muerte y avaricia aquí, sino que las páginas de esta historia también están llenas de metaliteratura, guiños y referencias a, por ejemplo, Paul Auster o Patricia Highsmith, una mezcla de elementos que, como comentaba al principio,  hacen que la novela resulte densa y muy entretenida. Mi única pega es el final, para mi gusto muy abierto, aunque imagino que se trata de dejar paso a una posible continuación.

 Recordad, ya en librerías.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Elling. El baile de los pajaritos, de Ingvar Ambjørnsen.

"Es curioso cómo somos las personas. Tenemos un día bueno, o quizá tan solo un breve instante cargado de fuerza y belleza, y nos sentimos seguros de que hemos cazado al indio que llevamos dentro, o de que el budista zen de nuestra almaha llegado para quedarse. Y, a pesar de todo, tan pronto doblamos la la sigueinte esquina, la existencia nos vapulea."


¿Cómo somos las personas? ¿Cómo es Elling? y, sobre todo, ¿Quién es Elling? Elling es un treintañero introvertido, con una imaginación hiperactiva,  acostumbrado a sus rutinas y cuyo mundo, tras fallecer su madre, se tambalea al ser internado en un centro de convalecencia estatal (una institución psiquiátrica, se entiende). 

Conocí a Elling por recomendación de mi socia, y menudo acierto en la lectura, porque es un personaje sencillamente inolvidable. Elling se enfrenta a una etapa nueva en su vida en la que tendrá que convivir con personas en principio desconocidas; tendrá que compartir habitación con otro interno, pasar las primeras navidades sin su madre, etc. El lector le acompañará en ese viaje y acabará, al llegar al final de sus páginas, cayendo rendido a sus pies, porque estamos ante un personaje maravillosamente construido. Sus rarezas, su desconfianza y su habitual refunfuñar van dando paso a su nobleza, inocencia, a su nostalgia y  recuerdos de los tiempos vividos con su madre (y qué maravilloso personaje también esta madre).

Elling tiene ocurrencias con las que nos arrancará más de una sonrisa, y vivirá de forma tardía, por ejemplo,  la experiencia de tener su primer amigo de verdad o conocer personas que lo aprecian y se preocupan por él, un hecho que nos emocionará en más de una ocasión. Porque Elling es "diferente", pero sus disparates y su discapacidad no evitan la sorprendente lucidez de muchas de sus reflexiones.

Una novela divertida, tierna, entrañable, teñida con un poco de melancolía, IMPRESCINDIBLE. Y si hemos hablado de Elling, hablemos de su creador: Ingvar Ambjørnsen, un nórdico que no destaca por escribir novela negra, sino por analizar de forma realista el lado más sórdido de la vida, la soledad o la amistad.

El presente título forma parte de una tetralogía que la que Nórdica ha publicado ya dos títulos: este que os traigo y "Hermanos de sangre", que según mi experiencia, se pueden leer de forma independiente. Cuenta además con adaptaciones al cine y teatro que no me pienso perder.

Y vosotros, ¿conocéis ya a Elling? ¿A qué esperáis?

"A mí me parece que a veces refunfuñar es lo correcto. No hay que despreciar al refunfuñado justificado."

jueves, 10 de septiembre de 2015

La buena letra, de Rafael Chirbes.


"Qué tiempos más bonitos, cuando estábamos todos juntos y nos reímos y no nos faltaba lo imprescindible".




Hace ya más de un año, en una tarde de librerías y vinos, Marilú Cuentalibros venía entusiasmada hablando de Rafael Chirbes. Las dos lo conocíamos, pero no habíamos leído nada de él. Copa en mano, la socia comentaba que estaba leyendo "Crematorio" y sacaba de su bolso su kindle para leerme párrafos y mostrarme la grandeza narrativa del autor  (de hecho, fue la última vez que leyó a Chirbes en digital, quería tener sus libros en papel). Hace un mes,  a colación de su muerte, estuvimos hablando de leer algún título suyo y comentarlo y "La buena letra", una novela corta, fue el elegido. Una magnífica elección que sirvió para sacarme de una crisis lectora que empezaba a preocuparme. 

Ana, la protagonista, le cuenta a Manuel (uno de sus hijos) la historia de su familia. Así comienzan los capítulos breves e intensos en los que la protagonista hace balance, en el ocaso de su vida, de todo su pasado. Una historia cargada de sufrimiento, sacrificios propios de la guerra y posguerra, lucha, pero también de buenos momentos en los que la felicidad consiste estar junto a los tuyos, poder alimentarte y poco más. 

