lunes, 30 de junio de 2014

Franz y Greta, de David Cameo.


 Hasta el momento, David Cameo había publicado sus anteriores novelas bajo el seudónimo de Pablo Tusset. Con "Franz y Greta" comienza una nueva etapa en su trayectoria.

Franz es un niño inteligente y sensible que se va adentrando en la edad adulta. Tiene una hermana pequeña, Greta y una madrasta, Úrsula, que los lleva a un centro comercial.  Allí los hermanos se pierden y Franz, pese  los consejos de un misterioso personaje, decide acudir al "Departamento de niños perdidos" del centro, donde descubrirá la maldición que pesa sobre el lugar, puesto que muy pocos conocen que el centro comercial está construido sobre un antiguo cementerio y hospicio regentado por sor Fauna y sor Flora. Franz y Greta deberán encontrar la forma de volver a casa. El regreso no será nada fácil.

Nos encontramos ante una historia donde realidad y fantasía van de la mano. Franz nos llevará de su mano por un camino lleno de aventuras y superación. Un trayecto donde el lector encontrará constantes guiños a películas,  cuentos clásicos y contemporáneos. Una propuesta muy original y atrevida que no me atrevo a recomendar a todo el mundo, si bien debo decir que en mi caso la he disfrutado.

Con un dominio del lenguaje de lo más resaltable, David Cameo nos ofrece un cuento para adultos con elementos de los que hemos disfrutado alguna vez en nuestra vida lectora o cinematográfica: faunos, madrastras, lugares malditos, brujas y demás seres fantásticos.

En definitiva, el viaje interior de un niño al que vemos hacerse adulto a través de una fábula muy recomendable.


viernes, 27 de junio de 2014

# 23. Pasen, lean, sientan y vean: acuarela.

#Viernes #Acuarela

En los mapas del cielo,
el sol siempre es amarillo;
y la lluvia y las nubes,
no pueden velar tanto brillo.

Ni los árboles nunca,
podrán ocultar el camino;
de su luz hacia el bosque perdido,
de nuestro destino.
(...)

La esperanza jamás se pierde,
los malos tiempos pasarán.
Piensa que el futuro es una acuarela,
y tu vida un lienzo que colorear...


miércoles, 25 de junio de 2014

Escritoras únicas: Janet Frame.

"Si no podía sobrevivir en el mundo de los que escriben cuentos,
 ¿dónde iba a hacerlo, entonces?" 




En los antípodas de las islas Británicas, Nueva Zelanda constituye un archipiélago cuya lejanía literaria triunfa sobre la geográfica. El destino de la novelista Janet Frame (1.924-2.004), confirma estas distancias. Considerada en su país la escritora más representativa y a la vez la más irreductible, sólo fue conocida más allá de los límites patrios después del éxito del film "Un ángel en mi mesa", basado sobre los tres volúmenes de su autobiografía.

 Hija de un ingeniero ferroviario arruinado, cursó sus estudios en la Universidad de Otago. Cuando era una joven estudiante universitaria, su timidez e inseguridad la hacían mantenerse apartada, y esto, junto con un torpe intento de suicidio, la condujeron a la primera de sus reclusiones en un hospital para enfermos mentales. A causa de un diagnóstico equivocado que la declaraba esquizofrénica, se le administró una serie de horribles tratamientos.

Comenzó a escribir en el hospital mental, fruto de sus lecturas de los clásicos. Compuso su primer libro de cuentos titulado "El lago: relatos" (1952), con el que obtuvo el premio Hubert Church de prosa y se libró además de una intervención de psicocirugía. El influyente autor neozelandés Frank Sargeson dio su completo apoyo a la ya escritora, que estaba terminando su primera novela, publicada con el título de "Los búhos no lloran" (1957), en la que explora sus traumáticas experiencias, y habla sobre lo frágil que es la línea divisoria que marca la diferencia entre la lucidez y la locura.

La producción novelística de Frame se compone de once intranquilizadoras novelas de una gran complejidad, de entre las que sobresalen títulos como "Rostros en el agua" (1961), "Pájaros de lluvia" (1968), "Vida en el Maniototo" (1979), "El mensajero de Mirror City" (1985) o "Los carpatianos", con la que obtuvo el premio de literatura de la Commonwealth en 1989. Frame escribió además novela corta, cuatro libros de relatos y apuntes, los poemas recogidos en su único libro de poesía, "El espejo de bolsillo" (1967), y una publicación dedicada al mundo infantil titulada "Mona Minim y el olor del sol" (1969).

