jueves, 31 de octubre de 2013

El monte de las ánimas, de Gustavo Adolfo Bécquer.

"La noche de difuntos , me despertó a no sé qué hora el doble de las campanas. Su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes esta tradición que oí hace poco en Soria."


Hace un par de años en estas fechas os hablaba de Don Juan Tenorio. El año pasado le tocó a Stoker, aprovechando el centenario de su muerte. Hoy he decidido recurrir de nuevo a nuestra literatura, donde podemos encontrar auténticas joyitas como la que os traigo hoy. 

En general, en las leyendas de Bécquer podemos encontrar alusiones a hechos  misteriosos o transmundanos, pero estos elementos destacan especialmente en algunas en concreto, como es el caso de "El monte de las ánimas". Esta breve leyenda soriana cuenta cómo el joven Alonso le narra a Beatriz (su prima) lo que ocurrió  en el referido monte en tiempos de los Templarios. Posteriormente, nuestro protagonista se ve obligado  a acudir al meritado lugar para intentar complacer a su prima durante la noche de difuntos.

"Desde entonces dicen que cuando llega la noche de difuntos se oye doblar sola la campana de la capilla, y que las ánimas de los muertos envueltas en jirones de sus sudarios, corren como en una cacería fantástica por entre las breñas y los zarzales."



Disfruto mucho cada vez que leo este breve relato. Siempre lo leo de noche y creo que la sensación de miedo que pretende transmitir está lograda con maestría. Tiene fragmentos realmente inquietantes y sobrecogedores que juegan al contraste de los sonidos turbadores con los silencios escalofriantes. 

"...El silencio de la medianoche; con un murmullo monótono de agua distante, lejanos ladridos de perros, voces confusas, palabras ininteligibles; eco de pasos que van y vienen, crujir de ropas que se arrastran, suspiros que se ahogan, respiraciones fatigosas que casi se sienten, estremecimientos involuntarios que anuncian la presencia de algo que no se ve y que no obstante se nota su aproximación en la oscuridad."


Combina perfectamente los ingredientes propios del género, creando un ambiente misterioso y terrorífico hacia lo desconocido, porque el lector intuye que algo va a suceder, que alguien o algo va a hacer acto de presencia, y hasta que eso ocurre la tensión y el miedo van en aumento.

Si no habéis leído las leyendas de este maravilloso escritor sevillano, hoy sería un buen día para empezar. Que tengáis una buena y terrorífica velada.

martes, 29 de octubre de 2013

Butcher's Crossing , de John Williams.

" Andrews sentía que las montañas tiraban de ellos y que el tirón era más fuerte cuanto más cerca estaban, como si fuesen un gigantesco imán cuyo magnetismo aumentara conforme uno se aproximara a él."

Si la semana pasada os hablaba de Stoner, ésta os traigo "Butcher's Crossing", lo último de John Williams, publicado en nuestros país hace unas semanas (Lumen), aunque realmente es anterior a Stoner. El entusiasmo de Mientras leo hizo que algunas blogueras comprásemos el ejemplar recién salido del horno.

Nos situamos en los años setenta del siglo XIX. Nuestro protagonista, Will Andrews, acaba de graduarse en la Universidad de Harvard y decide tomarse un tiempo de reflexión. Para ello, decide adentrarse en el lejano Oeste y buscar el contacto con la naturaleza. Un antiguo contacto de su padre será determinante al elegir destino: la pequeña aldea "Butcher's Crossing". Allí conocerá a Miller, un cazador experimentado de bisontes, y a otros dos hombres. Entre los cuatro deciden llevar a cabo una expedición financiada por Andrews, a fin de obtener las mejores pieles. Esa aventura cambiará en cierto modo sus vidas.

Aunque me quedo con Stoner, he disfrutado de la lectura de esta novedad editorial. Nuevamente me ha gustado dejarme llevar por el ritmo pausado y sencillo del autor. He acompañado en su viaje a cuatro personajes perfectamente definidos y distintos entre sí, y me he adentrado por completo en el Oeste. John Williams recurre a descripciones minuciosas, exhaustivas y completas de todas y cada unas de las situaciones en las que se encuentran los personajes y los lugares donde se ubican.