Chirbes remueve y conmueve con su forma de contar, sin caer en dramatismo al uso, dando vida y voz a una mujer con la que el lector empatiza de forma inmediata, un personaje muy creíble, real,  una mujer muy sencilla y cercana, una luchadora nata. Y es fácil que nos llegue porque, aunque no hayamos vivido en esa época ni en esas circunstancias, sabemos lo que es que tus mayores te hablen de personas o lugares que ya no existen,  que no has llegado a conocer y que para ellos fueron importantes y, seamos sinceros, no siempre prestamos mucha atención a esas historias que nos cuentan más de una y de dos veces. Tampoco nos resulta ajeno el hecho de que toda familia tiene sus luces y sus sombras,  y que a veces nos golpea la sensación de que cualquier tiempo pasado fue mejor y que nada ha merecido la pena. Al final acabaremos conociendo el porqué de todo lo que Ana le cuenta a su hijo. Y la entenderemos más si cabe.

"Se trata, en su mayoría, , de nombres que a ti nada de dicen y que solo de vez en cuando has tenido ocasión de escuchar. Fueron mi vida. gente a la que quise. Cada una de sus ausencias me ha llenado de sufrimiento y me ha quitado las ganas de vivir."

Pero que nadie se equivoque: esto no es una novela más sobre guerra y posguerra, esas circunstancias son tan solo la excusa para mostrarnos el día a día y los entresijos de una familia en la época que les tocó vivir. Una historia no muy alegre, pero sí magistralmente escrita, muy emotiva, intensa y muy aconsejable.

"Todo parecía que iba a durar siempre, y todo se ha ido deprisa, sin dejar nada."

martes, 8 de septiembre de 2015

La vida de las paredes, de Sara Morante.

"Cuentan que en la calle Argumosa había una casa donde hay ahora un gran banco y una cafetería. Aquel edificio se levantaba por encima de tejados y chimeneas y estaba custodiado por cuatro gárgolas de piedra, una en cada esquina del tejado, con cuerpo de gato, rabo de demonio y cabeza de mono."


Supe de la existencia de Sara Morante allá por 2011, cuando me hice con un ejemplar del clásico de Hans Christian Andersen "Los zapatos rojos", ilustrado por ella. Desde entonces le he seguido la pista, por lo que cuando Lumen publicó "La vida de las paredes" tuve claro que lo leería.

 En esta ocasión Sara no solo ilustra, sino que escribe, y de qué forma, la historia de los habitantes de un edificio. Hace muchos años aprendí, por la lectura de "Historia de una escalera" (Buero Vallejo) y por la propia vida, que todo edificio tiene una historia, fundamentalmente la de sus habitantes, y eso es lo que encontraremos en esta lectura: el día a día de una comunidad de vecinos, sus luces y sus sombras, sus ilusiones, frustraciones, la soledad...


La autora nos lleva de su mano a cruzar esas paredes y conocer a la propietaria del edificio, a un matrimonio de conveniencia con un hijo charlatán, un paraguëro al que le gusta espiar a su vecina, una bordadora austera y sencilla, una peculiar musa, su artista y los porteros. El edificio, ese caserón de principios del siglo XX, es un personaje más, envolvente, incluso inquietante por momentos con sus perturbadoras gárgolas. La historia se torna en elgún momento en trágica y desgarradora, con acontecimientos y giros inesperados (en este sentido, recomiendo no leer la sinopsis), como la vida misma.

Destacable es también la maravillosa y cuidada edición en tapa dura con preciosas ilustraciones que te permiten visualizar la historia. El equilibrio entre estas y la narración, sencilla y poética a la vez, es perfecto.

 De obligada lectura, porque si las paredes hablasen... Magnífico debut de Sara Morante en lo que a narración se refiere.

viernes, 28 de agosto de 2015

#26 Pasen, lean, sientan y vean: Peter Pan.


"Verás, Wendy, cuando el primer niño rió por primera vez, su risa se rompió en mil pedazos que saltaron por los aires en todas direcciones, y así fue como aparecieron las hadas."


-Porque siempre se cruzan hadas en nuestro camino, con sonrisas que saltan en todas direcciones y llegan hasta nosotros en el momento más oportuno. GRACIAS.

-Porque cuando la realidad duele siempre es posible evadirse y emprender un viaje mágico a la isla de Nunca Jamás, un lugar donde vivir aventuras inolvidables,  un lugar donde contemplar sirenas, descubrir hadas, luchar contra piratas y conocer a los indios...un lugar donde aprender lecciones que nos traigan de vuelta a la realidad con ganas de asumir, sobrellevar, luchar.