 Pero su reputación como novelista y su verdadera popularidad no se produjo hasta la publicación de sus tres más importantes novelas que llevaban por título "Hacia la isla" (1982), con la que consiguió el premio James Wattie al libro del año 1983, "Un ángel en mi mesa" (1984), galardonada con el premio de literatura de Nueva Zelanda; y "El enviado de la ciudad de cristal" (1985).

   Fuentes:

viernes, 20 de junio de 2014

SMILE (XXI)

#Smile #Viernes
#A veces


A veces las cosas se tuercen por diversos motivos, y lo que menos te apetece es hacer una entrada hoy. De pronto, alguien ajeno a todo te manda un mensaje preguntándose cómo será tu post del viernes. Eso, y alguna cosa más, te hace pasar por aquí para dejar algunas imágenes acompañadas de buenos deseos para hoy, para el fin de semana y para siempre. 

¡Sonreíd!
¡Feliz Viernes!








miércoles, 18 de junio de 2014

El paciente, de Juan Gómez-Jurado

Es prácticamente imposible no conocer esta novela como consecuencia del "boom" mediático del que ha sido objeto. Confieso que me dejé llevar por la curiosidad y las opiniones que iba leyendo. El destino quiso que el autor visitara mi ciudad, así que asistí a la presentación del libro. Allí tuve la oportunidad de conocer a un autor muy amable y comunicativo con sus lectores. Conforme más iba hablando, más claro tenía que leería su novela. 

El momento clave tuvo lugar cuando Juan Gómez comentó que, tras terminar de escribir la historia, había necesitado centrarse y volver a la realidad, pues su implicación emocional con el protagonista era tal, que quedó en cierto modo "afectado". Y claro, llegados a este punto, yo tenía que leer este libro sí o sí.

En definitiva, la combinación de estos factores, y alguno que otro más, hizo que me acercara a esta lectura con muchas ganas, con pura predisposición a su gozo y disfrute, y a veces, en estos casos, pasa lo que pasa...

"El paciente" cuenta la historia de David Evans, un afamado doctor cuya hija secuestran, obligándolo a enfrentarse a el dilema moral de salvarla o ceder al chantaje y dejar morir a su paciente en la mesa de operación. Su paciente, por si alguien no lo sabe todavía, es el presidente de los Estados Unidos. El protagonista, narrador en primera persona, nos cuenta ya en la primera página que se encuentra en el corredor de la muerte y que un jurado lo declaró culpable. Se supone que a partir de aquí uno ya no puede dejar de leer deseando conocer qué ha sucedido, pero no ha sido mi caso.

Lo cierto es que es una historia que me ha resultado entretenida, muy visual (demasiado explícita en algunos momentos). LLegué a dudar sobre si estaba leyendo un libro o viendo una película; estamos ante una novela indudablemente guionizada y orientada a su adaptación cinematográfica americana (objetivo conseguido, según nos contó el autor). Sin embargo, en ningún momento me ha resultado adictiva, seguramente por dos motivos, a saber: porque la alternancia de los capítulos dedicados a David con los dedicados a Kate (su cuñada) ha impedido que se mantuviera el ritmo supuestamente trepidante de las 63 horas en las que suceden los hechos, y porque no he terminado de acostumbrarme a  la combinación de la narración en primera persona del protagonista con la narración en tercera cuando se habla de Kate.

Por otro lado, hay detalles que han hecho que no me parezca creíble lo que leía:

 *No puedo imaginar a un neurocirujano de prestigio y de clase alta informando  al presidente de su país (sin tener ningún tipo de trato previo con él) sobre su operación en términos tales como " Eso aumentará las posibilidades de que se reproduzca antes. O de que en el proceso le convierta a usted en una versión color canela de una lechuga" (como el Dr. House, pero sin serlo).

* Tampoco puedo creer que, en un momento de máxima tensión y dramatismo entre David y Kate, el primero sienta que tiene la boca pastosa y acetona en el aliento, por lo que procede a respirar por la nariz hasta que ella retrocede, pues estaba demasiado cerca. Si se trataba de dar otro tono a la historia, yo no he sabido percibirlo.