En este sentido, debo ser cauta en mi recomendación y no voy a dejarme llevar por el entusiasmo lector. El tema de las descripciones es algo muy subjetivo y personal. Ya he comentado más de una vez que las descripciones pueden ayudarte a visualizar la escena, a vivir por completo la historia, pero a veces, si se abusan de ellas, pueden convertir la lectura en algo tedioso y aburrido.

En mi caso, en esta lectura en concreto, las descripciones me han encantado, me he metido de lleno en la narración, en el Oeste y he vivido la historia intensamente. Williams describe y recrea a la perfeccción los carros, las diligencias, los caballos, las calles estrechas llenas de edificios de madera, la taberna de la la aldea, el polvo de las botas cuando se pisa la arena, los amaneceres, las puestas de sol etc. Ahora bien, entiendo que no a todos puede gustar esa combinación de reiteradas descripciones con un ritmo pausado. Además, las descripciones son también muy detalladas en lo que a la caza del bisonte se refiere (espasmos, visceras, hígados, despieces), por lo que recomiendo leer esta parte con el estómago bien asentado o parcialmente vacío.

 La única pega que le he encontrado es que hay un verbo que se repite constantemente: "pacer", hasta tal punto que ha llegado a desconcentrarme en alguna ocasión (sí, soy un poco pejiguera para estas cosas). No entiendo la reiteración constante sin recurrir a sinónimos (que los tiene). No sé si es cosa del autor, de la traducción, del editor (Xavier, Are you online?), pero el caso es que me ha llegado a molestar.

Hechas estas prevenciones, insisto en que a mí personalmente me ha gustado mucho. Vamos, que a esta humilde lectora le han entrado ganas de revisionar las películas de John Ford. Si os apetece viajar al Oeste y dejaros llevar por una historia bien ejecutada, éste es vuestro libro. Me apetecía mucho leer alguna historia con esta ambientación y ha sido todo un acierto hacerlo.


viernes, 25 de octubre de 2013

Viernes. Quiero hablar de...



Quiero hablar...


"Quiero hablar de felicidad y bienestar, de esos raros e inesperados momentos en que enmudece la voz interior y uno se siente en paz con el mundo.
(...)

Quiero hablar de los benéficos efectos del sueño, de los placeres de la comida y el vino, de lo que ocurre en la cabeza cuando a las dos de la tarde se sale a la luz del sol y se siente en el cuerpo el cálido abrazo del aire.
(...)

Quiero recordar los cerúleos atardeceres, los lánguidos y rosáceos amaneceres, los osos gruñendo de noche en el bosque.

Quiero traerlo todo a mi memoria. Si todo es demasiado pedir, entonces sólo una parte. No, más que eso. Casi todo. Casi todo, con espacios en blanco para los recuerdos que falten."
 ______________

Fragmento de "Brooklyn Follies" de Paul Auster. Como para no caer rendida a los pies de alguien capaz de escribir así...Doña Erre que erre os desea...

¡ FELIZ VIERNES !
¡ BUEN FIN DE SEMANA !

 

miércoles, 23 de octubre de 2013

Stoner, de John Williams.


Había oído hablar de Stoner (Edit. Baile del Sol) y tenía el libro en mi poder, aunque algo olvidado, hasta que, con motivo de la "Gala Literaria" que hicimos con ocasión del Día del libro, Mientras leo eligió como acompañante para la cena a Stoner. Mi piloto lector se activó y rescaté el título de mis estanterías. Vamos allá.


Algunas personas pasan por la vida sin hacer ruido, pasan desapercibidas. Aparentemente son tímidas, apocadas, sin mucho que aportar; son una aguja en el pajar del anonimato de las masas. Sin embargo, debajo de esa aparente mediocridad se encuentra una persona entrañable, noble, débil pero con firmes convicciones y una fuerte vocación por la enseñanza. Una persona que resulta ser una joya para la quien sea capaz de reparar en su exitencia. En esta historia, esa persona es un hombre: William Stoner.

"Nunca ascendió más allá del grado de profesor asistente y unos pocos estudiantes le recordaban vagamente después de haber ido a sus clases".