-Porque siempre quedarán los libros, el cine, el vino, la buena compañía,  las puestas de sol...la vida.

- Por todo eso y mucho más, este blog volverá a la normalidad en el mes de septiembre. Nos leemos.

"A lo largo de nuestra vida, a todos nosotros nos suceden cosas extrañas sin que nos demos cuenta de que han ocurrido hasta pasado cierto tiempo." James M. Barrie (Peter Pan).

jueves, 11 de junio de 2015

La muerte de la bien amada, de Marc Bernard.

"Pido permiso para ir a salto de mata, dejando que los recuerdos afloren al azar; quizá las repeticiones posean un significado obsesivo que se me escapa, un orden que me es ajeno. Deseo hablar de Else tal y como la voy rememorando, reconstruirla como un rompecabezas, en lugar de hacer un retrato perfilado con excesiva lógica. Lo que perderá en nitidez acaso lo gane en autenticidad."


Marc Bernard (1900-1983) escritor francés, crítico literario y periodista, conoció en 1938, casualmente en el Louvre a la que sería el amor de su vida, Else Reichmann, una joven  judía que tuvo que huir de su país, Austria, para escapar del Holocausto, llegando a París como paso previo para partir hacía América. Una partida que no tuvo lugar al conocer a Marc. En 1969, contrae una enfermedad y la vida del matrimonio ya no será la misma.

Cuando la muerte nos desestabiliza hasta los cimientos, tenemos la opción de tirar la toalla  o intentar sobrevivir. Marc Bernard optó por la segunda opción, a través de la escritura. La pérdida de su mujer inspiró tres libros y este de Errata Naturae es uno de ellos. En él nos habla de Else: de cómo la conocío, de su día a día, de su enfermedad, de su carácter, todo sin seguir un orden concreto y conforme le asaltan los recuerdos.

 Pronto nos damos cuenta de que estamos ante una relación apasionada que pedura más allá de la muerte. De forma reflexiva, personal e intimista, Bernard desnuda su alma al lector, de tal forma que uno siente pudor al acompañarlo en ese viaje al interior de su corazón.  

Este libro, escrito con un estilo poético maravilloso, conmueve, duele y remueve a quien lo lee,  al saber, entre otras muchas cosas, que puede existir ese tipo de amor entre dos personas. Cada letra, cada palabra, cada página está impecablemente escrita y cargada de emoción, y solo por eso merece ser leído.

"El dolor nos engrandece si le somos fieles".

martes, 9 de junio de 2015

El peso del tiempo, de Gerardo Pérez Sánchez.

"No tengas miedo a sentir de forma extrema. Solo así lograrás sentirte vivo en este mundo. Para todo lo demás ya están los robots. Los románticos como nosotros sufrimos más, pero vivimos más. En el fondo sabes que las cosas solo pueden mejorar porque, no te engañes amigo, tu vida ahora mismo es una caricatura de lo que debería ser."


Conocí a Gerardo a través de su blog, "El séptimo arte por Gerardo Pérez Sánchez". A raíz de ahí hemos compartido cine, literatura y alguna que otra cosa más en común. Nacido en 1972, es profesor de Derecho Constitucional y Ciencia Política en la Universidad de La Laguna. También es crítico cinematográfico y sus artículos de opinión se publican en diversos medios. "El peso del tiempo" fue su primera, que no única, novela, y gracias a Gerardo he tenido la oportunidad de leerla.

Nos encontramos ante un libro de planteamiento original, que mezcla dos géneros: romántico y ciencia ficción. Abrir la mente a esa mezcla es primordial para disfrutar de esta lectura. Nos situamos a finales del S.XXI y comienzos del S.XXII. Como consecuencia de los conflictos bélicos y los desastres naturales, la vida en nuestro planeta casa vez es menos viable, por lo que la población comienza a trasladarse a megaciudades espaciales. Nuestro protagonista, un profesor universitario llamado Germán, se encuentra en un momento delicado personal y profesionalmente, por lo que decide permanecer en nuestro planeta e inscribirse en un experimento sobre estudio de control mental dirgido por un científico francés. Dicho experimento se lleva a cabo con la finalidad de evitar los falsos testimonios en los procesos judiciales. Para ello, se estudia la posibilidad de captar, mediante regresiones, las vivencias y recuerdos de las personas. En el pasado de Germán aparecerá inesperadamente una mujer.