 Otro elemento que no me ha convencido es que no llegamos a saber quién ha contratado al malo-malísimo, el Sr White, para chantajear al Dr Evans. Para saber más sobre él debes dejar un comentario sobre el libro en Amazon o contactar con el autor para que te lo envíe.

Por último, algo que no solamente no me ha gustado, sino que me ha molestado, es que el autor se valga del protagonista para reivindicar el rechazo a la posible descarga ilegal del libro. A mí, que me ha picado la curiosidad, que he tenido interés y he pagado cerca de 22 € por la novela, me molesta leer eso en boca de un personaje, cuando hay otras  opciones para hacerlo.

Os aseguro que me habría encantado disfrutar de esta historia tanto como muchos lo habéis hecho. Soy consciente de que su éxito es rotundo, no hay más que ver las ventas, su próxima adaptación al cine, las opiniones mayoritarias, su aceptación fuera de nuestro país, pero no ha podido ser.


lunes, 16 de junio de 2014

"La fuerza de los fuertes", de Jack London.



"Algún día todos los necios habrán muerto, y entonces, todos los que queden vivos avanzarán. La fuerza de los fuertes será de ellos y unirán su fuerza de tal manera que ningún hombre del mundo luchará contra otro."

Hace justo una semana os hablaba de los oficios desempeñados por conocidos escritores. Entre ellos, destaqué a Jack London (1.876-1.916). Su innata curiosidad y su afán de aventura lo llevaron a viajar por todo el mundo, muchas de sus experiencias constituirían la base de sus obras, obras admiradas por autores como Hemingway, Steinbeck o Kerouac.

"La fuerza de los fuertes" es una pequeña novela publicada por primera vez  en una revista (1.911). En ella conocemos a el viejo "Barba-Larga", anciano troglodita que le cuenta a sus tres nietos los orígenes de su raza, de las primeras leyes, instituciones y clases sociales. De una forma muy sencilla y desprovista de cualquier tipo de ornamentación narrativa, el anciano cuenta a sus nietos la evolución de los suyos, cómo surge la necesidad de unirse para protegerse del peligro común, cómo nace a necesidad de unas normas que regulen la convivencia en la tribu, y cómo, ya desde entonces, hay quien se aprovecha de su posición, convirtiéndose en un tirano que somete a los más débiles.

El lector encontrará aquí una especie de parábola crítica sobre nuestra evolución, el origen de la riqueza, la desigualdad, la violencia y otros males que hoy perduran. La Editorial Traspiés ha rescatado este cuento con unas preciosas ilustraciones de Mar del Valle que embellecen más si cabe esta pequeña gran obra de London.


viernes, 13 de junio de 2014

# 22. Pasen, lean, sientan y vean: Shiny Happy People...

 A Marilú y Marina.
 
#Viernes (¿Viernes 13?) #Smile
#Shiny Happy People




 Propósitos para el fin de semana 

1. Tomar el café de toda la vida, y alguno italiano si encarta,  pero no café turco. En una de las recientes salidas con Cuentalibros y Cargada con libros iba con la mente puesta en alguna bebida fría, pero al ir a una tetería nueva de la ciudad, en un alarde de postureo multicultural, tuve la fantástica e inolvidable idea de tomarme un café turco cargado por el diablo. Necesité tres sobres se azúcar, todos ellos con la misma cita de Oscar Wilde, para digerir unos centilitros de un tipo de café que me tuvo con ganas de dar saltos por el salón en plena madrugada. Eso sí, llevaba cardamomo y le daba un toque curioso.

2. Ver el fútbol. Una vez cada cuatro años, no hace daño. Que no se diga.

3. Libros, cine, música, buena compañía...Asimilar con buen humor que entro en los meses que menos me gustan del año.

4. Y por supuesto...sonreír.

 Y como de mayor quiero ser como la zumbada de B-52 en este vídeo, ahí os lo dejo.


¡FELIZ VIERNES!
¡BUEN FIN DE SEMANA!


miércoles, 11 de junio de 2014

La cartera del cretino, de Kurt Vonnegut.