Stoner es un joven perteneciente a una familia muy humilde dedicada al duro trabajo en su granja sita en el pueblo de Booneville (Missouri). Con 19 años, un poco más tarde de lo habitual, sus padres, haciendo para ello un importante sacrifio, lo mandan a la universidad para que estudie "Agricultura", con el fin de ayudar en la gestión de la granja cuando acabe sus estudios. Pero la vida tendrá otros planes para Stoner. Uno de los profesores que se cruzan en su camino, Archer Sloane, marcará su vida y le enseñará a descubrir su verdarera vocación y destino: la enseñanza de Literatura.

"¿Pero no lo sabe usted, señor Stoner? preguntó Sloane. ¿Aún no se comprende a sí mismo? Usted va a ser profesor."

 Que nadie espere encontrar aquí acción o un ritmo ágil pues, si bien es una historia sencilla narrada de forma igualmente sencilla, es pausada, teniendo el autor auténtica maestría a la hora de llenar de matices una vida aparentemente anodina


El protagonista es un personaje cargado de profundidad, Williams le da vida de tal forma que llegas a tener la sensación de que realmente lo conoces. Su aspecto apocado, tímido y frágil hace que en algunos momentos sientas ganas de gritarle, de decirle que haga de la dignidad su escudo, que diga "basta ya". Sientes indignación por su conformidad con determinadas circunstancias. Sin embargo, alberga sentimientos tan puros y admirables que acaba cautivando al lector con su constante búsqueda de la paz interior, con la fidelidad a sus ideales y el deseo de actuar conforme a su conciencia.

"La tristeza por los apuros ajenos le acompañó en todos los momentos de su vida".

Stoner es, en definitiva, la historia de una vida, una vida llena de zancadillas y contratiempos personales y profesionales. Una vida que te llega, te commueve, te emociona y no te deja indiferente (debo confesar que en los dos últimos capítulos tuve que parar de leer para secarme las lágrimas).

"...Se las había arreglado para llegar a una certeza: que a la larga todas las cosas, incluso el conocimiento que le permitía saber esto, eran fútiles y vacías y que al final empequeñecían hasta convertirse en una nada donde ya no cambiaban."

Puede que Stoner pasara por la vida sin hacer ruido, sin dejar huella, pero os aseguro que permenecerá por siempre en el corazón del que lea su historia.

Me sumo a las palabras de Rodrigo Fresán: "Stoner es una obra maestra. Y punto".

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Si queréis saber más de su autor, pinchad aquí. Hace poco se ha publicado en nuestro país otra de sus novelas, "Butcher's Crossing", que fue escrito con anterioridad a Stoner. Su última novela publicada en vida fue "Augustus", que fue premiada con el Natinal Book Award de 1.973, y que aquí pasó a llamarse "El hijo de César" (ni que decir tiene que ya le tengo el ojo echado).

Venga, todos a leer "Stoner".

lunes, 21 de octubre de 2013

Capitán Phillips, de Paul Greengrass .

 

"Capitán Phillips" es el último trabajo de Paul Greengrass, director de otros títulos como "Domingo sangriento" y "United 93", donde dejó clara su más que notable capacidad de plasmar en el cine acontecimientos reales.

Greengrass vuelve con la historia del secuestro del buque carguero “Maersk Alabama”, al mando del capitán de la marina mercante estadounidense, Richard Phillips (Tom Hanks), que fue retenido por piratas somalíes en el 2.009 cuando navegaba por aguas internacionales cercanas a Somalia.



No voy a negar que iba predispuesta a que me gustara (ya sabéis, hechos reales), pero ha superado mis expectativas. Considero que está muy bien ejecutada a nivel técnico e interpretativo. Con un ritmo in crescendo, la película comienza con la tranquilidad de la vida familiar del protagonista, que embarca con su tripulación y emprende la ruta hacia su destino. Cuando descubren que son seguidos por los piratas casi no tienen tiempo de reaccionar. Es ahí cuando comienza la odisea y aumenta la tensión por momentos. Pese a conocer de antemano lo que va a pasar, el espectador sufre la claustrofobia y la angustia del capitán Phillips, porque, que nadie lo dude, éste es el personaje en torno al cual gira toda la película.