 En general me ha parecido una historia muy entretenida, con un protagonista muy bien perfilado y con quien es fácil empatizar. Creo que el autor se maneja bien en los diálogos y en las pinceladas reflexivas de la historia, saliendo airoso de esa combinación de géneros. No obstante, hay un par de detalles que han hecho que la lectura se me hiciera lenta en su primera mitad: hay demasiadas reiteraciones sobre el sentir del protagonista y la situación de la Tierra. El lector ya tiene los datos suficientes para situarse y conocer a Germán,  pero estos se repiten y aparecen de nuevo en varias ocasiones. Desde mi punto de vista, eso ralentiza la lectura haciendo que su ritmo sea desigual. Cuando el protagonista entra de lleno en el experimento, la narración adquiere mayor agilidad y se reaviva el interés del lector.

Una primera novela, en definitiva, que apunta maneras. Habrá que seguir la pista del autor.


miércoles, 3 de junio de 2015

El mal camino, de Mikel Santiago.



Hace poco menos de un año os hablaba de "La última noche en Tremore Beach", el debut literario, en lo que a novela se refiere, de Mikel Santiago. Os comentaba que habría que seguirle la pista, y creo que no me equivocaba. Desde hoy encontraremos en las librerías, "El mal camino", su nueva novela, que me ha gustado más incluso que la anterior.

Conocemos al escritor Bert Amandale, casado y con una hija adolescente. Su matrimonio no pasa por el mejor momento y su hija no es que se mueva en la compañía más aconsejable, por lo que deciden dejar su residencia en Londres para empezar de nuevo en el sur de Francia. Allí vivirá también Chucks Basil, una estrella de rock venida a menos, amigo incondicional de la familia.

Una noche, circulando por una carretera rural, Chucks, en estado ebrio, tiene un accidente de coche y atropella a un hombre que, tras susurrarle unas palabras, muere. Chucks huye, y cuando la conciencia le hace volver al lugar de los hechos, no encuentra el cadáver ni rastro alguno del accidente. Al contárselo a su mejor amigo, Bert, este quiere creerlo, pero dado el pasado inestable mental de su amigo, no puede evitar tener dudas sobre lo realmente acontecido. ¿Qué ha ocurrido realmente? ¿Hubo un accidente o es fruto del alcohol y la imaginación de Chuks? ¿Quién era el hombre supuestamente atropellado? 

Nos encontramos con una historia contada en primera persona por Bert, el protagonista, una historia que contiene elementos comunes con la anterior novela del autor:  visiones, pesadillas premonitorias, dudas sobre la certeza de lo que está pasando y suspense, mucho suspense, y es que "El mal camino" es un thriller en mayúsculas, con un ritmo narrativo que no decae en ningún momento y que va in crescendo desde que arranca.

Mikel Santiago sabe mantener la tensión, aumentarla capítulo a capítulo y acompañarla de las emociones y pinceladas irónicas de sus personajes. Una lectura de 426 páginas que dura un suspiro, con claras influencias de Stephen King, porque os advierto desde ya, que es imposible leer a Mikel Santiago y no acordarse de King. ¿A qué esperáis para leerlo?

lunes, 1 de junio de 2015

La caída de la Casa Usher, de Edgar Allan Poe.

"Durante todo un día cerrado, oscuro y silencioso de otoño en que las nubes se cernían opresivamente bajas en el cielo, había viajado solo, a caballo, por un camino monótono de la comarca, y por fin, cuando ya el atardecer se poblaba de sombras, llegué a la vista de la melancólica Casa Usher."


"La caída de la Casa Usher" es un cuento de terror, uno de los más destacables en el haber del escritor estadounidense Edgar Allan Poe (1809-1849).

Narrado en primera persona, nuestro protagonista acude a visitar a un viejo amigo, Roderick Usher, un peculiar y enfermizo artista que vive con su hermana, también enferma,  en una vieja mansión familiar y que le pide ayuda al encontrarse en un estado físico y mental delicado ante el misterioso ambiente que envuelve al caserón. Pronto, nuestro protagonista sentirá el influjo y las consecuencias de habitar en tan enigmático lugar. 

El señor Usher solo tolera determinados alimentos insípidos, solo puede llevar ropa de determinada clase de tejido, detesta el olor de la flores y su vista se tortura ante la luz más ténue. En definitiva, Roderick Usher es esclavo de una especie anómala de terror:

"En este estado de abatimiento, de debilidad, presiento que llegará, tarde o temprano, la hora en que deba abandonar la cordura y la vida, en lucha con el terrible fantasma: El MIEDO." (Roderick Usher).