 "...La primera norma de cualquier curso de escritura creativa, que a mí se me antoja excelente, es: escribe sobre lo que conoces." (Kurt Vonnegut).


Decía la famosa cita que para viajar lejos no hay mejor nave que un libro. Pues bien, este viaje me ha encantado, he conocido a personajes que me han propiciado un trayecto de lo más placentero.

En este viaje me encontré con David, un pintor que acababa de perder al amor de su vida y que se encontraba obsesionado con la posibilidad de viajar al pasado unos instantes para volver a ver a su chica.

 Posteriormente, fui testigo de cómo se preparaba una gran obra de teatro, "Roma", cuya protagonista es una prostituta que debe ser interpretada por una joven gazmoña y puritana educada bajo la doble moral del estafador de su padre. Debo decir que disfruté mucho de los ensayos y del estreno de la función. 

En otra de las paradas que hice en tan interesante viaje literario, me presentaron a Eddie, un joven directivo, misógino tras el abandono de su mujer. La pobre de su secretaria tenía que soportar su mal humor a diario. Me apenó despedirme de ella, pero debía abandonar el barco y tomar un tren hacia París. En él, conocí a tres parejas de distintas generaciones que no me dejaron indiferente.

Ha sido, en definitiva, un viaje de lo más variado, oscuro a veces, pero en general divertido, donde he podido visitar los distintos rincones del alma humana. Sin duda repetiré, viajaré con la misma nave a similares destinos.

¿Os apetece hacer el mismo recorrido? En tal caso, anotad:

*Nave: "La cartera del cretino".
*Capitán: Kurt Vonnegut.
*Puerto: Malpaso Ediciones (que apuesta por la calidad en sus viajes).

Finales inesperados, ironía, sátira y un incuestionable ingenio de la mano de uno de los grandes de la literatura americana, Kurt Vonnegut (1.922-2.007), será lo que encontréis a lo largo del viaje. Ya de regreso, disfrutaréis de un breve ensayo del piloto-autor de carácter social, histórico y biográfico, así como de un apéndice con una pequeña historia sin terminar.

No tengáis miedo ni prejuicios hacia este tipo de viajes cortos, (este en concreto es la primera vez que podemos disfrutarlo en nuestro país). Sería una pena no disfrutar de la buena literatura por ello.

lunes, 9 de junio de 2014

Trabajos forzados, de Daria Galateria.

Hablando con Marilú sobre las novedades y libros de Impedimenta, me avisó de la existencia de este libro.

 Somos muchos los lectores que disfrutamos no solo leyendo libros sobre libros, sino que también nos gusta saber quién hay detrás de ese escritor que tanto nos gusta, cómo ha llegado a ser quién es, sus comienzos, por qué escribe y de qué forma se vislumbra su vida personal en su estilo o en las historias que cuenta.

Tampoco es nuevo el hecho de que un gran número de autores no pueden dedicarse en exclusiva a la escritura y necesitan un empleo estable en la medida de lo posible para subsistir. Esto ha sido así siempre, y de eso nos habla esta profesora de Lengua y Literatura francesa, Daria Galateria en "Trabajos forzados, los otros oficios de los escritores"

En este nuevo "tesoro" de Impedimenta, encontramos un peculiar catálogo de escritores, la mayoría de ellos sin demasiados estudios, sin formación filológica ni conocimientos técnicos y teóricos asociados a ella. Contaban, eso sí, con verdadera vocación por contar historias, y no importaba que trabajasen interminables jornadas de trece horas, buscaban la forma de dar rienda suelta y materializar aquello que querían contar. Es incuestionable que estos escritores se han hecho un hueco en la literatura.

Así, conoceremos a un Jack London (1.876-1.916), ladrón nocturno de ostras en la bahía de San Francisco, cazador de focas, repartidor de periódicos, y policía del Golfo de San Francisco, experiencia esta última que daría lugar a sus "Cuentos de la patrulla de pesca". Tras sus tediosas jornadas laborales se escondía su pasión por las historias de aventuras que tanto le inspiraron (sí, le inspiraron, porque la inspiración, amigos, existe). LLegó a ser el escritor mejor pagado de su época.