 

No voy a negar tampoco que las interpretaciones de los piratas son buenas, que los ves y dices "Dios, prefiero que me trague un tiburón antes que cruzarme con esta gente en alta mar", pero el peso de la película recae sobre Tom Hanks, que resurge para el cine cual ave Fénix. Ya era hora; después de interpretaciones como "Larry Crowne" y tras dar vida a Robert Langdon, con ese pelo postizo absurdo e innecesario (si se me permite la frivolidad), regresa por la puerta grande. Vuelve a ser el que era, especialmente en los últimos treinta minutos de la película, donde está sublime.

A propósito de Hanks, la semana pasada lo vi en una entrevista que dio en televisión. El presentador le dijo que era de los mejores actores en el mundo del cine (un poco exagerado Pablo Motos). Él le contestó, con sincera humildad, que no lo creía así. Entonces el presentador le recordó que tenía dos Oscars en su haber, a lo que respondió: "sí, pero eso fue hace mucho tiempo". No me esperaba tanta sinceridad y lo cierto es que me apenó oírlo.

No creo que a Tom Hanks le den un premio Oscar por esta película,  simplemente porque no se lo dieron con "Camino a la perdición" en evitación de que se hiciera con un tercero, un número que sólo tienen algunos grandes. Al margen de esta consideración puramente subjetiva, creo que  merece un reconocimiento como es debido. Ha puesto lo mejor de sí mismo en esta película.


Por último, en cuanto a la verosimilitud de lo que se cuenta, decir que el guión se basa en un libro autobiográfico del capitán Phillips donde narra lo que sucedió desde su perspectiva, es decir, para la película no se ha contrastado nada con el resto de la tripulación, si bien la parte del rescate es la "oficial".


viernes, 18 de octubre de 2013

Smile (V)

#VIERNES #SMILE


DECLARACIÓN DE INTENCIONES:

UNA CANCIÓN:

"Abre las puertas de la percepción
Usa el poder de tu imaginación
Aunque no puedas mirar hacia el sol
Sabes que sigue brillando

Piensa en las cosas que te hacen sentir
cada segundo vivir o escapar..."

¡¡FELIZ VIERNES!!
¡¡BUEN FIN DE SEMANA!!


miércoles, 16 de octubre de 2013

EL LIBRO...



"...Pero yo me siento increíblemente feliz por estar donde estoy, dentro de mi propio cuerpo, notando como el aire entra y sale de mis pulmones, saboreando el simple hecho de estar vivo."





 No, no voy a decir el título del libro que traigo hoy, no ahora. Me gustaría que los posibles prejuicios sobre su autoría quedaran al margen por unos momentos. Si estuviera en mis manos anular el libre albedrío lector durante una semana, éste sería el libro a cuya lectura obligaría. Pero eso no es posible, y lo único que me queda es intentar dejar plasmado lo que ha significado para mí. Me conformo con compartir con vosotros mis impresiones, como quien encuentra en el desierto una fuente de agua fresca y avisa a los demás sobre el hallazgo.


Podría decir que este libro cuenta la historia de Nathan Glass, un hombre ya mayor que, tras superar un cáncer de pulmón y un divorcio un tanto amargo, decide regresar al lugar donde nació y pasó su infancia para pasar allí sus últimos días.


Podría decir que en ese lugar, casualmente, se encuentra con su sobrino Tom, hijo de una hermana fallecida, del que hace años que no sabe nada, al que dejó siendo una promesa universitaria y al que se encuentra conduciendo un taxi.


Podría decir que Nathan tiene una hija ya adulta, cuya relación con ella es compleja y se encuentra plagada de altibajos.


Podría decir que en ese lugar al que regresa  conoce a una serie de personas que pasarán a formar parte de su vida, pero NADA de lo dicho haría distinta esta historia de otras.

 


La diferencia la marca la forma de contarlo. Este libro habla de amistad, de tolerancia hacia personas radicalmente opuestas entre sí; de reencuentros, se segundas oportunidades en la vida. Habla de esos "indelebles momentos de gracia, éxtasis minúsculos, milagros inesperados", de los pequeños y cotidianos momentos de la vida que no volverán a repetirse.


Este libro habla de los sueños truncados, de cómo los caprichos del destino guían al ser humano. Porque el río de la vida transcurre por cauces imprevistos y desemboca en lugares que la razón no alcanza a entender. Pero al final todo tiene sentido, toda experiencia, por muy negativa que sea,  tiene una razón de ser, y eso es lo que al autor pretende mostrarnos.


