martes, 19 de julio de 2016

Quince perros. André Alexis.

"Un entendimiento perfecto entre dos seres
 no es garantía de felicidad."




Lo eterno a veces aburre, claro que sí. Los dioses lo saben, y... ¿qué mejor que distraerse con los humanos y habitantes de la Tierra en general? Apolo y Hermes se encuentran de visita en nuestro planeta. Se encuentran en un bar departiendo sobre lo humano y lo divino. Apolo cree que los hombres están condenados a no entenderse, que son completos ignorantes con respecto a lo que significan sus palabras para los demás. Hermes, en cambio, cree que la conciencia y el lenguaje dan la felicidad. Ambos deciden hacer un experiento y una apuesta que no gustará nada a Zeus: acuerdan conceder palabra y pensamiento a quince perros que están pasando la noche en una clínica veterinaria cercana...

"Esos pobres perros  no tienen las mismas capacidades que los humanos. No están hechos para soportar la duda ni para saber que algún día morirán. Con sus sentidos e instintos, sufrirán el doble que los humanos."

 Estamos ante una de las propuestas más originales que he visto en literatura en los últimos tiempos. Con un estilo narrativo sencillo, nos vamos adentrando en una historia muy reflexiva, con toques filosóficos, donde el humor, la emoción y la crueldad también tienen cabida.

"Cada uno reaccionó de manera diferente a su nueva condición. A Atticus la situación le parecía intolerable. Bastante traumático resultaba ya saber que uno era un simple perro, como para vivir en un mundo en el que los otros perros te trataban como si no fueses de los suyos (...) Prince era el único que aceptaba totalmente aquel cambio en su conciencia. Era como si hubiese descubierto un nuevo modo de ver, una perspectiva que volvía extraño y maravilloso todo lo que había conocido hasta entonces (...) Benjy era el que mejor se había acomodado a la nueva manera de pensar. De naturaleza egoísta, ponía su inteligencia casi exclusivamente al servicio de sus caprichos, necesidades y deseos."

Instinto vs razón. Vamos conociendo la evolución de cada uno de los perros. En algunos prevalece el instinto y la mentalidad de manada y jerarquía. Otros sufren un auténtico conflicto de identidad, y hay quien desarrolla las características humanas más oscuras: egoísmo, doblez, ansia de poder, hasta el punto de que varios perros llegan a adquirir un carácter extremadamente violento. La conciencia se presenta como una bendición o una maldición, según los casos, y el autor logra que tomemos la hipótesis como cierta, que nos parezca creíble que algo así pueda suceder, de tal modo que, como dice Eduardo Mendoza "uno acaba con la certeza de que los perros del mundo le ocultan algo".

"Majnoun nunca hubiese pensado que la inteligencia pudiera tener nada que ver con el estatus. Le pareció que aquello que los humanos denominaban inteligencia era, en todos los sentidos, inferior al conocimiento que él recordaba haber tenido en su antigua vida de perro, la vida que había llevado antes de que el pensamiento lo tocase de refilón. Cuando llegó a la conclusión de que Miguel le concedía a Benjy un estatus superior porque el beagle rodaba por el suelo y se hacía el muerto, Majnoun se quedó pasmado."

 Esta novela de tan solo 186 páginas es de los que no se van de tu cabeza fácilmente. No he dejado de darle vueltas a cómo enfocar la reseña, pues tenía la sensación de no transmitir lo conveniente y necesaria que considero esta lectura, lo que me ha gustado y cómo me ha dejado huella con las reflexiones que me ha llevado a hacer. Os aseguro que estos quince perros no os dejarán indiferentes. Por favor, leedlo.

"Por gris que fuese el mundo, seguía plagado de olores. Algunos humanos resultaban indescifrables o inestables. Podían cambiar de humor en un segundo y pasar de la bondad al instinto asesino sin previo aviso."


19 comentarios:

  1. Te haré caso. Si lo encuentro le daré una oportunidad. Besotes.

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  2. Pues anotado queda, parece una propuesta diferente
    Besos

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  3. Me lo pides por favor y me da mucha pena decirte que no pero los perros no me gustan, en general los animales no me gustan solo alguno en concreto y por supuesto estoy en contra de la tortura y el maltrato. Pero para leerlos no. Y estoy de acuerdo con Apolo que no nos entendemos aunque a veces sí. Es un poco una mezcla de ambas cosas.
    Besos

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  4. Parece muy divertido y original. Además, fíjate que ayer me encontré con una persona que no sabía quien era Zeus...
    besos

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  5. Sólo con tu "por favor, leedlo" habría bastado como reseña :-p Tomo nota del libro (que no conocía, por cierto) para hacer un regalo ;-)

    Besos!

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  6. No me veo leyéndolo, y más si cuesta trabajo enfocar la reseña. Besos.

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  7. Ya sabes que lo tengo, aunque aún no pude leerlo. De esta semana no pasa, con tu reseña me dejas intrigada y con muchas ganas de conocer estos perros.
    Besitos

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  8. Pues no me hubiera fijado en este libro, pero después de tu reseña me queda claro que tengo que leerlo. El problema es cuándo.
    Besotes!!!

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  9. Esta vez creo que no me atrae tu lectura. No sé, no me veo...
    Besos

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  10. Te hago caso, la leeré seguro, seguro, seguro.
    Besos.

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  11. Pues me fío, me gusta el dilema que parece plantear, el cambio de identidad, la toma de conciencia, no me esperaba esos planteamientos ni las citas que dejas, reflejan un estilo que no era el que de entrada (por el título) pensaría para un libro con protagonistas perrunos. Qué de presuposiciones!
    Besos

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  12. No lo conocía pero me has convencido. Después de tu reseña, ¿cómo no leerlo?
    Abrazo!

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  13. La literatura perruna es lo mío! Me encanta lo que cuentas así que va para la saca! 1beso!

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  14. Pues sí que parece original. Algo había leído... Anotado queda. Besos

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  15. ¡¡Hola!!
    Si es novela tan corta no se me va a olvidar nunca, entonces debe de ser leída.Queda más que apuntada:D
    Besitos!

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  16. Lo dejo pasar, no me llama en esta ocasión
    Besos

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  17. Ufff dramon para mi mente, leerlo o no leerlo esa es la cuestión. Se que lo voy a pasar mal pero por otra parte creo que no podría pasar sin echarle un vistazo, devorarlo y correr a comerme a besos a mis chuchos queridos.

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  18. Pues habrá que tenerlo en cuenta!!

    Besotes

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