También sabremos más de ese agente de seguros que dejó Química para estudiar Derecho y que, cuando se especializó en seguros de accidentes laborales, ayudaba discretamente a lo clientes que perdían su derecho a indemnización por no plantear correctamente en forma su reclamación. Hablo de Franz Kafka (1.883-1.924). En su primera semana de trabajo escribiría a Hedwig Weiler: "Trabajo en los seguros con la esperanza de sentarme en un sillón en países lejanísimos; de contemplar desde la ventana de la oficina los campos de caña de azúcar o los cementerios musulmanes..."

Conforme vamos pasando las páginas de este libro, sabremos de autores como Raymond Chandler, Céline, cuyo trabajo consistía en dar opinión militar para la expedición de visados de ingreso en Francia (Mata Hari sería una de las solicitantes); Dashiell Hammett, cuya familia vivía a pocas manzanas de la casa que había pertenecido a Poe, y cuyo jefe en su agencia de detectives acabaría siendo "Continental  Op" en sus primeros cuentos; Antoine de Saint-Exupéry, aviador, cuyos dibujos y borrones en servilletas realizados en su tiempo libre como recluta acabarían convirtiéndose en su "Principito"; Charles Bukowski, un chico maltratado por su padre, con acné devastador, dislexia, pasión por la lectura y un claro ánimo de provocar que lo llevó a ser expulsado en numerosas ocasiones a lo largo de su vida académica.

Si os apetece saber más de la vida de estas figuras literarias, así como de otras (Boris Vian, George Orwell, Lawrence de Arabia, Colette, Thomas Eliot etc), no dudéis, este es vuestro libro.


viernes, 6 de junio de 2014

# 21. Pasen, lean sientan y vean: Counting Stars

 #Viernes #Smile
#COUNTING STARS

Me encuentro perturbada anímicamente por culpa de una canción que tengo en la cabeza, con tenaz persistencia, así que no queda otra que propagar el virus de mi obsesión este fin de semana:

"...I see this life like a swinging vine
Swing my heart across the line
And my face is flashing signs
Seek it out and you shall find

Old, but I'm not that old
Young, but I'm not that bold
I don't think the world is sold
I'm just doing what we're told

I feel something so right
Doing the wrong thing
I feel something so wrong
Doing the right thing
I could lie, coudn't I, could lie
Everything that kills me makes me feel alive..."

miércoles, 4 de junio de 2014

Escritoras únicas: Delmira Agustini.

La uruguaya Delmira Agustini (1886-1914) fue una de las pocas mujeres poetas de su época, pero una de las figuras de mayor vigencia del modernismo hispanoamericano, y lo que es aún más impresionante es que llegó a ser una poeta reconocida sin estudios universitarios y sin muchos años de vida. Su  prematura y trágica muerte  no impidió que se publicaran tres poemarios que llamaron la atención de sus contemporáneos y que desconcertaron a la sociedad uruguaya de su tiempo. Elogiada por Rubén Darío y por otros intelectuales del momento, la retórica modernista en ella va dejando paso a una nueva visión del lenguaje erótico, la del deseo femenino, que chocó con los códigos tradicionales de su entorno y que fue creando una escuela entre las voces femeninas que retoman su legado.

Se educó en el hogar, como solían hacerlo entonces las señoritas de la clase media alta, y recibió clases de francés, piano, pintura y dibujo. No obstante, la dedicación casi religiosa de sus padres para que a Delmira no le faltara nada en la edificación de su cultura, tuvo que ver con la extraordinaria sensibilidad y la inteligencia que desde muy pequeña ella demostró poseer.

En 1907 publica su primer poemario, "El libro blanco", que fue muy bien acogido por la crítica. En 1910 publica su segundo libro, "Cantos de la mañana". Para entonces su prestigio como poeta es considerable. En febrero de 1913 publica su tercer libro de poemas, "Los cálices vacíos", poemario más abiertamente erótico que los anteriores, algo que provoca un escándalo social que luego pasa a la murmuración incesante en torno a la joven poeta y su atrevimiento. 

Los poemas resultaron especialmente escandalosos no sólo porque su autora fuera joven, sino porque en ese momento se consideraba impropio que la mujer fuera sujeto de deseo, es decir, podía ser únicamente objeto deseado: 

     " Y era mi mirada una culebra
      apuntada entre zarzas de pestañas,
      al cisne reverente de tu cuerpo.
      Y era mi deseo una culebra
      glisando entre los riscos de la sombra
      a la estatua de lirios de tu cuerpo."