Para ello, se vale de personajes dotados de un realismo absorbente. Personas que han cometido errores en su vida, que en algún momento han fracasado, que luchan por salir adelante en el día a día; personas cuyos destinos se acaban cruzando en algún momento, porque el simple hecho de abandonar una autopista y coger carreteras comarcales puede cambiar inexorablemente nuestras vidas.



Este autor tiene la capacidad de convertir lo ordinario en extraordinario, y para ello emplea una forma en la  narración sencilla y elegante a la vez. Resulta estiloso hasta en el simple detalle de describir unas lágrimas: "extractos salados, glóbulos brillantes que se oscurecen momentáneamente y luego se disuelven en el polvo".


Y aquí viene la frase reveladora, marca inequívoca de la casa:


"Todo destino es arbitrario, toda decisión está regida por el azar. Ya puedes ir derecho, zigzaguear, llegar lo más rápido posible, pero en el fondo no tienes ni voz ni voto en el asunto. Eres un juguete de los dioses y no tienes voluntad propia."

 


Los que ya me conocéis sabréis ya de quién o qué libro os hablo. Ha sido un secreto a voces en las redes sociales lo que su lectura ha significado para mí. Y no me cansaré de repetirlo. 


"Salí a la calle, y al sentir el aire fresco de la mañana me alegré tanto de estar vivo que me dieron ganas de gritar. En lo alto, el cielo era del más puro e intenso azul."


LLegados a este punto (quien haya llegado), sólo diré, por si no ha quedado claro, que  recomiendo fervientemente esta lectura, este cántico a la vida. Una reflexión sobre la felicidad y el paso de los años con uno de los mejores finales que he leído nunca.



Y sin más dilación...Señoras y señores, con ustedes, en este enlace, el mejor libro que he leído este año . Ya sé que quedan tres meses de 2013, pero dudo que ningún otro título me toque como éste.



lunes, 14 de octubre de 2013

El mal ajeno...



"Por simple descuido,  él empezó a sonreír cuando ella le dijo que su marido había contraído una grave y dolorosa enfermedad." Gerald Brenan.
 

Como ya he comentado en alguna ocasión, soy defensora de los relatos. Disfruto leyendo historias que me transmiten mucho en poco espacio. Hace relativamente poco he empezado a leer también microrrelatos, y debo decir que también me gustan. Es admirable que alguien en un sólo párrafo, en una sola frase te invite a reflexionar.

Este que os dejo es uno de Gerald Brenan que me gustó mucho. Y vosotros, ¿Habéis leído micros alguna vez? Os deseo buena semana.


viernes, 11 de octubre de 2013

Epístola del viernes (4)

 
 "Cuando la gente me pregunta si 
fui a la escuela de cine les digo, ‘no, fui al cine‘

 Quentin Tarantino




Estimado Sr. Tarantino:

Me permito dirigirle la presente al objeto de hacerle saber...Un momento, un momento, prefiero las distancias cortas ¿Me permite tutearle? Gracias.

Querido Quentin:

Qué suerte la nuestra cuando encontraste trabajo en aquel videoclub. Te gustaba recomendar películas a los clientes, así como  disfrutar del Kung Fu y el Spaghetti Western.  En tu tiempo libre empezaste a escribir guiones. Ay Quentin, qué me vas a contar, mis padres tenían un videclub cuando era pequeña, crecí rodeada de la magia del cine clásico y ochentero. Mientras mis amigos veían películas de "Parchís", yo empezaba a admirar a Frank Capra y me enamoraba de Paul Newman. Eso marca, Quentin,  pero no hablemos de mí, hablemos de ti, de tu genialidad.

 

La primera vez que supe de tu existencia fue con "Abierto hasta el amanecer".  No eras el director, pero el guión era tuyo y formabas parte del reparto, junto a George Clooney. Era un poco reacia a ver tus trabajos, el abuso de la violencia y sangre no van conmigo (de hecho, no hago más que hacer excepciones en tu caso).  Anteriormente, habías dirigido  "Reservoig Dogs", así que no dudé en verla. Me cautivaste con ese guiño al "Like a Virgin"  de mi ídolo, con ese plano desde el maletero del coche (marca de la casa), con el reparto, con todo.

