Y llegó la moda a Málaga. Aquí tenéis uno de los primeros candados del amor que se pueden ver en el Puente de la Esperanza. El candado se deja atado al puente con el nombre de la pareja, Las llaves del mismo se arrojan al río...¿El origen de la referida moda? En Italia, cocretamente, en la novela del italiano Federicco Moccia " Tengo ganas de ti" (no puedo opinar porque está en mi listado de libros pendientes de leer). Este libro ha sido todo un éxito y los jóvenes se lanzaron a atar sus candados a los puentes tal y como hacen los protagonistas de la historia. Al editarse el libro en otros países se ha extendido la romántica costumbre de los candados, destacando el puente de Triana en Sevilla, donde la multidud de candados ha llegado a dañar la estructura del puente.....Y es que a veces la realidad supera la ficción...
domingo, 18 de abril de 2010
Los Candados del Amor
sábado, 17 de abril de 2010
Marcas Blancas
En esta época de crisis en la que ha aumentado considerablemente la venta de productos de las denominadas "marcas blancas", he dedicido aprovechar este espacio para hacer una recomendación al respecto: El Gel de Baño Carrefour Clásico es una imitación perfecta del conocido Gel de Baño Magno en todos los sentidos y podéis obtenerlo por el módico precio de 1,20 € (creo recordar).
domingo, 11 de abril de 2010
Cuando Peter Pan nos abandona...
Este fin de semana iba en el coche con mi marido cuando sonó en la radio una canción de El Canto del Loco. Es un grupo a cuyas canciones no presto demasiada atención y mi marido me dijo que la oyera, que merecía la pena. La canción en cuestión era "Peter Pan", esa historia de la persona que siente como Peter Pan le deja, como deja de ser un niño y empieza a vivir experiencias más propias de adultos, como el desamor...No pude evitar acordarme de mi niñez, de la prisa que tenía en crecer, tomar mis propias decisiones, ser más independiente, salir y entrar como hacían mis hermanos mayores. Qué importantes me parecían los adultos y todo lo que les rodeaba. Recuerdo que a veces mi niñez se me hacía eterna. Estaba en un colegio con un horario que me hacía estar haciendo deberes o estudiar hasta casi las 21.00h, y le preguntaba a mis hermanos "¿Cuántos años se estudia? ¿Cuándo va a parar este ritmo?" Y ellos me decían "Primero hay que terminar EGB, luego viene BUP, COU y seguramente una carrera que son otros 3 ó 6 años más"...Vaya agobio me entraba al oir eso, pensaba entonces que eran muchos años de una sóla vida los que me iba a pegar estudiando y que me quedaba un montón aún.
Hoy tengo 33 años, ya he estudiado todo lo que tenía que estudiar (aunque nunca es suficiente). Creo que cada etapa de la vida tiene su encanto, pero la niñez sin duda es una etapa mágica, y somos tan inocentes e ignorantes que descubrimos demasiado tarde que en esa época en nuestras vidas siempre hacía sol, cada día era una nueva oportunidad para disfrutar en muchos sentidos, no existían preocupaciones por el futuro ni nada del ayer que te impidiera disfrutar del presente, porque en esa etapa se sabe realmente vivir el presente, es un estado de inocencia y desconocimiento embriagador...Desgraciadamente, en muchos casos esto cambia con el tiempo, llegan otras etapas, y alcanzamos la madurez que tanto deseábamos, también con su encanto, pero nos damos cuenta de que no había necesidad de tener tanta prisa por crecer.
Dicen que muchos llevamos algo de niño en nuestro interior aún cuando ya somos adultos, y a mi eso, lejos de parecerme un defecto, me parece que en los tiempos que corren es toda una virtud, ya que ello implica, como dice P.R. Maharaji, que "esa cualidad de la inocencia, está todavía en ti. El poder dar la bienvenida a cada nuevo día, a cada momento que llega, la dicha de vivir, aún está ahí. Siempre lo estuvo y siempre lo estará. La inocencia y la sinceridad residen en el corazón de cada ser humano". No lo olvidéis y no tengáis miedo a mostrarlo...
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