 Fue en  1913 también cuando  se casó con Enrique J. Reyes, quien venía de su mundo intelectual. Según testimonios, Reyes no dio importancia al talento de Agustini y de hecho quería que dejara la poesía después de casados. No es sorpendente que el matrimonio durara muy poco. Agustini le pidió el divorcio depués de un mes y medio de casados. Para complicar la situación aún más, Delmira había comenzado a intercambiar cartas románticas con el escritor argentino Manuel Ugarte.  Reyes no pudo soportar el abandono de Agustini. Le disparó dos tiros a la cabeza y de inmediato se suicidó.

Fuentes:



lunes, 2 de junio de 2014

Maldita, de Mercedes Pinto Maldonado.

Años 50 (no lo dice el libro, pero se deduce por la ambientación y algunos comentarios que he leído). Diego del Valle  es un terrateniente que pertenece a la quinta generación de una familia adinerada y poderosa que controla el entorno rural de donde residen. Diego tiene una mujer, Adela, que lo quiere más que a nada en el mundo, pero su orgullo, sus celos y su carácter machista le hacen desconfiar de ella y de la paternidad de la  hija que viene en camino: Lucía, una hija a la que no reconoce al nacer, a la que apoda "Maldita", y a la que condena a vivir en la antigua casucha de los guardeses.

Tenía mucha curiosidad y temor a la hora de leer este libro. Lo tenía en digital. Seguía a Mercedes en las redes, su trayectoria, su evolución, pero no me había acercado a sus novelas. Por un lado, pensaba que tantos lectores no podían estar equivocados, pero por otro temía a mis altas expectativas y a algunos detalles que ya conocía de antemano al leer tantas reseñas, como que el libro no se divide en capítulos (manías de lectora), que tiene algunas erratas, o que sus personajes están algo estereotipados (el malo malísimo, el malo que crece acomplejado e inseguro a causa de secuelas de un accidente, la niña perfecta etc). Al final, seguí mis impulsos, Mercedes venía a la Feria del libro de la ciudad, así que lo compré en papel y le hice una visita para que me lo firmara.

Atrás quedaron esos pequeños temores en cuanto empecé a leer la novela, una historia, que sin ser de suspense ni un thriller, me ha quitado más horas de sueño que otros títulos propios del género. "Maldita" es una historia familiar cargada de emotividad. Mercedes juga con las emociones del lector, lo hace pasar de la indignación y el odio a la compasión sobre un mismo personaje, porque estamos ante una novela de personajes

No cabe duda de que Lucía es la protagonista, una niña con una inteligencia intelectual y emocional especialmente desarrollada, una niña que se crece ante las adversidades y la falta de cariño, una chica que podría parecer demasiado perfecta, pero que logra cautivar a quien la conoce. Pero Lucía está rodeada de una amalgama de personajes muy bien construidos, muy creíbles, y esto es lo que más me ha gustado del libro, además de ser uno de los factores que me hacen admirar a un escritor: la capacidad de dar vida a distintos personajes, con distintas voces, características y matices

Así, conocemos a Diego, un hombre incapaz de pedir perdón, altanero, egoísta, incapaz de caer en sentimentalismo alguno, pero por el que llegamos a sentir algo de compasión al conocer su pasado y sus carencias afectivas. Carmen, una abuela fuerte y luchadora; Herminia, un ama de llaves que sabe manejar a Diego; Pedro, siempre leal pese a que no lo merezca el principal destinatario de su amistad; Luisa y Juan, los vecinos; el inquietante Juanito; Ángel, haciendo honor a su nombre...Personajes que se desarrollan en una logradísima ambientación, que llegan para quedarse y permanecer en la memoria lectora una vez finalizada la novela. ¿Alguna pega? seguramente el final, pero es tan bueno en general que no merece la pena comentarlo.

Una historia de secretos, penurias y miserias familiares a los que una niña tan especial trata de poner fin. ¿Lo conseguirá? Solo me queda añadir que este libro merece tener una larga vida, más allá de los intereses editoriales o del tipo de promoción que se haga de él. Para saber más de la autora, pinchad aquí.