 Publicada inicialmente en una revista en 1839, nos encontramos ante uno de los clásicos de Poe preferidos por la crítica.  Publicado en la actualidad por Nórdica libros en una preciosa edición ilustrada por Agustín Comotto, este libro es una auténtica joya de la literatura. Desde la primera página, con un estilo denso, cuidado e impecable en lo que a narración se refiere, el autor nos sumerge en un ambiente inquietante, lúgubre, terrorífico a través de magistrales descripciones en cuanto al entorno y a los personajes.

El lector siente desde el principio el embrujo y la atmósfera oscura que rodea la Casa Usher, la tensión e inquietud del protagonista, el enajenamiento progresivo del señor Usher y sus extravagancias, las peculiaridades de su hermana enferma. En menos de cien páginas conocemos a unos personajes que despiertan en nosotros terror y compasión a partes iguales y sentimos en nuestra propia piel esta historia de terror gótico y psicológico. Imprescindible.

"La furia impetuosa del viento, al entrar, casi nos levantó del suelo. Era, en verdad, una noche de tormenta desatada pero severamente hermosa y salvajemente singular por su belleza y su terror".


martes, 26 de mayo de 2015

La perra de mi vida, de Claude Duneton.

"Está allí...Allá a lo lejos , al fondo de esa distancia que me une al presente: mi infancia. Rita presenció todo aquello a mi lado. Las menos veces como testigo, las más formando parte de ella."




No es ningún secreto mi tendencia a leer libros donde los perros tengan algún tipo de protagonismo, de modo que al tener noticias de este libro de Malpaso tuve claro que lo quería leer. ¿Quién es la perra de mi vida? ¿De la vida de quién?

Los detalles nos lo cuenta en el prólogo Antonio Soler, quien tuvo la oportunidad de conocer al autor, Claude Duneton (1935-2012), un filológo, historiador y profesor cuya obra empieza a publicarse en nuestro país con este título como punto de partida. 

El autor viaja a su pasado a través de esta breve novela, y nos lleva a sus años de de infancia y juventud. Perteneciente a una familia de campesinos, él mismo trabaja también la tierra en la aldea en la que viven al sur de Francia. Corren tiempos difíciles, duros, de ocupación alemana, unas circunstancias que impregnan el ambiente del hogar de nuestro pequeño protagonista, que crece entre discusiones y hostilidades. Y en este contexto, llega por casualidad a su vida la perra Rita, una perra desastrosa, muy traviesa e inquieta. No es especialmente cariñosa, pero se convierte en la fiel compañera de Claude.

A lo largo de los años seremos testigos de la relación entre ambos en el día a día y, esto, sin duda, es el punto fuerte de la novela y lo que más me ha gustado: el realismo con el que se cuenta. Sin florituras, mezclando y armonizando humor, ironía, dramatismo y elegancia en la narración. Hay fragmentos de gran crueldad, reflejo de una vida y unas costumbres que todavía perduran en el ámbito rural, y hay fragmentos evocadores cargados de sentimientos que nos hace sentirnos muy cerca de aquel niño y su mascota. Muy recomendable.

"Cuando llovía, Rita caminaba bajo la carreta, a cubierto. Había comprendido las vicisitudes del mundo y la inestabilidad del aire..."

martes, 19 de mayo de 2015

Los lazos, de Florence Noiville.

"¿Qué ocurre en nuestro interior cuando creamos lazos con un ser al que nunca hubiéramos debido acercarnos?"



Marie es una escritora de éxito que, al cumplir los 49 años, decide escribir a H., su primer gran amor, su profesor de literatura, que contaba con esa misma edad cuando ella lo conoció a los diecisiete. Anna, su hija, descubrirá casualmente esa carta y accederá, a la vez que lo hace el lector,  a la vida pasada de su madre, así como esa relación tan peculiar y profunda que la unió a un hombre casado, de aspecto desaliñado, con hijos y bastante mayor que ella, el hombre al que admiraba por haberle abierto los ojos al arte y a la literatura.

Mediante "Los lazos", la escritora y periodista francesa Florence Noiville, rinde un pequeño y humilde guiño/homenaje a la "Lolita" de Nabokov.  Con un estilo sencillo, profundo y en ocasiones poético, se van alternando las voces de madre e hija, en distintos tiempos...y así asistimos a una historia de amor desprovista de toda lógica y razón, y a la historia de una hija con necesidad de conocerse a sí misma y a su madre a través de su pasado. Para ello no dudará en recurrir a familiares y amigos de esos años remotos que tan enigmáticos e importantes le parecen para acercarse más a sus orígenes.

Una novela diferente, con pinceladas autobiográficas, breve e intimista que conjuga muy bien ambas historias, y en la que encontraremos numerosas referencias literarias y filosóficas que invitan a la reflexión.