martes, 28 de junio de 2016

La última salida. Federico Axat.



Federico Axat (Buenos Aires, 1975) es ingeniero de profesión , pero su vocación lo ha llevado a dedicarse también a la escritura. Tiene varios libros publicados, pero el que os traigo hoy es el único que he leído. Sin duda, os adelanto que no será el último.

"La última salida" cuenta la historia de Ted, un hombre rico, con una mujer y dos hijas adorables. Parace que lo tiene todo en la vida. Sin embargo, cuando lo conocemos está a punto de quitarse la vida en su casa. Justo cuando va a apretar el gatillo, alguien llama al timbre. Duda si ignorarlo y seguir adelante con su plan, pero entonces descubre una nota entre sus cosas, una nota que no recuerda haber escrito, y que dice "Abre la puerta. Es tu última salida". A partir de ese momento, la historia no da respiro, y sus 542 páginas transcurren casi sin que te des cuenta.

Federico Axat juega con el lector a su antojo, lo confunde a través de giros inesperados y altas dosis de suspense. En esta historia la realidad nunca es lo que parece. Los personajes me han encantado. Están muy bien definidos. He sentido la angustia de Ted, el protagonista, he dudado de él, al igual que de la psicóloga a través de la cual conocemos su pasado. También merece destacar a Lynch, pero prefiero no dar detalles, porque creo que da mucho juego y que es fundamental que lo descubra el lector.

En definitiva, estamos ante un thriller de esos a los que te acercas con ciertas dudas, por la publicidad y la etiqueta que se le coloca "lo mejor que vas a leer este año", pero debo decir que no es una exageración. Efectivamente, va a ser de lo mejor que haya leído en este año. Una novela ágil, trepidante, perturbadora y muy bien construída. Algo que valoro mucho. No me gustan las trampas que a veces se hacen en el género para dar salida a las tramas enrevesadas y complejas. Pues bien, este no es el caso. El autor llega un desenlace impactante en el que da margen a la interpretación del lector, pero donde casi todo queda bien claro.


martes, 21 de junio de 2016

Reencuentro. Margaret Deland.

"Según los habitantes de Old Chester, ser romántico es tan solo un poco menos reprobable que darse aires de grandeza. En sus setenta años de vida, el capitán Alfred Price no podía ser tachado de vanidoso, aunque,  ciertamente, tenía algo de responsabilidad en lo que se refiere al romance".
 

Por fin me estreno con un título de la editorial dÉpoca. Sin duda no será el último. Se trata de su colección "Nouvelles de Época", un género donde se incluyen joyas cuya autoría no siempre corresponde a escritores de renombre. A Margaret Deland, autora del libro que os traigo hoy, se la ha definido como la Elisabeth Gaskell norteamericana. Así nos lo explica clara y detalladamente Laura López en el prólogo de esta maravillosa y cuidada edición.

¿Sabéis? No he podido evitar que esta historia me recuerde en cierto modo a una película clásica que siempre he disfrutado mucho: "Solo el cielo lo sabe", con Rock Hudson  y Jane Wyman. En aquella ocasión, una solitaria viuda entregada a sus hijos (ya mayorcitos) cuando van a visitarla,  se enamora de un jardinero mucho más joven que ella. Ese romance no es aceptado en su entorno familiar ni social, lo cual resulta muy doloroso para los protagonistas.

Pero vayamos con la historia que nos ocupa. Nos situamos en Old Chester, un pequeño pueblo de Pensilvania, la aldea en la que pasó su infancia y adolescencia la señora North, que ahora regresa en el ocaso de su vida. Allí conoció al amor de su vida, al capitán Alfred Price, con quien no pudo llevar la relación a buen termino. Ahora se reencuentra con él, resulta ser su vecino,  pero en esta ocasión tampoco lo tendrán fácil. 

Nos encontramos ante una corta novela cargada de ironía, situaciones pintorescas, chismes y murmuraciones típicas, y es que los protagonistas lo tendrán todo en contra en esta segunda oportunidad que les ofrece el destino. ¿Conseguirán salvar los obstáculos? Para ello tenéis que leerla, os aseguro que una vez comenzada, no podréis parar. Una novela elegante en todos los sentidos. Literatura de calidad. De obligada lectura.




viernes, 17 de junio de 2016

Viernes de estreno: Cazando Cuentos.