 

Y desde entonces hasta hoy, prácticamente todo lo que has hecho, me gusta.  Has sido capaz de resucitar y dignificar  a actores como John Travolta (Pulp Fiction) o Kurt Russell (Grindhouse: Death Proof)

 

A otros que ya tenían su hueco en esto del séptimo arte, los has puesto en primera línea, como Christoph Waltz (Oscar y Globo de Oro como actor de reparto en Malditos Bastardos y Django).  Así, recurres igualmente tanto a los olvidados (Don Johnson) como a los que están en la cima (Di Caprio o Brad Pitt), sacando lo mejor de ellos en ambos casos.

 

En definitiva, Quentin, gracias por esos diálogos, por esos planos, por esa música que cuidas hasta el último detalle, por esas historias paralelas y no lineales, por ese sello personal que imprimes en todo lo que haces, por la crítica, por la ironía, por el humor, por el Señor Lobo, por la "Novia".  Tus creaciones no forman parte de un cine para mayorías, pero curiosamente conectas ampliamente con el público. Seguramente dejen por aquí algún comentario que no sea de tu agrado. Sé de algunos que lo harán. Perdónalos, no saben lo que dicen.

Se despide de ti una humilde espectadora que espera seguir deleitándose con tu forma de hacer cine.

¡¡ FELIZ VIERNES !!


miércoles, 9 de octubre de 2013

Libertad...

"No hay barrera, cerradura ni cerrojo 
que puedas imponer a la libertad de mi mente."

Virginia Woolf



lunes, 7 de octubre de 2013

Gravity, de Alfonso Cuarón.

 "Quien no arriesga, no gana"



Confieso que Alfonso Cuarón no es santo de mi devoción, salvo excepciones. Lo mismo me ocurre con Sandra Bullock. Sin embargo, George Clooney se encuentra entre mis actores favoritos, así que, pese a ser un secundario en esta ocasión, cuando supe de este proyecto tuve claro que lo vería en la gran pantalla. 

Gravity es una acertada mezcla de ciencia ficción con thriller y algo de drama. Su argumento se centra en una misión espacial rutinaria que se complica. Sandra Bullock es Ryan Stone, la protagonista, astronauta en su primera misión. Su acompañante es el veterano astronauta Matt Kowalsky (George Clooney). Tras el incidente en la misión, Ryan y Matt quedan completamente solos, momento a partir del cual intentarán por todos los medios volver a la Tierra.  

 Gravity no nos cuenta nada que no se nos haya contado ya. Su grandeza reside, desde mi humilde punto de vista, en cómo se cuenta: los planos secuencia son brutales, visualmente es lo más impactante que he visto en mucho tiempo y no voy a ser tan purista como para desmerecerla por tratarse de efectos especiales (por esa regla de tres, nos cargamos todo el cine "espacial").

 

 Para mí es una película de contrastes, contrastes que no dejan indiferente, que provocan una reacción en quien la ve:

* Por un lado, sientes la claustrofobia y el terror en un entorno que en principio debería resultar bello, mágico y sorprendente, como es el espacio. En este sentido, es, simultáneamente, un espectáculo visual, sobrecogedor e hipnotizante. Hay planos memorables, como el de Sandra Bullock en posición fetal (una metáfora sobre su particular "renacer"), en los que prefiero no detenerme para no decir más de la cuenta.

* Por otro lado, contrasta el carácter de la protagonista, una mujer (Sandra Bullock) que ha sufrido en la vida y que se limita a dejarse llevar, a observar cómo se suceden los días, con una actitud derrotista,  en contraposición al personaje que intrepreta George Clooney, optimista, luchador. El miedo y la angustia que transmite ella, a través de su acelerada respiración dentro del casco, contra la alegría de él, que hasta en los momentos más críticos sigue apreciando y disfrutando de la belleza del espacio y de nuestro planeta visto desde fuera.

* Por último, me han gustado mucho los contrastes en la banda sonora. Música que aumenta la tensión y que se interrumpe bruscamente con un silencio absoluto y estremecedor.