Lo anuncié hace un par de semanas por las redes y ahora lo anuncio aquí. Como algunos sabéis ya ( aprovecho para dar las gracias por vuestro apoyo), he comenzado una nueva andadura infantil para compartir mis experiencias con los más pequeños. Se trata de "Cazando Cuentos". Los detalles los podréis ver allí mismo. Estáis, como siempre, en vuestra casa.  Gracias, siempre. ¡Buen fin de semana!


martes, 14 de junio de 2016

Un perro. Alejandro Palomas.


"Y es que, a pesar de lo que aprendemos, de lo que vemos, oímos, tocamos...de lo que la vida y los años nos enseñan, es imposible evitar que siga siendo el perdón, o su ausencia, la medida del amor. Cuanto más queremos, más cuesta perdonar, porque el miedo al dolor repetido es también mayor y porque cuando alguien muy querido nos falla, la vida se derrumba entera, el niño que hay dentro se queda desnudo y todo duele más."


¿ Y qué digo yo ahora de este escritor y de este libro que no se haya dicho ya? No puedo ser objetiva con él, estoy palomizada, ya lo sabéis. Alejandro retoma la historia de Fer, Amalia, Silvia y Emma a los que conocimos en "Una madre". También sabremos de Max y de R, nuevo integrante en la familia. En esta ocasión nos situamos en una cafetería por la tarde. Allí Fer espera angustiado una llamada. Pero no estará solo en la espera, y la tarde se convertirá en una jornada de confesiones y verdades liberadoras. 

Este libro puede leerse de forma independiente, si bien mi consejo es leer ambos títulos, porque en el caso de Palomas, nunca es demasiado, y es un placer empaparse de tanta sensibilidad e intensidad al narrar. Nuevamente el autor (y no solo el autor, sino también la persona) me ha arrancado sonrisas y lágrimas, y me ha robado el corazón. 

Me ha resultado muy fácil empatizar con Fer, con las ausencias, con las cosas de Amalia. Cómo no reírme, si mi propia madre me ha sacado más de una vez los colores delante del veterinario de Enzo con sus peculiares consultas y observaciones sobre el mundo animal. 

Un perro es un libro con alma. De esos que permanecen, de los que guardas para volver a sus fragmentos de vez en cuando, porque Alejandro hace que sus historias sean también las tuyas, tiene ese don para llegar y remover. Y a mí me encanta. Y quiero más, aunque sabré respetar los tiempos.

"Y es que en ese momento de mi vida yo todavía ignoraba que las respuestas a las heridas más profundas suelen llegar cuando lo que somos queda definitivamente atrás y las explicaciones ya no sirven para calmar el dolor, sino para integrarlo en lo que somos o fuimos (...) Por eso, explicar mientras dolemos es una trampa: el dolor hay que dolerlo entero, dejar que la médula se impregne de él y que el plexo se oscurezca hasta obturarse."

miércoles, 8 de junio de 2016

El ladrón de niebla. Lavinia Petti.


"Antonio no había caminado nunca tanto; normalmente vivía refugiado entre sus cuatro impenetrables paredes, para evitar que su fantasía se viera ensuciada por la tristeza de la realidad".



 
Érase una vez...

* Un escritor de éxito muy peculiar, llamado, Antonio M. Fonte. Casi no se relaciona con nadie, salvo con su agente literario y su gata...

* Una misteriosa carta fechada quince años atrás, de un antiguo amor de cabellos verdes que no recuerda, lo que le hará emprender una búsqueda complicada, porque las cosas olvidadas van a otro mundo...

* Una mundo de palacios señoriales, subastas de ilusiones, libélulas tatuadas que cobran vida, sortilegios sin fin...Un ladrón de niebla...

* Una novela donde fantasía y realidad van de la mano, donde llegamos a dudar sobre lo que está pasando.

* Una historia llena de reflexiones, humor, surrealismo...

* Una lectura que abordar con la mente y el espíritu lector abierto de par en par, porque en este mundo nada es lo que parece...


"¿Ha sentido alguna vez una emoción tan fuerte, ligada a un acontecimiento ya concluido, como para que cueste creer que haya acabado de verdad, que las cosas no puedan volver  a ser como antes? (...) Las verdaderas ilusiones no duran ciertamente una hora."