Por si a alguien no le ha quedado claro, me ha encantado. Cuenta con un 8 en Filmaffinity. Nunca sabremos si el resultado habría sido el mismo con los actores inicialmente pensados (Robert Downey Jr y Angelina Jolie).


viernes, 4 de octubre de 2013

# 10. Pasen, lean, sientan y vean: ILLUSION

#Viernes  #Smile #Otoño


Nota previa: lo del otoño lo vamos a dejar para otro día. Esta semana hemos alcanzado aquí los 35 graditos. Enzo casi alcanza el punto de ebullición en uno de nuestros paseos,  de modo que no estoy inspirada para hablar de mi estación favorita.


"Un día sin una sonrisa es un día perdido" ( C. Chaplin)
 Recordad (re-cordis: volver a pasar por el corazón):
" Se necesitan 47 músculos para enfadarse y sólo 13 para sonreír".




 #SMILE

Sonrisas que detienen el tiempo, el tiempo que no volverá a repetirse.
Sonrisas que alegran el alma.
Sonrisas que iluminan.
Sonrisas duraderas, con vocación de permanencia.

#VIERNES  #ILLUSION

 Que vuestra ilusiones se conviertan en realidad...

 "Searching for a destiny that's mine
there's another place another time
Touching many hearts along the way yeah
hoping that I'll never have to say
It's just an illusion
Follow your emotions anywhere
Is it really magic in the air?
Never let your feelings get you down.
open up your eyes and look around..."

¡¡¡ Buen fin de semana !!!

miércoles, 2 de octubre de 2013

Mi perra Tulip, de J.R. Ackerley

Hola, me llamo Rocío, soy de Málaga y voy a hablar mal de un libro. Lo digo porque está el ambiente un poco tenso con el tema de que nos ocultamos tras el anonimato de las masas blogueras al discrepar sobre un libro...En fin, es un tema y una polémica que no va conmigo, pero quería aclararlo. Lo que viene a continuación es tan sólo mi opinión, libre y subjetiva. Y sin más dilación, voy al grano.

 ¿Por qué decidí leer  "Mi perra Tulip", de J. R Ackerley?  Me gustan las historias sobre perros porque, salvando las distancias, me suelo sentir identificada con ellas y entiendo a los protagonistas (calidad literaria al margen), pero eso no ha sucedido aquí...

 Se trata de una novela autobiográfica. Ackerley  no se consideraba  un amante de los perros cuando, ya en plena madurez, decidió hacerse con un pastor alemán. Él fue el primer sorprendido cuando se convirtió en el amor de su vida, el «amigo ideal» que había buscado  durante mucho tiempo.

La novela tiene muy buenas críticas (profesionales) y su creador goza de bastante prestigio. Afronté la lectura con predisposición a su disfute, pero me ha decepcionado enormemente. El autor, basándose en la afirmación de que muchos olvidamos la naturaleza animal de nuestras mascotas, se centra en las características fisiológicas de su animal, de tal modo que dedica varias páginas seguidas a describir las heces de su perrita Tulip, al igual que dedica varios capítulos a la sexualidad de su perra y sus periodos de celo. Así, llega a comentar lo maravillosa que es la naturaleza cuando la vulva de su perra se inflama (¡¡¡!!! ¿¿¿???).
 
Yo no me hago la tonta ante la naturaleza de mi perro, sé que Enzo no es un bípedo. Sé que no me va a contestar cuando le hable, pero desde luego no baso mi relación con él en esos detalles. Creo que hay formas más elegantes de describir la experiencia de tener una mascota y, si no me interesa literariamente la reacción de una vulva humanoide ante determinadas circunstancias, menos me va a interesar la de una perra. 
 
 Creo que algunos autores se valen de su talento para expulsar los agujeros negros que tienen en su cerebro, y este libro es un ejemplo de ello. Me llevo una imagen bastante neurótica de Ackerley, como Woody Allen, pero sin gracia ni chispa alguna.

En definitiva, no me ha gustado, no me ha llegado, no he sentido empatía alguna, ni siquiera en los momentos supuestamente más emotivos de la relación entre perro y amo. Algunos fragmentos me han parecido grotescos. Un despropósito.

Insisto en que se trata sólo de mi opinión. Es más, me encantaría abrir mi mente y que alguien que lo haya leído me ilustre sobre las bondades de este título. ¿Hay alguien en la sala?